jueves, 13 de agosto de 2009

Un veto, un voto

El adelantamiento de las elecciones de este año, iniciado por la convocatoria efectuada por el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para el 28 de junio pasado y concretado luego por la voluntad del Gobierno Nacional de no encarar un proceso electoral con el peso de una derrota en la Capital encima, me hizo pensar bastante, entre otros asuntos, en cuál debería ser la fecha de las elecciones. Dos cuestiones me parecen centrales: el periodo de tiempo entre la elección y el fin de los mandatos de los Diputados y los temas que se votan durante ese periodo.
Los mandatos en la Argentina se renuevan, en la mayoría de las jurisdicciones y en el Gobierno Nacional, el día 10 de diciembre. Una fecha demasiado cercana para mi gusto al cierre del ejercicio contable del Estado, ya que muchos Diputados que no han logrado renovar su banca (a veces porque ni siquiera se pudieron presentar a la reelección por obstáculos constitucionales que también juegan un rol en esta situación) terminan votando el presupuesto y las leyes que establecen modificaciones impositivas. Muchas veces más preocupados por su futuro en términos laborales.
El resultado de la elección fue malo para el partido que Gobierna a nivel nacional. Un poco por la magnitud de la derrota kirchnerista en la Provincia de Buenos Aires y otro poco por decisión editorial de los principales medios de comunicación, quedó de lado la fuerte caída en términos electorales que el macrismo cosechó en tan solo un año y medio de gestión (habría que tener en cuenta además que su principal candidata medía en las encuestas al menos 20 puntos más que cualquier otro candidato del mismo espacio). Lo importante es que en lo que hace a la construcción de mayorías parlamentarias el PRO tiene algo complicado el panorama futuro, especialmente en temas que requieren mayorías especiales (sobre todo dos tercios de los miembros de la Legislatura) y dicha situación ha acelerado algunas necesidades legislativas de Macri.
Entre dichas necesidades se cuenta la aprobación en segunda lectura de un proyecto para vender tres terrenos en la zona de Catalinas para construir Torres. En la primera votación, entre aliados habituales y aliados circunstanciales el oficialismo obtuvo 42 votos, que a juzgar por manifestaciones previas de candidatos y la composición futura de la Legislatura no serían obtenidos después del 10 de diciembre.
En la sesión en la que se aprobó en la primera lectura el proyecto Catalinas se votó, sobre el final, un proyecto de ley (2790-D-2008) destinado a crear un “Comité de Seguimiento del Sistema de Seguridad Pública” (Ley 3064), que fue vetada por el Poder Ejecutivo en forma total mediante decreto 525/2009. Esto hecho disparó especulaciones en la Legislatura en torno al hecho de que algún Diputado habría negociado su voto a las Torres a cambio de un lugar en dicho Comité una vez concluido su mandato.
El veto del Poder Ejecutivo puede revestir básicamente dos formas: parcial o total. El veto parcial no implica desacuerdo general con la norma, sino con parte de su articulado, mientras que el veto total marca un desacuerdo de fondo.
Extrañamente, el Poder Ejecutivo de la Ciudad presentó en la mesa de entradas de la Legislatura, el día 12 de agosto (un día después de la audiencia pública que se realizó sobre el tema Catalinas) un proyecto de ley (1721-J-09)creando un “Comité de Seguimiento del Sistema de Seguridad Pública”, o sea lo mismo que vetó en el decreto arriba citado el día 9 de junio pasado.
Macri tiene un esquema de gestión basado en prueba y error, y son constantes las marchas atrás, pero en este caso se da la particularidad de que la gran mayoría de los artículos de la ley son idénticos al proyecto de ley que originó la norma vetada en su totalidad, o casi. Cabe agregar que además uno de los argumentos centrales del veto fue que “no se cuenta con créditos presupuestarios para atender el gasto que demandaría el cumplimiento de lo dispuesto por la Ley”, algo que vista la situación financiera de la Ciudad no sólo no ha cambiado desde junio, sino que tiende a empeorar.
Intenté ver en los fundamentos del proyecto del Ejecutivo las razones de tamaño cambio de opinión. No sé si se trata efectivamente de un intercambio, pero me cuesta creer que alguien sea capaz de votar un negocio de 700 millones de dólares a cambio de un puestito. Sería importante, a fin de despejar dudas al respecto, que la iniciativa sea dejada para más adelante, tal vez para algún momento en que las finanzas de la Ciudad se encuentren en mejor situación.

