viernes, 15 de abril de 2011

Reforma a la Ley 268, de campañas electorales


Este viernes se llevará a cabo una reunión de Diputados de la Comisión de Asuntos Constitucionales que tiene como objeto tratar tres proyectos de reforma a la Ley 268, que regula todo lo relacionado con el financiamiento de las campañas electorales. Los tres proyectos tienen en común la pretensión de actualizar los montos que reciben los partidos políticos y alianzas por parte del Estado local y, en consecuencia, los topes de gastos. Sin tener en cuenta otras cuestiones que se pretenden o que se deberían reformar de la Ley 268 (que son muchas y justifican una nota aparte), lo que es indudable es que los montos, fijados para la elección del año 2000, habían quedado seriamente desactualizados, por lo menos si se pretende conservar el espíritu que dio lugar a la aprobación de la ley en 1999 y los montos que entonces se fijaron como adecuados.
En un post anterior, relacionado con la ley de Reforma Política aprobada a nivel nacional, hice una serie de consideraciones respecto del financiamiento de los partidos políticos que entiendo necesario repetir a fin de expresar mi opinión:
Es difícil pensar en mejorar algo sin invertir en ello. No necesariamente se trata de dinero, puede ser esfuerzo físico o mental, tal vez tiempo.
Cuando se trata de políticas públicas es imposible creer que se puede asignar menos recursos económicos a mejorar la calidad de algún servicio prestado por el Estado. Es así que a nadie se le ocurriría proponer mejorar la educación, la salud o la defensa nacional a través de una reducción de su presupuesto.
No obstante, con la política parece ocurrir lo contrario. Parte de la crisis de representación ha tenido como resultado y se alimenta a la vez de la extensión de un discurso que pretende mejorar la política a través de la reducción del gasto que la misma genera (aunque en la práctica el costo puede ser mucho mayor). Se cree que con políticos mal pagos, con pocos recursos para capacitación y reduciendo las posibilidades de que los dirigentes honestos puedan contar con fondos para hacer campaña se puede mejorar la calidad de la representación.
Sin quererlo o decididamente a propósito, se genera el ambiente para que haya dos clases de políticos: los ricos y los que roban (categorías para nada excluyentes, por cierto y sobre todo con demasiados ejemplos a la vista). Profundizar este modelo sólo puede hacernos recaer en el fracaso y la frustración que nos tienen como abonados.
Cualquier reforma política seria debería encarar la cuestión del financiamiento desde dos premisas: que sea suficiente para sostener el funcionamiento constante de estructuras partidarias que generen políticos formados y que les permita discutir públicamente su agenda de propuestas en condiciones de igualdad y sin condicionamientos del lado de quienes ponen dinero para las campañas.
Dicho de otra forma, habría que dar el debate para la eliminación del financiamiento privado (dado que se trata de una inversión la tasa de retorno de la misma siempre es en perjuicio de la sociedad) y habría que trabajar sobre las condiciones para que los partidos políticos cuenten con los fondos necesarios para capacitación y para el planteo constante de propuestas alternativas de gobierno.

La Ley 268 tiene hoy, 11 años después de su aprobación y a pesar de que ha habido estabilidad de precios sino todo lo contrario, los mismos montos que en el año 2000, cuando el presupuesto de la Ciudad era menos de la octava parte de lo que es hoy. El Consenso respecto de la necesidad de modificar esto es amplio. Los tres proyectos (404-D-2011, 433-D-2011 y 695-D-2011) llevan las firmas de Diputados de buena parte de los bloques de la Legislatura: Coalición Cívica, Proyecto Sur, Diálogo por Buenos Aires, PRO, Encuentro Progresista y Solidaridad e Igualdad.
La principal diferencia entre las iniciativas es la forma de fijar los montos. Mientras que por un lado se pretende que la ley de presupuesto establezca cada año el valor de una unidad fija, por otro se propone fijar el monto total de lo erogado por la Ciudad como un porcentaje del presupuesto.
En mi opinión, es mejor la segunda alternativa. Si bien las propuestas están lejos de tomar un porcentaje cercano a lo que se invirtió en materia electoral en el año 2000, establecer un porcentaje respecto del total del presupuesto generaría un criterio mucho más objetivo que el que se logre alcanzar por consenso en la aprobación del presupuesto correspondiente a cada año electoral.
De todas formas, la 268 se merece un debate más profundo. Por ahora, habrá que ver si se logra acuerdo para actualizar aunque sea un poco lo que reciben los partidos, que aún con lo que se pretende aumentar de financiamiento, en su gran mayoría no recibirán ni siquiera el monto necesario para imprimir las boletas.