lunes, 10 de agosto de 2009

Ahora dicen que el fútbol no es negocio

En estas horas se está resolviendo el futuro inmediato del fútbol argentino, especialmente en lo relativo al contrato con la televisión. Sea cual fuere el resultado promete cambios, y cualesquiera que resulten esos cambios, deberían servir para mejorar la economía de los clubes y por ende la calidad del espectáculo.
El conflicto estalló días atrás por la decisión del sindicato local de futbolistas de no empezar el campeonato si los clubes no se ponían al día con deudas que rondaban los 40 millones de pesos (poco más de 10 millones de dólares). Una medida por cierto razonable, que desencadenó necesarios debates sobre el manejo financiero de los dirigentes de los clubes y la necesidad de generar nuevos ingresos.
De alguna manera todo desató una pelea por los ingresos que genera el fútbol, que algunas estimaciones publicadas en los medios acercan a los 10.000 millones de pesos, de los que los clubes se llevan en concepto de televisación unos 268 millones.
Sin duda debe haber mejores y peores administradores entre los dirigentes de los clubes, y por supuesto que debe haber honestos y deshonestos, pero los ingresos del fútbol lejos parecen estar de llegar a sus legítimos dueños. Boca y River perciben cerca de 25 millones de pesos por año, Independiente, Racing, San Lorenzo y Vélez (sin ánimo de ofender me cuesta entender que el club de Liniers integre este lote) reciben 16 millones y el resto de los clubes de primera entre 7 y 8 millones de pesos. Los dirigentes de los clubes han hecho un frente común en este tema con el presidente de la AFA por una razón muy concreta: ningún club puede estar al día sin vender jugadores para ello.
El problema que se genera en la necesidad de vender es que no todos pueden salir campeones en una temporada. Una mala campaña desvaloriza los planteles y las posibilidades de vender bien (o tan sólo vender) pueden simplemente desaparecer. La pretensión de los medios ligados al monopolio informativo encabezado por el Grupo Clarín (TyC Sports, TN, La Red, Fox Sports, etc.) de distinguir entre buenos y malos administradores a partir de ver quienes deben y quienes están al día choca con esa realidad: si administro pésimo pero me toca vender a un jugador del club en 20 millones de dólares y así puedo pagar mis deudas, ¿me convierto de repente en un buen administrador?
Vuelvo a insistir con un punto: sin duda hay buenos dirigentes por ahí, pero eso no quita que los ingresos sean bajos ni que los clubes sean pobres a pesar de que el fútbol argentino es un gran negocio.
Vale la pena detenerse en los argumentos que se han escuchado en estos días por parte de algunos voceros del grupo. El primero de ellos es que no se les debe dar más dinero a los clubes (dinero que reitero proviene del espectáculo que los clubes arman) porque primero deben administrarse bien.
Supongamos que usted y yo trabajamos en la misma empresa, hacemos la misma tarea y cobramos el mismo salario, que por cierto es muy bajo. Nuestro empleador gana cada vez más dinero con el producto de nuestra labor. A mi el dinero me alcanza porque como arroz todos los días, pero a usted que disfruta salir a comer afuera una vez cada quince días definitivamente tiene sus cuentas en rojo. ¿Aceptaría que se le niegue un aumento de sueldo porque el otro trabajador puede (aunque sea a duras penas) sobrevivir con el mismo salario? ¿Dejaría de tener en cuenta que su trabajo produce mayores ingresos? Obviamente no.
Otro argumento esgrimido por el Grupo Clarín fue que los clubes argentinos deben el 50% de sus ingresos a la televisión, en tanto que clubes como el Manchester United y el Real Madrid reciben de la tele nada más que el 37% promedio de sus ingresos. Nada se dice respecto de la posición que ostentan estos clubes en lo que hace a comercialización de camisetas, por ejemplo, que es propio de clubes de ese nivel y que por supuesto no corre para la gran mayoría de los clubes de las ligas española e inglesa, ni cuántos millones de euros y libras representa ese 37%, cifras que harían poner colorado a quien esbozó un argumento tan absurdo.
También se ha intentado mostrar ciertos números de TyC para sostener que es imposible un aumento como el que pide la AFA, como si no tuviera nada que ver que el megaoperador de cable que resultó de la fusión de Multicanal y Cablevisión (adivinen quiénes son los dueños) no fuera el único que incluye el fútbol en el área metropolitana de Buenos Aires. Una fusión que por cierto aprobó el Gobierno de Néstor Kirchner y que demuestra que la “seguridad jurídica” no descansa en este país en la defensa de la competencia, precisamente.
Este domingo, Clarín tituló en su tapa: "Denuncian que Kirchner ahora se mete con el fútbol". La nota es una entrevista al presidente de TyC, y extrañamente Clarín omite mencionar que se trata de alguien que trabaja para el grupo. Además, se agrega una subnota titulada "La oposición salió a criticar la injerencia del Estado" en la que Mauricio Macri, De Narváez (alguien que comenzó una brillante carrera hacia la renovación de su banca como Diputado Nacional siendo enfocado en la platea durante partidos de verano por las cámaras de Fox Sports y que luego basó su campaña en un personaje de parodia de un programa de televisión que se hizo justamente en el canal de aire de Clarín, Canal 13) y el Vicepresidente 1º de la Legislatura de la Ciudad, Diego Santilli (que no es precisamente una figura relevante de la oposición y en la actualidad suena como futuro Ministro de Tránsito del Gobierno de Macri) hacen causa común con los intereses del multimedio.
Más allá de que Clarín sólo considere oposición al PRO, lo cierto es que también es una práctica recurrente conseguir un coro de opiniones que sostengan los intereses económicos del Grupo, más allá de la libertad informativa, procedimiento que Alejandro Wall describe en crítica y que también ha sido utilizado para combatir el proyecto de ley de Radiodifusión del Gobierno.
El argumento que hasta ahora parece tener más adeptos es el de la “estatización” del fútbol que provocaría el “Pacto Grondona-Kirchner” que denuncia TN estos días. El Gobierno ofrece una cifra más razonable por los derechos de televisación, de alrededor de 600 millones de pesos que el Monopolio ha sabido comparar con los 500 millones de pesos de subsidios a la producción láctea. Es ridícula la comparación (un subsidio contra una inversión que genera ingresos mayores), sobre todo si tenemos en cuenta los ingresos que significaría la televisación de los partidos para el Estado.
No sé en este momento cuál será el resultado. Probablemente el Gobierno vaya por un objetivo de mínima como el de lograr un reparto diferente del dinero que le genere costos a Clarín, pero es probable que finalmente se quede con los derechos de televisión. Lo importante es que mejore la economía de los clubes (Clarín se debería haber dado cuenta de que con jugadores paupérrimos los partidos son igual de paupérrimos y las posibilidades de ganar dinero son menores). Probablemente Grondona se convierta en una especie de sucesor del Padre Grassi para Clarín y tendrá que tener más espalda que nunca para conservar su lugar en la AFA, pero eso me importa muy poco. El fútbol argentino necesita cambios o seguirá languideciendo.

lunes, 3 de agosto de 2009

Escrutinio Definitivo - Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Gripe de por medio y con muchos días de demora, finalmente el 27 de julio pasado la Junta Electoral Nacional de la Capital Federal dio a conocer los resultados definitivos de la elección celebrada el 28 de junio.
Sobre un total de 2.525.560 ciudadanos inscriptos en 6766 mesas de votación, y con un porcentaje de concurrencia a las urnas del 74,15%, los siguientes fueron los principales resultados a Diputados Nacionales:
1º PRO (Michetti), 567.895 votos, 30,32%
2º Proyecto Sur (Solanas), 441.971 votos, 23,60%
3º Acuerdo Cívico y Social (Prat Gay), 348.261, 18,59%
4º Encuentro Popular para la Victoria (Heller), 211.277 votos, 11,28%
5º Diálogo por la Ciudad (Ibarra), 57.577 votos, 3,07%
6º Partido Socialista (Polino), 42.945 votos, 2,29%

Con estos resultados, el PRO obtuvo 5 bancas (Michetti, Bullrich, Bertol, Triaca y Alonso), Proyecto Sur 4 (Solanas, Argumedo, Cardelli y Parada), el Acuerdo Cívico y Social 3 (Prat Gay, Gil Lavedra y Carrió) y la restante corresponde a Carlos Heller.
Respecto de las elecciones para la Legislatura de la Ciudad, los resultados fueron los siguientes:
1º PRO (De Andreis), 566.026 votos, 30,26%
2º Proyecto Sur (Basteiro), 428.714 votos, 22,92%
3º Acuerdo Cívico y Social (Sánchez), 339.174, 18,13%
4º Encuentro Popular para la Victoria (Nenna), 206.968 votos, 11,06%
5º Diálogo por la Ciudad (Naddeo), 56.424 votos, 3,01%
6º Partido Socialista (Cortina), 50.795 votos, 2,71%

De acuerdo con estos números, el PRO consiguió 11 legisladores (De Andreis, Amoroso, Saya, Rebot, Polledo, Varela, Zago, Screnci Silva, Spalla, García y Stanley), Proyecto Sur 8 (Basteiro, Selser, González, Raffo, García Tuñón, Bisutti, Gentili y Camps), el Acuerdo Cívico y social 6 (Sánchez, Arenaza, Andía, Campos, Presman y Montes), Encuentro Popular para la Victoria 4 (Nenna, Romeo, Lubertino y Palmeyro) y la restante corresponde a María Elena Naddeo, de Diálogo por la Ciudad.

jueves, 2 de julio de 2009

Arroyo Maldonado: Haciendo (negocios con) Buenos Aires


La Ciudad de Buenos Aires tiene dos frentes de inversión en obras de envergadura estructural: subtes e inundaciones. De las obras para mitigar el efecto de las lluvias, la más importante es hoy la del arroyo Maldonado.
La gestión de Mauricio Macri se ha caracterizado en este último año y medio por la transferencia de recursos públicos al sector privado a través del pago de sobreprecios, adelantos financieros y redeterminaciones de precios. La obra del arroyo Maldonado no sólo es parte de este esquema, sino que muestra directamente cómo el Jefe de Gobierno hace negocios con el dinero de todos los ciudadanos.

El Acuerdo Macri-Telerman

El 1° de marzo de 2004, Aníbal Ibarra anunciaba a la Legislatura que se estaba “cerrando un préstamo directo con el Banco Mundial, por u$s 150 millones, para las obras de mitigación de inundaciones en el Arroyo Maldonado, debajo de la Avenida Juan B. Justo.” Poco después, el 2 de diciembre, envía el proyecto de ley para aprobar el convenio con el BIRF, finalmente por u$s 130 millones, por el que además se declaraba de utilidad pública una serie de terrenos destinados a la puesta en marcha de las obras. Dicho proyecto fue convertido en ley el 17 de marzo de 2005, y promulgado por el Ejecutivo a través del decreto 477/05, publicado en el Boletín Oficial del día 19 de abril de ese año.
Ese mismo año, la Ciudad concluía la que hasta ese momento había sido la obra hidráulica de mayor importancia, el canal aliviador del arroyo Vega, que históricamente había generado inundaciones en el barrio de Belgrano.
Aníbal Ibarra fue suspendido de sus funciones en noviembre de 2005, por un acuerdo entre distintos sectores políticos que aprovecharon la tragedia de Cromañon para repartirse el Gobierno, en especial los sectores encabezados por Telerman y Macri.
Lamentablemente, no sólo se trató de repartirse el Gobierno, sino de posicionar a las empresas de la familia Macri en las obras públicas de la Ciudad, y de comenzar a generar las condiciones para hacer negocios a costa de los ciudadanos, proceso que fue acentuado una vez que Macri llegó a ocupar la sede de Bolívar I.
El grupo Macri ha tenido a lo largo de los años distintos emprendimientos, llevados a cabo a través de distintas empresas. Durante la última Dictadura Militar, por ejemplo, el grupo se quedó con una parte del contrato de la Basura a través de la conocida empresa Manliba, negocio que renegoció durante la gestión de un ex gerente de Socma como Carlos Grosso y al que intentó volver a participar a través de a empresa Iecsa, sin éxito, en el año 2004 (la licitación la ganaron otras empresas).
Decíamos arriba que el acuerdo Macri-Telerman no sólo implicó el “loteo” del Gobierno de la Ciudad (el macrismo colocó al Ministro de Economía y al de Obras Públicas, así como al Director General de Educación Privada, por ejemplo), sino que posicionó mejor a la empresa de la familia Macri, Iecsa, que logró no sólo algunos contratos para obras públicas, sino algunos privilegios dignos de destacar.
Con fecha 22 de mayo de 2007, Telerman firma dos decretos: el 737/07 y el 738/07, por el que adjudica a la empresa Iecsa la obras de los cruces bajo nivel la calle Punta Arenas y de la Avenida Mosconi, respectivamente, con las vías del Ferrocarril Urquiza. Los montos de las obras fueron de $ 22.113.000 para la primera de ellas y de $ 26.146.000 para la segunda.
Hasta aquí nada que pueda parecer extraño. Cabe agregar que, para evitar justificadas impugnaciones a la candidatura de Mauricio (la Constitución de la Ciudad establece claramente la incompatibilidad entre el cargo de Jefe de Gobierno y la participación en empresas contratistas) su padre anunció al inicio de la campaña electoral la venta de Iecsa en la Comisión Nacional de Valores.
Ahora bien, ¿se desprendió Macri de Iecsa? Hay que tener en cuenta un par de cosas: la “venta” de la empresa fue concretada al primo hermano de Mauricio, Angelo Calcaterra, en algo así como 61 millones de dólares, e incluía el 51% de las acciones de otra empresa del grupo, Creaurban, que entre otros negocios construye torres en Puerto Madero. Además, la venta se pactó en cuotas que se pagarán hasta el año 2014, por lo que Mauricio podría recuperar la empresa familiar si es que su primo decide dejar de pagar en algún momento, algo en lo que la familia ha hecho escuela, en el Correo para mencionar un caso.
Lo importante es apreciar que pocos meses antes de concretarse esa operación, la empresa Iecsa había comprado la mitad del paquete accionario de Calcaterra S.A. Es decir, la familia acostumbra hacer estos pases de manos de las empresas a su cargo y todo parece indicar que los Macri siguen manejando Iecsa.

Haciendo negocios con Buenos Aires

El acuerdo entre Macri y Telerman dio sus frutos rápidamente. La Ciudad, que hasta entonces había sido gobernada sin déficit y que había generado un fondo anticíclico para no repetir la experiencia de 2002, expandió en forma audaz sus gastos corrientes a fin de soportar una estructura de cargos mucho mayor, producto de los acuerdos legislativos del nuevo Gobierno. El superávit pronto desapareció, y lo que también desapareció fueron los fondos ahorrados para épocas de crisis, a pesar de que la economía (y los recursos de la Ciudad) crecían a tasas altísimas.
Esto produjo un cierto ahogo de las cuentas públicas hacia el final del Gobierno de Telerman, que una vez que perdió las elecciones tuvo que decidir la suspensión de muchas obras públicas y enviar un proyecto de ley a la Legislatura para hacer efectivos esos cambios (la ley se aprobó con el número 2407). Extrañamente, las modificaciones presupuestarias, que por supuesto también aprobó el macrismo, incluían un aumento de recursos destinados a obras de pasos bajo a nivel por $ 5.105.194.
Las obras adjudicadas a Iecsa no comenzaron en 2007, pero gracias a un párrafo introducido en el pliego de licitación se otorgó a la empresa la posibilidad de cobrar $ 7 millones en concepto de adelanto financiero. Esa práctica fue generalizada por el Gobierno de Macri a través de la Resolución 276-MDU-08, que establece la facultad de pagar hasta un 25% de los contratos de obra pública por adelantado (15% en concepto de acopio de materiales y 10% en concepto de adelanto financiero).
Además, el Ministro de Desarrollo Urbano otorgó a la empresa Iecsa una ampliación del plazo de la obra en Punta Arenas de 273 días (el contrato establece un plazo de 360), el día 6 de agosto de 2008.
Es decir, mientras no había plata para otras cosas, había para adelantar dinero para obras (que no habían sido iniciadas) a una empresa de la familia de quien para ese entonces ya había sido electo Jefe de Gobierno.
La relación de negocios entre Macri y Telerman, y la vinculación con las empresas de la familia no termina ahí. El Ministro de Economía de Telerman (uno de los principales responsables del pago a las empresas mencionadas de los adelantos financieros) pasó a ocupar un cargo en el directorio del Banco Ciudad, en el que hasta finales de 2007 se desempeñó quien ahora es Ministro de Economía de la Ciudad, Néstor Grindetti, que fue además Director de Iecsa y vicepresidente de Creaurban, cargos para los que es necesario además ser accionista. Por su parte, el Ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chaín, trabajó en las firmas Socma (otra empresa del Grupo Macri) y Sideco, en la que fue gerente, y el Secretario Legal y Técnico de la Ciudad, Pablo Clousellas, fue síndico de la empresa Creaurban.
La generalización de los adelantos financieros, que posibilitó por ejemplo el pago de $ 75 millones a dos empresas contratistas en el subte por obras que un mes después se decidieron posponer, es uno de los pilares de la política económica del Gobierno de Mauricio Macri. El otro es un esquema de redeterminaciones de precios que permite el pago a cuenta de las mismas en forma provisoria. El pago de adelantos y redeterminaciones, además por supuesto de las adjudicaciones de las obras y cualquier modificación que sufran los contratos, depende de los funcionarios mencionados más arriba.
Dicho de otra manera, cualquier adelanto financiero, redeterminación de precios o modificación del contrato que lo haga más barato u oneroso depende de funcionarios que provienen de las empresas familiares del Jefe de Gobierno, quien no podemos afirmar que aún se haya desprendido de ellas.
Cabe mencionar que la empresa Iecsa resultó adjudicataria de la obra de canales aliviadores de la Cuenca Erézcano, en el sur de la Ciudad, a través de un decreto que firmó Telerman a menos de un mes de dejar el Gobierno, por un monto de $ 89.634.107,30. A un año de adjudicada la obra el Ministro Chaín ya aprobó mediante la Resolución 873/08 del Ministerio a su cargo una solicitud de redeterminación provisoria del contrato.
Este es el marco en el que se desarrollan las obras públicas de la Ciudad. Un marco en el que se puede detener todas las obras en el subte pero pagar adelantos financieros. En el que se puede hacer retroceder la participación de salud y educación en el presupuesto a la vez que se utilizan los recursos votados para esas áreas por la Legislatura para reparar veredas, mientras se encuentran los recursos para sostener financieramente a las empresas contratistas de obras públicas. En el que la principal obra de infraestructura que queda en pie está en manos de una empresa vinculada al Jefe de Gobierno.