Yapa: Vinculado con este tema del costo de la política, en el día de ayer, los Diputados de la Ciudad se dieron a sí mismos un importante aumento de sueldo, bastante por encima del que recibieron los empleados de la Legislatura. El proyecto se presentó en mesa de entradas a las 17:49 hs. y fue aprobado menos de una hora más tarde. Como se trata de la reforma a la Ley 2, debería ser de doble lectura (art. 89° inc. 7 de la Constitución de la Ciudad), pero tengo la impresión de que se les escapó el detalle. Francamente, y más allá de chicanas y suspicacias, yo defiendo que quienes tienen tamaña responsabilidad y fueron elegidos por los ciudadanos ganen cifras acordes a ello, y lo defiendo a tal punto que lo escribo aquí con mi nombre y apellido. Una pena que muchos de los que ayer votaron el proyecto 776-D-2011, con tanta urgencia, hagan discursos en otro sentido.

viernes, 8 de abril de 2011

Una pinturita


El miércoles a la noche pasé frente a esta escuela, perteneciente a la Ciudad de Buenos Aires, y observé (no sé si sería sincero decir con asombro porque creo que no me extraña demasiado), que la misma se encontraba pintada en todo su frente (ocupa toda la cuadra) con la consigna que se puede observar en la foto: Macri 2011, PRO.
No fui obviamente el único que vio esto, y por suerte hubo quienes compartieron la bronca y la decisión de sacar estas fotos a las que accedí gracias a la web. Fueron publicadas por @ (en su cuenta de twitter) en el primer caso, y en el segundo fue compartida en facebook (gracias Andrea), con una carta abierta de autoría del Prof. Gustavo Lesbegueris, de la que dio cuenta Télam.
La propaganda tiene el cuidado de no advertir a sus lectores acerca de qué cargo pretende ocupar el bueno de Mauricio, pero definitivamente lo que no se advierte es ningún tipo de respeto por el edificio escolar de parte de quienes tienen a su cargo cuidarlos.
Me dirán que es común, que todos o muchos lo hacen, pero aún así es injustificable.
Más aún, el frente de la escuela nos habla también de cierta preocupación del Gobierno de la Ciudad por la escuela, al menos desde el aspecto publicitario. Dos bonitos carteles amarillos ilustran su frente, uno de ellos con la famosa publicidad de "Haciendo Buenos Aires", y el otro anunciando una obra de... pintura:

jueves, 7 de abril de 2011

Fondo Vivienda Porteña

El estallido generado por la política de Vivienda del Gobierno de la Ciudad a fines del año pasado, con lamentables episodios, disparó un debate muy necesario respecto de uno de los derechos básicos de las personas, que no suele tener la misma consideración que la educación, la salud o la seguridad en la mayoría de las conciencias, aunque a mi entender no debería ser así.
Decía en una reciente nota sobre el tema:
Entre tanta discusión cruzada a partir de la toma del parque indoamericano y tanta apelación vergonzosa a la xenofobia y el racismo por parte de quienes tienen a su cargo nada menos que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, me parece importante hacer eje en el necesario debate acerca de cuál es el piso de derechos que el Estado debe garantizar. Así como todos somos constestes en que entre esos derechos sin duda se cuentan la educación y la salud, cabe preguntarse porqué se reacciona en forma tan violenta cuando de lo que se trata es de garantizar que todos podamos tener un espacio donde vivir y no terminemos tirados en la calle.
Pues bien, uno de los argumentos más fuertes entre quienes planteaban oposición a una mayor inversión en vivienda social era que muchos sectores de clase media, que generalmente no son contemplados por las políticas de vivienda, tampoco tenían forma de alcanzar la vivienda propia y se veían condenados al alquiler de por vida.
Ese reclamo lo escuchamos y leímos innumerables veces en nuestra oficina.
Es importante hacer una distinción. Muchos de los que plantean el argumento no tienen ni la más mínima intención de resolver el problema de acceso a la vivienda de sectores bajos y medios. La política crediticia del Banco Ciudad, por ejemplo, nos da una pauta respecto de la postura que se puede asumir frente a este tema:


Como se puede observar, cuando asume la actual conducción del Banco Ciudad, macrista en su mayoría, la suma de los préstamos hipotecarios y los créditos otorgados a grandes empresas totalizaba $ 2057 millones, de los cuales el 53,28% pertenecía al primer grupo. En la actualidad, la participación en ese total de los créditos hipotecarios cayó al 42,65%, es decir más de diez puntos.
Esto se produce en medio de un contexto de crecimiento de los depósitos producto del crecimiento económico y la inflación. Vale entonces mencionar que mientras en este periodo el stock de préstamos hipotecarios creció un 107 %, el stock de préstamos a grandes empresas lo hizo en un 217 %. 
El 2010 deja un resultado neto para el Banco Ciudad de $ 639 millones, de los que el Poder Ejecutivo de la Ciudad pretende usar buena parte para engrosar el presupuesto (más de $ 400 millones). Entendiendo que no es una buena política utilizar las ganancias del Banco Ciudad para cubrir los gastos corrientes del Poder Ejecutivo (ganancias que serían aún mayores si por ejemplo no se hubieran utilizado para pagar gratificaciones por cifras cercanas a los $ 100.000 a altas autoridades del Banco), y atendiendo la necesidad de financiar un programa que acerque los créditos a una franja de la población que hoy a pesar de su esfuerzo no los puede alcanzar, se trabajó en un proyecto que tenga en cuenta ambas cuestiones. Fue presentado por Aníbal Ibarra, junto a los legisladores Juan Cabandié, Rubén Campos y Maria Elena Naddeo, y se puede acceder al mismo en este link.

lunes, 21 de febrero de 2011

Nunca Menos


Finalmente el Ministerio de Hacienda del Gobierno de la Ciudad entregó las cifras provisorias (los números finales vendrán de la mano de la Cuenta de Inversión un poco más adelante) de la ejecución presupuestaria correspondiente al año 2010. 
Los datos permiten, en este caso, actualizar algunos informes que hemos publicado anteriormente, y tal vez lo haga para cada tema en particular en notas posteriores, pero lo que se desprende a primera vista del informe de ejecución presupuestaria es que el camino de reducción de la participación de áreas sociales en el gasto total de la Ciudad iniciado ya desde comienzos de la gestión de Mauricio Macri tiende a profundizarse, más allá de los conflictos con docentes y estudiantes o lo ocurrido con el tema de la vivienda a fines del año pasado.
A esta altura, me resulta muy difícil no reiterarme en lo que ya he comentado largamente en este blog. El cuadro que encabeza la nota es elocuente: la suma de los porcentajes de participación de los Ministerios de Salud y Educación, más lo correspondiente al Instituto de Vivienda, sobre el total de gastos de la Ciudad, muestra una pérdida de ocho puntos porcentuales respecto del 2005 (último año de la gestión de Aníbal Ibarra).
Si tenemos en cuenta lo que significa un punto en el total de gastos de la administración pública en 2010, equivale a una pérdida conjunta de presupuesto de $ 1.600 millones.

Algunos datos:

El Ministerio de Educación, al que en el 2007 (último ejercicio previo al mandato del actual Jefe de Gobierno) le tocó el 27,84% del total de gastos, se llevó en 2010 el 24,75%. Según los parámetros de la ley de financiamiento educativo, el piso es el 27,57%. Todo ello en un marco de crecimiento de la participación de los subsidios a escuelas privadas dentro de la cartera educativa: las transferencias a Escuelas Privadas, que en 2007 fueron por $ 412 millones, en 2010 significaron  $ 918 millones. Su participación dentro del Ministerio de Educación pasó del 14,93% al 17,78%:


La Ejecución del presupuesto de infraestructura escolar respecto de lo aprobado por la Legislatura fue del 36,07 %.


El caso de Vivienda es paradigmático. Los conflictos del año pasado no fueron casuales sino que tienen estrecha relación con el abandono de la política de vivienda por parte de la Ciudad:


El gráfico no está hecho en base a valores reales, sino nominales. En el año 2005 la Ciudad destinó $ 214 millones a la política de Vivienda y en el año 2010 la suma de $ 231 millones. Eso sí, mientras el gasto total de la Ciudad en 2005 ascendió a $ 5.815 millones, en 2010 multiplicó esa cifra casi por cuatro. La principal explicación la podemos encontrar en el derrumbe de los niveles de ejecución presupuestaria: 


El presupuesto del Instituto de Vivienda fue ejecutado en tan solo el 44,6 % en 2010. Sobre el total de Gastos, el Instituto de Vivienda se llevó solamente el 1,1%. En 2007 era el 2,91%:

 
El Ministerio de Salud también registró la menor participación sobre el total de gastos de los últimos 10 años: el 20,71%.
La gestión de los contratos de residuos alcanzó un nuevo récord: $ 1.364 millones, es decir el doble de lo que se gastaba en 2007.
Eso sí, la publicidad oficial tuvo otro año de rotundo éxito presupuestario: la Secretaría de Comunicación Social llegó a gastar en "Publicidad y Propaganda" la suma de $ 136.685.013,62, cuando su presupuesto original era de $ 95.900.697. Es decir, una ejecución del 142,52 % del presupuesto, engrosado a costa de comedores escolares, por ejemplo.

miércoles, 5 de enero de 2011

2011: Un año para confrontar un poco, o bastante.