La obra del Maldonado, Yaciretá porteño: el pozo de los cien millones de pesos

El 14 de febrero de 2008 el Jefe de Gobierno firma el decreto 121/08 que adjudica a la firma Ghella el contrato para las obras de los túneles aliviadores del arroyo Maldonado, por un monto total de $ 279.353.720,73 más u$s 56.874.225, que al cambio del momento en que se hizo la oferta rondaba los u$s 150 millones. La empresa, de origen italiano, había competido con los consorcios de empresas Odebrecht-Supercemento y SELI-Dycasa, que habían ofertado montos muy superiores, de u$s 280 millones y u$s 202 millones, respectivamente.
Para ese entonces no sólo había una enorme disparidad entre las ofertas: la empresa Ghella ya no actuaba sola. Se había fusionado con Iecsa, según anunció Calcaterra en noviembre de 2007, y había formado ODS. A pesar de que tanto Ghella como Iecsa informaron al diario Clarín (nota del 8 de marzo de 2008) que Iecsa no tenía nada que ver con la obra del Maldonado, el gerenciamiento de ODS quedó en manos de Calcaterra.
Es decir, no sólo se asoció una empresa familiar de los Macri con la empresa italiana a cargo de la obra del Maldonado. Al frente del consorcio que tiene a su cargo la obra de infraestructura más importante que está llevando a cabo la Ciudad en este momento (en parte debido a la paralización de las obras del Subte), está el primo del Jefe de Gobierno.
Por otra parte, el Decreto 542/08, del 13 de mayo de ese año, aprueba la Licitación de servicios de consultoría para la inspección y control de las obras, al consorcio integrado por las firmas Geodata y CADIA. Geodata, empresa con sede en Torino, ha supervisado obras de su compatriota Ghella en Italia y otras partes del mundo, integran el directorio de la Sociedad Italiana de Tunelería y se han asociado para participar en licitaciones en forma conjunta.
Difícil que se controlen demasiado, pero para esto el Gobierno de la Ciudad designó a través de la Disposición N° 4 - DGOING/08 como Director de Obra en representación del Gobierno de la Ciudad al Ingeniero Eduardo Cohen. La Disposición fue firmada por el Director General de Obras de Ingeniería Roberto Walter Klix.
El contrato con la UTE Geodata-Cadia se paga por horas trabajadas, así sea en Buenos Aires o en Torino, algo también difícil de controlar.
Paralelamente, y al poco tiempo de firmarse un contrato que incluía más de 600 especificaciones técnicas (entre las especificaciones técnicas se encontraban las que daban los detalles de los 3 pozos de ataque, las que fueron plenamente aceptadas por Ghella. Además, todo el proyecto de obra –incluyendo estos 3 pozos- fue realizado por un consorcio internacional líder en estas obras de ingeniería y su óptimo funcionamiento fue chequeado a través de un modelo físico a escala que construyó y operó el Laboratorio de Hidráulica de la Universidad Nacional de La Plata), desde el Gobierno de la Ciudad se solicitó a la contratista que “se evaluaran alternativas para acelerar los pasos de ejecución.”
Tan solo un mes después, la empresa presenta un proyecto de modificación por el que en lugar de los tres pozos circulares de 14,40 metros de diámetro y 3 metros de profundidad (unidos en triángulo por paredes comunes), propuso la construcción de un único pozo circular de aproximadamente 40 metros de diámetro y 35 de profundidad.
Entre las condiciones para el otorgamiento del crédito se encuentra la contratación de Expertos Internacionales en la materia, que se manifestaron en contra de las modificaciones realizadas al contrato por tratarse de una mala solución desde el punto de vista técnico y, además, más cara.
La modificación haría ganar supuestamente a la obra 5 meses de tiempo.
Nos permitimos poner en duda la “autoría” del pedido de modificación. Lo cierto es que las modificaciones, sugeridas por quien sea, implican un costo adicional de las obras de entre $ 50 millones y $ 100 millones, que por supuesto no tienen nada que ver con la licitación de la que participaron otras empresas.
Adelantos financieros, modificaciones de los contratos, funcionarios de un Jefe de Gobierno que han sido empleados de las empresas que tienen a su cargo la obra y que el día de mañana pueden volver a ser de su dueño original (algunos dicen que los Calcaterra son “calcaterros” de Macri), modificaciones presupuestarias para generar con la tierra una península que pueda originar, como Puerto Madero, negocios para Creaurban y Caputo, consultoras encargadas de controlar a una empresa del mismo país de origen, redeterminaciones de precios de por medio. Probablemente la obra del Arroyo Maldonado supere en términos de costos y de negociados lo que nuestra imaginación puede alcanzar. Como si Yaciretá, monumento nacional a la corrupción, estuviera siendo construida en la puerta de nuestras casas.

Aníbal Ibarra – Fernando Renzi

lunes, 29 de junio de 2009

Efecto Solanas

Terminó la campaña electoral, pasaron las elecciones y es tiempo de hacer balances. Es necesario entonces analizar el resultado de la elección en la Ciudad de Buenos Aires, en la que más allá del primer puesto obtenido por el oficialismo local, el Proyecto Sur de Pino Solanas ha sido la figura (empujado por Clarín, que necesita imponer un candidato con chances de impedir un triunfo de Kirchner en la primera vuelta del 2011), obteniendo poco más del 24% de los votos, y con ello cuatro bancas en la Cámara de Diputados y ocho en la Legislatura de la Ciudad (totalizando nueve a partir de diciembre y convirtiéndose en la segunda fuerza de ese cuerpo).
Hay varios aspectos a analizar en este resultado. El primero de ellos es que el PRO ha perdido una banca en la Legislatura y se va a enfrentar a una oposición más dura en Perú 160, lo que hace prever un fuerte impulso legislativo a las iniciativas pendientes del Jefe de Gobierno en lo que resta de este año: venta de terrenos en Catalinas, aprobación del presupuesto con fuertes subas de impuestos y posiblemente nuevas autorizaciones de endeudamiento. Los números de la Ciudad no cierran (por mucho) y el segundo semestre mostrará un fuerte ajuste en las cuentas (no por nada Macri fue el que había convocado a elecciones el 28 de junio antes que se le ocurra al Gobierno Nacional la feliz idea), que se traducirá en despidos a contratados, menos insumos para salud, más recorte en educación, conflictos salariales sin resolución y mucha menos obra pública (probablemente con excepción de la que le toca a los más amigos), ya que ahora no hace más falta maquillar la Ciudad para salvarle las papas a Michetti. Macri va a necesitar pagar el costo de poner las cuentas en orden con el resultado de las elecciones bien fresco, de modo de no empañar sus perspectivas a futuro si es que quiere reelegir o ser presidente.
Otro aspecto muy interesante es que la diferencia entre el PRO y Proyecto Sur fue de menos de siete puntos, y esa diferencia fue obtenida en los barrios más caros de la Ciudad: Belgrano, Palermo, Puerto Madero, etc. El dato más saliente es que el PRO perdió en varias zonas de Buenos Aires (incluso en Comunas completas como en la 15), y a lo sumo obtuvo diferencias exiguas allí donde predomina un electorado de clase media o baja.
Hay claramente alguna clase de mensaje electoral hacia el Gobierno de Macri que está siendo tapado por la urgencia de otros análisis, porque si tenemos en cuenta que la campaña se centró en lo nacional y prácticamente no se discutió la Ciudad (uno de los motivos del fracaso de la campaña de Diálogo por la Ciudad probablemente haya sido centrar la discusión en una agenda local que no coincidía con el principal interés de los porteños mientras Pino solanas focalizó en la discusión Nacional), cuesta entender la fuerte caída del PRO respecto de la elección de 2007 (tal vez con el atenuante de que ésta había sido una elección para cargos ejecutivos) e incluso respecto de 2005. Por otra parte, puede ser que tal vez el electorado porteño no se sienta del todo identificado con la idea de volver a la política de los años 90...
Solanas indudablemente se posiciona como el principal referente del espacio de centroizquierda en la Ciudad de Buenos Aires, duplicando el resultado de Heller y multiplicando casi por ocho el resultado de Ibarra. La incógnita es si piensa avanzar en la construcción de un espacio más amplio que le permita capitalizar la posibilidad cierta que se abre de recuperar la Ciudad de cara al 2011. Solanas se ve ahora ante la posibilidad de convertise en el principal referente de su espacio a nivel nacional, si es que el kirchnerismo no logra volver a tomar el protagonismo en la agenda de reformas que le dio el triunfo a Cristina y dada la derrota del socialismo en la provincia de Santa Fe a manos de Reutemann. Parece difícil que pueda concretar en tan sólo dos años un armado con chances de pelear la presidencia, aún con el espacio casi vacante (podríamos contar a Luis Juez, pero probablemente éste intente ser Gobernador de Córdoba).
Respecto de la Ciudad, parece poco probable que Solanas desee ser candidato a Jefe de Gobierno en la próxima elección, pero sin duda su espacio va a ocupar un rol determinante en la Ciudad a partir de ahora. La posibilidad de lograr que la Ciudad deje de estar en manos de los contratistas de obra pública y de sus familiares es bastante concreta si tenemos en cuenta que Macri se verá fuertemente restringido por las consecuencias de su propia gestión económica del último año y medio, pero requiere de una construcción más amplia que incluya a otros sectores del espacio progresista. De hecho, en la Legislatura se podría concretar una fuerza legislativa que alcance o incluso supere las 15 bancas, concentrando mejor recursos y discursos, y exponiendo más claramente a un gobierno que ha hecho un culto del desplazamiento de sectores postergados para arreglarle las veredas a los sectores más acomodados.

sábado, 13 de junio de 2009

El Frente para la Victoria, principal aliado legislativo de Macri


En la imagen, porcentaje de coincidencia de las votaciones de los bloques con el voto del PRO

Estadística de votación de Bloques Parlamentarios – Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires – 10/12/07 al 14/05/09

Medir el trabajo parlamentario es muy complejo. Muchas veces los medios de comunicación nos aburren con estadísticas sobre proyectos presentados, presencias en el recinto o cantidad de discursos emitidos, lo que normalmente no nos dice demasiado sobre la calidad del trabajo de nuestros representantes.
De todas maneras, uno de los principales temas que surjen en cualquier discusión sobre reforma política es el referido al control respecto del trabajo parlamentario.
Creo que la mejor forma de conocer de qué forma los legisladores responden a los ciudadanos en su labor parlamentaria es viéndolo lo más de cerca posible: asistir a las sesiones, leer las versiones taquigráficas, los dictámenes de comisión y por supuesto los proyectos presentados. También entiendo (aunque lo lamento) que es casi imposible que alguien se tome el trabajo de hacerlo.
El presente análisis trata de acercar una visión de lo que ocurrió en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires durante el último año y medio (el periodo que se analiza es el que se inicia con la renovación legislativa del 10 de diciembre de 2007), tomando en cuenta el comportamiento de los distintos bloques parlamentarios durante el tratamiento de leyes que dieron lugar a debate y a discusión en el recinto de la Legislatura, obviando aquellas leyes que fueron votadas por consenso y que como es habitual no tratan asuntos conflictivos políticamente.
Cabe mencionar que no necesariamente todas las normas que se consideran revisten igual importancia, y es posible que alguna norma importante (como la reforma de la ley de ampliación del subte) no sea tenida en cuenta en virtud de que se aprobó por consenso de todos los bloques.
Se toma en consideración el voto en general, aunque hay que tener en cuenta que en muchos casos la votación en general no muestra los verdaderos disensos en torno a la aprobación de una norma. También hay que tener en cuenta que una ley no sólo es su título (muchas veces pomposo), y que hay que analizar su contenido para poder dimensionar correctamente el voto de los Diputados. Por eso recomiendo, antes de cualquier conclusión que se pueda sacar respecto del contenido de las leyes e incluso respecto de los resultados que se muestran en este trabajo (se agradece reportarme cualquier error), acceder a la página de la Legislatura de la Ciudad que tiene un buscador de sesiones por fecha (en el listado de más abajo se puede conocer la fecha de votación de cada ley tomada en cuenta).
Otra cuestión que corresponde aclarar es la referida al número de bloques que se tienen en cuenta aquí, ya que ha habido algunos pocos casos de transfuguismo que alteraron la integración de los bloques (integración actual de los bloques). Como estos casos no han incidido en forma importante en los resultados de las votaciones, he decidido dejarlos de lado. Además, no es intención de este trabajo seguir el comportamiento de un legislador en particular, sino de los grupos parlamentarios que votó la ciudadanía en las últimas dos elecciones.

Resultados obtenidos:

La cantidad de votaciones analizadas en el periodo asciende a 41. Sólo en dos ocasiones el bloque del oficialismo no votó favorablemente una ley, la primera fue la ampliación presupuestaria dirigida al aumento docente y al segunda la prórroga a la emergencia habitacional, que Macri vetó posteriormente. El porcentaje de coincidencia de los bloques de la oposición con las votaciones del oficialismo es el siguiente:

• Frente para la Victoria (FPV): 68,29% (28 votaciones)
• Autonomía con Igualdad (AI) : 65,85% (27 votaciones)
• Encuentro Progresista (EP) : 58,53% (24 votaciones)
• Coalición Cívica (CC): 51,21% (21 votaciones)
• Partido Socialista (PS): 39,02% (16 votaciones)
• Diálogo por Buenos Aires (DBSAS): 17,07% (7 votaciones)
• Igualdad Social (IS): 7,31% (3 votaciones)
• Nueva Izquierda (NI): 0%
• Autodeterminación y Libertad (AYL): 0%

El listado que sigue detalla qué bloques votaron favorablemente cada una de las leyes sometidas a este estudio:

Agencia Control Comunal – Ley 2624 – 13/12/07: PRO, CC.
Reducción del Directorio del Banco Ciudad - Ley 2625 - 13/12/07: PRO, FPV, CC, AI, PS.
Ente de Turismo – Ley 2627 - 13/12/07: PRO, AI, PS, EP.
Agencia Ambiental – Ley 2628 - 13/12/07: PRO.
Plan Urbano Ambiental – 1º Lectura – 20/12/07: PRO, FPV, AI, PS.
Emergencia de mantenimiento en vía pública – Ley 2633 – 20/12/07: PRO, FPV, CC, AI, EP.
Aperturas y cierres en el Espacio Público – Ley 2634 - 20/12/07: PRO, FPV, DBSAS, IS, AI, PS, EP.
Adhesión a la Ley Nacional de Iniciativa Privada – Ley 2635 - 20/12/07: PRO, FPV.
Cláusula transitoria Código Fiscal – Ley 2636 – 20/12/07: PRO, CC, DBSAS, IS, AI, PS, EP.
Reorganización ObsBA – Ley 2637 – 10/1/08: PRO, CC.
Modificación ley 1852 SIDIAU – Ley 2680 – 10/4/08: PRO, FPV, AI, EP.
Agencia de Sistemas – Ley 2689 – 17/4/08: PRO.
Modificación Ley Consejo Magistratura – Ley 2693 – 24/4/08: PRO, FPV, DBSAS, PS, EP.
Mod. Ley Ministerios – Deportes a Des. Económico – Ley 2731 – 29/5/08: PRO, FPV.
Versión Electrónica Boletín Oficial – Ley 2739 – 5/6/08: PRO, FPV, CC, AI, PS, EP.
Equipamiento Hospitalario – Ley 2780 – 3/7/08: PRO, FPV, CC, AI, EP.
Aprobación colocación deuda FOISO – Ley 2789 – 10/7/08: PRO, FPV, AI, EP.
Facturación a obras sociales en hospitales – Ley 2808 – 24/7/08: PRO, FPV, CC, DBSAS, IS, AI, PS, EP.
Régimen de Redeterminación de Precios – Ley 2809 – 24/7/08: PRO, FPV, CC, DBSAS, AI, PS, EP.
Emisión certificados de deuda proveedores – Ley 2810 – 24/7/08: PRO, FPV, CC, AI, EP.
Disolución CASSABA – Ley 2811 – 24/7/08: PRO, FPV, AI.
Ampliación Presupuestaria – Ley 2851 – 4/9/08: PRO, CC, AI, EP.
Autarquía del Teatro Colón – Ley 2855 – 11/9/08: PRO, FPV, CC.
Registro Personas Jurídicas – Ley 2875 – 9/10/08: PRO, CC, EP.
Incremento presupuestario para salario docente – Ley 2882 – 23/10/08: FPV, CC, DBSAS, IS, AI, PS, NI, EP, AYL.
Policía de la Ciudad – Ley 2894 – 28/10/08: PRO, FPV, AI, PS, EP.
Instituto Superior de Seguridad Pública - Ley 2895 – 28/10/08: PRO, FPV, CC, AI, PS, EP.
Plan Urbano Ambiental – Segunda Lectura – Ley 2930 - 13/11/08: PRO, FPV, AI, PS, EP.
Publicidad Exterior – Ley 2936 – 20/11/08: PRO, FPV, CC, AI, EP.
Personal de la Policía Metropolitana – Ley 2947 – 27/11/08: PRO, CC, AI, EP.
Distrito Tecnológico - Ley 2972 – 4/12/08: PRO, FPV, CC, AI.
Emergencia Habitacional – Ley 2973 (vetada) – 4/12/08: FPV, CC, DBSAS, IS, AI, PS, NI, EP, AYL.
Otrogar a AUSA concesión de obra pública en autopistas – Primera Lectura – 11/12/08: PRO, FPV, AI.
Código Fiscal - Ley 2997 – 23/12/08: PRO, FPV, CC, DBSAS, AI, EP.
Ley Tarifaria - Ley 2998 – 23/12/08: PRO, FPV, CC, DBSAS, AI, EP.
Presupuesto 2009 - Ley 2999 – 23/12/08: PRO, CC.
Emergencia Pymes Indumentaria, calzado y afines – Ley 3019 – 12/3/09: PRO, FPV.
Normalización Obsba – Ley 3021 – 12/3/09: PRO, FPV, AI, PS, EP.
Expropiación ex Padelai – Ley 3024 – 19/3/09: PRO, CC, PS.
Torres Catalinas – Primera Lectura – 14/5/09: PRO, FPV, AI, PS, EP.
Otorgar a AUSA concesión de obra pública en autopistas – Segunda Lectura - Ley 3060 - 14/5/09: PRO, FPV, AI, PS, EP.

Por otra parte, vale tener en cuenta la relación de coincidencia entre el voto de distintos sectores de la oposición. De esta forma, podemos observar los siguientes porcentajes de coincidencia en las votaciones:
• Frente para la Victoria y Coalición Cívica: 43,90% (18 votaciones)
• Frente para la Victoria y Diálogo por Buenos Aires: 39,02% (16 votaciones)
• Coalición Cívica y Diálogo por Buenos Aires: 48,78% (20 votaciones)
• Diálogo por Buenos Aires e Igualdad Social: 78,04% (32 votaciones)
• Autonomía con Igualdad y Encuentro Progresista: 75,60% (31 votaciones)
• Diálogo por Buenos Aires y Partido Socialista: 60,97% (25 votaciones)
• Diálogo por Buenos Aires y Nueva Izquierda: 63,41% (26 votaciones)

El oficialismo de la Ciudad de Buenos Aires no cuenta con la cantidad suficiente de Diputados como para garantizarse el quórum necesario para sesionar o para ganar todas las votaciones, especialmente aquéllas que requieren de mayorías especiales. De esta forma, necesita negociar con diferentes sectores la aprobación de las leyes que impulsa el Poder Ejecutivo (buena parte de las que menciona este estudio), con otros bloques.
La primera conclusión que se puede extraer de este análisis es que el principal aliado que ha tenido el PRO en la Legislatura durante el último año y medio ha sido el Frente para la Victoria, junto con los bloques que responden a Jorge Telerman (Autonomía con Igualdad y Encuentro Progresista que muestran un alto porcentaje de coincidencia en sus posiciones), que a pesar de tener un menor porcentaje de concurrencia que el bloque que responde al Ejecutivo Nacional han tenido los menores porcentajes de votación negativa (el bloque de Cantero y Rabinovich muestra un alto nivel de ausentismo en las votaciones clave, a pesar de que sus integrantes faltan muy poco a las sesiones). La Coalición Cívica, en menor medida, ha coincidido en la mitad de las votaciones, permitiendo que algunas que no contaban con apoyo del Frente para la Victoria llegaran a buen puerto para el oficialismo. Por su parte, el bloque del Partido Socialista ha votado en coincidencia con el oficialismo en poco menos del 40% de las ocasiones.
Los bloques que han tenido una posición alejada del oficialismo han sido los bloques de Diálogo por Buenos Aires, Igualdad Social (ambos con un gran porcentaje de coincidencia entre ellos) y los bloques de izquierda, aunque en este último caso hay que señalar el gran porcentaje de ausencias del Diputado Romagnoli, de Autodeterminación y Libertad, que contrastan con la habitual participación de la Diputada Walsh en las sesiones.
Es importante destacar que en el caso del alto porcentaje de coincidencia entre las votaciones de los bloques Diálogo por Buenos Aires e Igualdad Social, este porcentaje sería aún mayor si tuviéramos en cuenta que en todos los casos en los que Diálogo votó a favor en general de una ley que Igualdad Social votó en contra, los Diputados del bloque que encabeza Aníbal Ibarra votaron en contra de varios artículos en particular.