El 19 de noviembre recibí un correo electrónico firmado por una agrupación interna de uno de los partidos de oposición al Gobierno Nacional. El texto mencionaba una serie de reuniones entre dirigentes y la necesidad de generar una "alternativa viable al modelo de confrontación, intolerancia y avasallamiento de las instituciones imperante hoy en la República Argentina", como toda referencia a la política del kirchnerismo. Nada respecto del modelo económico, nada sobre medidas puntuales. Ni sobre la asignación por hijo ni respecto de la política minera. El problema es que el modelo es de confrontación.
Tratemos por un segundo de dejar de lado nuestro parecer respecto de la gestión actual de Gobierno (agregue a los ejemplos que considero abajo sus propias impresiones, a favor o en contra). La frase me pareció muy gráfica de lo que se ha logrado instalar en los medios de comunicación. El Gobierno no es  malo por sus políticas sino porque confronta.
Alguna referencia a esto de la confrontación hice en un post respecto de la muerte de Néstor Kirchner. Decía entonces:
"no se limitó a ser un administrador de las relaciones de poder entre los que siempre tuvieron poder, porque los fue enfrentando (y son tantos los que quedan...), porque sabía, tal vez porque también se fue dando cuenta, que sin conflicto no hay cambio, porque chocó con el canto de sirenas de quienes piden consenso para conservar el statu quo y generó mucha crispación, mucho embate, mucha reacción de aquellos que pretenden conservar privilegios a costa de la vida de millones.
Porque los poderes permanentes, esos poderes que nos desprecian a todos y no tienen empacho en envenenarnos la vida cada día, esos poderes que rezan hoy por su eterno descanso cuando en realidad lo venían haciendo hace rato, también lo despreciaban a él, como suelen despreciar a los líderes populares."
Me parece importante dar una vuelta más de tuerca a esto. ¿De que hablamos cuando decimos que el Gobierno confronta? ¿Está en la naturaleza del poder político confrontar o se puede gobernar sin hacerlo? Creo que algunas respuestas se pueden encontrar con un breve repaso por la historia. Sin ir demasiado lejos ni ser demasiado profundos, apenas a la restauración democrática de 1983 y con algunos ejemplos que recuerdo en cada caso.
Raúl Alfonsín confrontó con los militares. Impulsó los juicios por violaciones a los Derechos Humanos y tuvo que luchar con el coro que en nombre de la reconciliación y el olvido aún hoy pretende que los crímenes de la dictadura queden impunes. Producto del clima de enfrentamiento con los militares debió soportar varios levantamientos, y cedió promoviendo la aprobación de las leyes de punto final y obediencia debida. Al hacerlo, terminó confrontando con las víctimas de los atropellos de la dictadura.
También confrontó con la Sociedad Rural, con algunos representantes de la iglesia católica y con poderosos medios de comunicación.
Ciertamente, las falencias de su gobierno lo hicieron confrontar con una amplia franja de ciudadanos. Porque la falta de políticas o la implementación de políticas erradas (y esto le cabe a todos los gobiernos) también es confrontar, en este caso con quienes más necesitan de las políticas públicas, los que menos tienen.
Los diez años de menemismo abundaron en confrontaciones. Porque mientras se permitió la concentración de los medios, se entregó las empresas públicas, se destruyó la industria y se generaron nefastos negocios con las AFJPs, se confrontó, y mucho, con quienes se quedaron afuera de la fiesta: los cientos de miles de trabajadores de las empresas privatizadas que perdieron sus empleos, los pueblos que desaparecieron a la par de la reducción a un tercio de la red ferroviaria y el desguace de las empresas públicas, los millones de desempleados de un modelo que generó una brecha de exclusión y pobreza que nos va a llevar décadas de buenas políticas económicas remontar. Los indultos a quienes habían sido los máximos responsables de las violaciones a los derechos humanos durante la década del '60, vaya si confrontaron con la razonable indignación de millones de argentinos.
Claro está, no se confrontó con los más poderosos, que extrañan ese modelo de "consenso" y transgresión tan útil a sus intereses.
De la Rúa llegó con una agenda de cambio pero cambio "institucional". Un modelo basado en la creencia de que se podía salir adelante sacando la corrupción del menemismo de en medio pero sin modificar las políticas. Probablemente por no querer confrontar, terminó confrontando con toda una nación.
Qué decir de Duhalde, que pesificó las deudas de grandes grupos económicos y nos hizo pagar la cuenta a todos, que se burló en la cara de los ahorristas con eso de que "el que depositó dólares, recibirá dólares" y que terminó compensando a los propios bancos.
En definitiva, lo que trato de mostrar (cada cual puede agregar los ingredientes que quiera y los protagonistas del nivel de gobierno que se desee) es que toda agenda de Gobierno lleva a confrontar con aquellos sectores que desean conservar ciertos privilegios, si se pretende cambiar las cosas, o a chocar con quienes desean cambios si lo que se intenta es conservar un statu quo. El discurso instalado por los medios masivos de comunicación (con el Grupo Clarín al frente) se enmarca en esta lógica, y lo más grave es que elude la discusión sobre las políticas públicas, sobre lo que hay que modificar para vivir en un país mejor.
Porque cuando el Gobierno confronta, lo importante es la política que intenta desarrollar. A quienes se favorece y a quienes no. Hacer foco en las políticas que se implementan y no en las chispas que producen los enfrentamientos es una obligación que como ciudadanos deberíamos tener bien presente.
Por eso, dediquemos el 2011 a confrontar nuestras visiones de país y de ciudad, más allá de las caras y las circunstancias. Salud!