jueves, 4 de junio de 2009

Abrazando la Educación Pública



En una de las propagandas de campaña del PRO para las elecciones del 28 de junio de 2009 se puede ver a la candidata a Diputada Nacional y ex Vicejefa de Gobierno de la Ciudad, Gabriela Michetti, prometer “seguir abrazando a la Educación Pública”. Más allá de que no deja de parecer algo extraño el concepto de abrazo en este caso, lo cierto es que las políticas desarrolladas durante la gestión de su partido en el último año y medio lejos estuvieron de significar alguna clase de amor o cariño por la Educación Pública.
Más bien pareció lo contrario.
Como bien se puede ver en el primer cuadro que acompaña esta nota la Educación ha sufrido un marcado deterioro en su participación en el presupuesto de la Ciudad en los últimos dos años y el presupuesto que votaron el macrismo y la Coalición Cívica para el año 2009 nos marca un retroceso aún mayor, al nivel más bajo de la última década. Es así que la inversión en Educación, que promedió más del 28% del gasto de la Ciudad en el periodo 2000-2005, será este año, de cumplirse las pautas establecidas por el PRO en el presupuesto, del 23,49%.
Cabe mencionar que la Ciudad recibe en concepto de Coparticipación Federal fondos correspondientes a la Ley 26.075, de financiamientos educativo, que de acuerdo a las cifras arriba expuestas la Ciudad no estaría cumpliendo, ya que el artículo 12 de dicha ley establece que “Los compromisos de inversión sectorial anual por parte de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires serán consistentes con: a) una participación del gasto en educación en el gasto público total no inferior a la verificada en el año 2005”. Dicho año, la participación de Educación en el gasto fue exactamente del 27,57%.
Es cierto que hay un componente importante a la hora de hacer un análisis de la inversión que es la ejecución del presupuesto. Dado que el área de Educación tiene un fuerte componente salarial en su estructura de egresos, la subejecución del presupuesto en áreas como obras públicas puede impactar de forma positiva en la participación de Educación en el gasto. De esta forma, es probable que el porcentaje establecido en el presupuesto 2009 mejore al final del ejercicio, aunque parece poco probable que alcance el piso establecido en la ley, algo que incluso podría llegar a comprometer en el futuro el acceso de la Ciudad a los fondos coparticipables, agravando la situación presente.
De todas maneras, y adentrándonos en el análisis de la inversión en Educación Pública por parte del gobierno de Macri – Michetti, hay que tener en cuenta que además de la caída en la participación de Educación en el gasto global, se puede observar un marcado crecimiento hacia adentro del presupuesto educativo de los subsidios a Educación privada en detrimento de la asignación de recursos para educación de gestión pública, como se puede ver en el segundo cuadro que acompaña esta nota. Los subsidios a Educación Privada, que promediaron el 15% durante el periodo 2000-2007, crecieron exponencialmente en el año 2008 y serán mayores en el año 2009, superando el 17,5% del presupuesto educativo y pudiendo sobrepasar cómodamente el 18% si la ejecución de obras en las escuelas muestra el mismo resultado que se obtuvo en el año 2008.
Dos argumentos se esgrimieron desde el macrismo para justificar el incremento a los subsidios a educación privada: el aumento de la matrícula en los colegios privados, supuestamente muy superior al aumento en las escuelas de gestión pública, y la necesidad de sostener los sueldos docentes.
Repasando el primero de ellos, desde el Gobierno de la Ciudad se afirmó que los aumentos tenían que ver con el crecimiento de la matrícula en los colegios privados. Algunas veces mencionaron, casi como desliz, que se trataba del nivel inicial.
Analizando cifras del Ministerio de Educación de la Nación (la Ciudad no las suministra), se puede observar en el periodo 2000-2007 una suba en la matrícula de la escuela pública de un 3%, aproximadamente 10.000 chicos más. Por su parte, la matrícula en escuelas privadas sube un 10 %, lo que significa alrededor de 34.000 chicos más. Es muy importante tener en cuenta que no todos pueden haberse incorporado a escuelas subvencionadas (según datos del Ministerio de Educación de la Nación, correspondientes al año 2005, el porcentaje de escuelas subvencionadas en la Ciudad es de 56%).
La desagregación de estos datos, de la que lamentablemente carecemos, podrían ciertamente acotar la cantidad de chicos que se necesita subvencionar en la actualidad. De esta forma, el número de chicos que se suman a la subvención estatal tiene en 34.000 un techo.
Históricamente, y según datos del Ministerio de Educación correspondientes al periodo 1994-2005, la Ciudad gastó por cada peso invertido en un chico en la escuela pública una cifra que nunca superó los 25 centavos en un chico en la escuela privada. De esta forma, si necesitamos invertir un peso en cada uno de los chicos que ingresaron a la escuela pública necesitamos $10.000, en tanto que para mantener el nivel de subvención respecto de los 34.000 chicos que se incorporan a la escuela privada se necesitan invertir $8.500.
Es decir, en el periodo la relación de gasto en subvenciones a escuelas privadas debería haber bajado respecto del total del gasto en educación, al contrario de lo que está ocurriendo hoy día. Cuesta creer que haya habido un boom de matriculación en escuelas privadas en 2008 que justifique el brutal aumento del presupuesto.
Respecto del segundo argumento, el salarial, podemos observar que la evolución del inciso 1 (personal) del gasto correspondiente al Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires muestra un aumento de aproximadamente el 65% en el periodo 2006-2009, mientras que las transferencias a escuelas de gestión privada se duplican pasando de 349 millones de pesos a 701 millones de pesos.
Manifiestamente el argumento es falso, lo que avala pensar en otros intereses en juego.
Otro eje del discurso macrista ha sido la inversión en infraestructura. Durante el año 2008 se insistió con un ambicioso plan de obras de casi 400 millones de pesos.
Lo cierto es que sobre un presupuesto de $ 388.340.000 en 2008 para obras en educación, se invirtió $ 98.246.712,71. Nada menos que 125 millones de pesos de dicho presupuesto se destinaron finalmente (y gracias a los superpoderes que Michetti rechaza votar en el Congreso Nacional pero que su partido se hizo votar en la Legislatura) a la reparación de veredas.
La inversión en obras tiene algunas particularidades en este caso, ya que el propio gobierno reconoció el año anterior haber incluido entre las “obras” de reparación de calefacción de las escuelas el suministro de caloventores eléctricos, lo que hace aún más difícil dar dimensión a la propaganda televisiva que reitera una y otra vez un número de obras que no tiene detalle alguno ni parámetro de comparación con ninguna otra gestión. De hecho, el presupuesto del macrismo no cuenta con detalles de metas físicas, lo que impide sopesar adecuadamente el gasto de capital y el costo de cada obra.
A este panorama debemos sumar la supresión de los subsidios que se otorgaban a las cooperadoras escolares para tareas de mantenimiento menor (algo que por ejemplo facilitaba la reposición de un vidrio roto), el escandaloso recorte de las becas escolares (y la privatización de su gestión a cargo de una fundación vinculada al Ministro Narodowski), la disminución de la calidad nutricional y de la cantidad de las viandas escolares y la conflictiva relación con los docentes, que provocó la pérdida de varios días de clase por los paros y empeoró la situación de los salarios docentes en relación con el resto de las jurisdicciones, al punto que muchos docentes están prefiriendo irse a trabajar a la Provincia de Buenos Aires.
La conclusión que se puede sacar de lo que ha sido la gestión de Macri en lo relativo a Educación Pública no puede ser, en este contexto, para nada positiva. La diferencia entre la propaganda electoral y la realidad es gigantesca, y la profundización del camino iniciado en diciembre de 2007 no parece ser la vía más adecuada para lograr mayor inclusión social y acortar la brecha entre los sectores de mayores y menores ingresos.

sábado, 30 de mayo de 2009

Kirchner no es "estatista"

Llevo varios días tratando de entender qué quiso decir Néstor Kirchner cuando afirmó no ser “estatista”. En el medio de este tiempo se ha sumado el propio líder de la CGT, Hugo Moyano, al coro de quienes se niegan a serlo o haberlo sido.
No tengo muy claro tampoco a quién fue dirigido el mensaje. Por cierto es probable que haya sido para tranquilizar los oídos de algunos empresarios, o probablemente quienes están siendo expropiados hoy día por el Estado venezolano.
Más allá todo esto, que se instale una vez más el debate respecto del “estatismo”, es algo que me llama la atención. Me da la sensación de que retrocedemos exactamente 20 años.
Parecen olas que van y vienen. En 1989, si bien las elecciones las gana Carlos Menem prometiendo salariazo y revolución productiva, el discurso dominante (un pensamiento impuesto además a nivel global por la caída del comunismo) es el de la U.Ce.De de Álvaro Alsogaray, que sería rápidamente absorbido por el nuevo gobierno.
En el año en que Menem asume su primer mandato, yo tenía 16 años y era lector del Diario La Nación. Prácticamente era imposible que no “compre”, como la mayoría de los argentinos, el discurso que dominaba en los medios, al que Alsogaray definía usando dos palabras: estatismo y dirigismo. Eran tiempos de crisis económica, hiperinflación y saqueos en los supermercados. Era obvio que algo no había funcionado pero, ¿era la nueva receta lo que el país necesitaba?
El grueso de la opinión pública pensaba entonces que estaba bien privatizar las empresas públicas. Al fin y al cabo, casi todas generaban “pérdidas” al Estado y brindaban malos servicios. El Gobierno, agobiado por la carga de la deuda, ya no debía seguir manteniendo todo eso.
El modelo económico que surgió entonces destruyó la Argentina en poco menos de una década. Las privatizaciones generaron la desaparición de pueblos enteros a los que en los años de “estatismo” llegaba el ferrocarril. Los servicios públicos se volvieron más caros que en Europa o Estados Unidos y amplias porciones de la población fueron directamente excluidos de la economía.
A todo ello se sumó la privatización de los fondos de jubilación de millones de argentinos, algo que acentuó el déficit del sector público y obligó al Estado a pedir esos mismos fondos prestados a una tasa por lo general bastante elevada, mientras los ciudadanos pagaban comisiones altísimas a las AFJP y sus cuentas de capitalización no capitalizaban nada que asegure una jubilación al menos aceptable.
Da la impresión de que los argentinos vamos de nuevo hacia una economía que se aleje del “estatismo”. Una economía en la que el Estado vuelva a dejar la poca participación que hoy ha recuperado en materia de decisiones estratégicas para que sea el sector privado el que decida el rumbo.
Si es así, seguimos sin aprender nada. El modelo de los 90 generó crecimiento económico y mejoró el nivel de vida de una porción de argentinos, pero a costa de la exclusión de una gran franja de población. La Argentina es un país que no puede vivir de las ventajas comparativas que el campo posee, porque en esos años quedó claro que ese modelo cierra con un 20% de desempleo.
Los economistas hacen cálculos de ingresos y gastos, pero no son buenos para calcular costos y ganancias sociales. Subsidiar la existencia de la industria y que el Estado tenga un rol activo invirtiendo en aquellos sectores en los que el capital privado no se interesa por las tasas de retorno tiene a primera vista un precio, pero también deja ganancias que no siempre son adecuadamente sopesadas.
Es que un alto nivel de empleo genera inclusión, y la inclusión permite alcanzar mejores estándares en seguridad, salud, educación y varios etcéteras que también tienen un costo para el bolsillo de los ciudadanos.
Esto me tocó aprender a mí en todo este tiempo, pero me parece que vamos derecho a escuchar frases como la que dejó un tal Martínez de Hoz a la historia (a su parte más negra), por allá por 1976:
"...Se abre un nuevo capítulo en la historia económica argentina. Hemos dado vuelta una hoja del intervencionismo dirigista, estatizante y socializante de la actividad económica, para dar paso a la liberación de las fuerzas productivas...”

viernes, 15 de mayo de 2009

Candidaturas testimoniales

La política argentina se caracteriza por no ser una política de partidos sino de personas. No seguimos plataformas sino candidatos y los candidatos hacen con nuestro voto lo que quieren.
Ya ni siquiera se plantean propuestas, los que van primeros en las encuestas tratan de pasar desapercibidos y los que vienen de abajo tratan de ensuciarlos como sea. Si lo logran (muchas veces no hace falta mentir ni inventar nada para ello), los candidatos se caen más allá de las ideas que defiendan.
No hace falta tener buenas propuestas, hay que presentar un candidato con cara de buen tipo, simpático y entrador, y si es posible respaldado por un enorme caudal de dinero que no esperamos que trate de recuperar sino que tomamos como garantía de honestidad: "Si tiene plata no necesita robar"
En el medio de todo esto no reparamos en que un candidato que no expone claramente sus ideas es el más fácil de comprar. La "independencia" habilita a darse vuelta como el más panqueque. No pensamos en lo útil que sería votar partidos con agendas claras, en las que las decisiones de los que ocupan cargos tengan un fuerte asidero.
Encima nos enfrascamos en una discusión sobre las denominadas "candidaturas testimoniales" en las que, reconozcamos, no medimos de acuerdo al hecho en sí sino a qué tan simpático nos parece cada candidato. Todo esto porque seguimos buscando candidatos y no partidos, y en el medio no discutimos políticas sino que discutimos cortes de pelo, carteras y sonrisas.
Algo parecido ocurre con los casos de transfuguismo (Borocotó el más famoso). Si el que abandona un partido nos parece simpático lo aprobamos, y si no nos parece una aberración. Como muestra, se puede ver que la lista de legisladores del partido perjudicado por el salto en el aire que dio el pediatra televisivo lleva hoy un candidato que fue elegido por la boleta del macrismo en 2003, que luego se pasó al kirchnerismo durante su mandato, que fue candidato de una de las listas que apoyaban a Telerman en 2007 y terminó asumiendo ese mismo diciembre como funcionario del área de la Vicejefa de Gobierno.
Más allá del caso particular, seguimos en la misma. Nos parece mal en el fondo que haya partidos políticos, que reciban fondos del Estado suficientes para funcionar y pagar campañas razonables, y jamás estaríamos dispuestos a castigar a los tránsfugas porque llegado el caso podríamos estar de acuerdo o actuar como ellos.
No es raro entonces que los partidos deban recurrir a candidatos testimoniales, pero deberíamos preguntarnos cuáles son los motivos por los que Kirchner o Michetti sacarán en sus distritos por lo menos 20 puntos más que lo que sacaría otro candidato de sus fuerzas políticas.
De nada sirve reparar en las características personales para sacar conclusiones respecto de proyectos políticos. ¿Te preguntaste alguna vez que tanto conocés a tu político favorito? No son las declaraciones juradas ni las empresas de marketing nuestro mejor resguardo a la hora de votar. La mejor garantía de control sobre un político es a través de las ideas que expresa.

jueves, 14 de mayo de 2009

¿Se te cayeron las torres? Yo te las levanto…

El Gobierno de Macri ha logrado votar hoy una ley (en primera lectura, todavía no es definitiva su aprobación) por la que se desafecta del dominio de la Ciudad de Buenos Aires tres terrenos en la zona de Catalinas. La norma, que adecuadamente Página 12 consideró la “Ley de la Inmobiliaria Macri”, permite vender esos terrenos y construir torres de un total de aproximadamente 150.000 metros cuadrados, lo que hoy tiene un valor de mercado de aproximadamente 600 millones de dólares (al cambio de hoy más de 2.200 millones de pesos). Todo ello a cambio de obtener unos 300 millones de pesos que se destinarán supuestamente a la construcción de escuelas.
La ley fue votada por los bloques del PRO, del kirchnerismo, del telermanismo y del Socialismo y recibió la negativa del ibarrismo, la Coalición Cívica y la izquierda.
La Ciudad de Buenos Aires tuvo un presupuesto en 2008 de $ 388.340.000 para obras en educación, pero se gastaron en construcciones poco menos de 100 millones de pesos. Por lo menos 125 millones de pesos de lo que la Legislatura votó para obras en Educación se destinaron finalmente (y gracias a los superpoderes que Michetti dice que no va a votar en el Congreso Nacional pero que su partido se hizo votar en la Legislatura) a la reparación de veredas, algo que sin duda tiene un mayor impacto electoral.
Para el año 2009 el macrismo fue un poco más modesto en su solicitud de presupuesto. Podríamos criticar la caída de la inversión prevista tanto en términos nominales como reales (la inflación juega su parte en esto), pero estaríamos comparando con algo que no se hizo. El presupuesto que se votó fue de exactamente $ 300 millones para obras, lo que implica que no se prevé gastar nada que no provenga de la enajenación de estas tierras públicas. Así las cosas, el discurso respecto de la venta de tierras públicas con destino educacional equivale a reconocer que sin ese dinero el Gobierno de la Ciudad no invertiría ni un peso este año en arreglar o en construir escuelas.
Para una mejor comprensión, tal vez sea necesario reparar en que la “afectación específica” de los ingresos no siempre es tal. Los ingresos del Estado van a parar a una gran caja que distribuye los fondos de acuerdo a lo que establece el presupuesto, y las afectaciones específicas sirven como piso al gasto en un determinado rubro. Si el monto que se recauda es inferior a lo que se establece como gasto habitual, la afectación no es más que verso. El gasto en Educación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene un fuerte componente salarial y su participación en el presupuesto de la Ciudad, como muestra el cuadro que podemos ver a un costado de esta nota, será en 2009 la más baja de los últimos diez años.
Las excusas para hacer negocios con bienes públicos suelen ser a la vez burdas y demagógicas. Este es un claro ejemplo de ello.

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