PD: Si todavía no habías leído este blog, podés repasar sus muchas notas y encontrar ejemplos respecto de con quienes confronta Macri también. Pero más allá de Macri, lo que he intentado todo este tiempo es de discutir sus políticas. No es relevante, desde este punto, mi opinión sobre lo que es como persona o si lo creo deshonesto, porque más allá de ello (y no significa que no me importe si alguien del PRO roba) estoy convencido de que las políticas del macrismo son muy malas aún ejecutadas por gente honesta, y por eso mismo las confronto desde donde pueda.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Entrevista en "Conectados en la radio" II: Vivienda



Ayer por la noche tuve nuevamente la oportunidad de dialogar con Gerardo Fernández, conductor del programa "Conectados en la Radio" que se emite por Radio Cooperativa (AM 770, también por internet), de lunes a jueves de 22:30 hs. a 24:00 hs. El tema fue la subejecución del presupuesto en materia de Vivienda durante la gestión de Mauricio Macri.
En el blog de Gerardo, "Tirando al Medio" se puede encontrar un post sobre la nota, que incluye el audio de la misma (audio que además encabeza este artículo).

Derechos básicos: Vivienda

Entre tanta discusión cruzada a partir de la toma del parque indoamericano y tanta apelación vergonzosa a la xenofobia y el racismo por parte de quienes tienen a su cargo nada menos que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, me parece importante hacer eje en el necesario debate acerca de cuál es el piso de derechos que el Estado debe garantizar. Así como todos somos constestes en que entre esos derechos sin duda se cuentan la educación y la salud, cabe preguntarse porqué se reacciona en forma tan violenta cuando de lo que se trata es de garantizar que todos podamos tener un espacio donde vivir y no terminemos tirados en la calle.
Nada tiene eso que ver con que existan situaciones de injusticia ni con justificar la toma compulsiva de terrenos públicos o privados. Tampoco con dejar de lado que la vivienda es un problema para amplias franjas de la población, no sólo los pobres, ya que la acción del Estado no se hace sentir al momento de generar alternativas de crédito para la población ni incentivos para la construcción de viviendas a precios razonables. Lamentablemente, en este tema la política está en manos de un mercado que prefiere construir inmensas moles vacías en Puerto Madero o agotar la infraestructura de barrios densamente poblados en los que el valor del metro cuadrado construido es el más alto.
En medio del fárrago de normas que se blanden de todos lados, una de las leyes que hay que cumplir es el presupuesto. Podemos discutir si los montos asignados en la misma son correctos o no, si corresponde gastar o invertir el dinero en uno u otro asunto, lo que no podemos hacer es no invertir los fondos que se asignan en dicha ley, mucho menos cuando se trata de dinero que se debe destinar a garantizar derechos básicos. Porque cuando existen conflictos como el de Soldati, una de las cuestiones que salta inmediatamente es la puja por acceder a los programas estatales en materia de vivienda, que se tornan aún más insuficientes si no se ejecuta el presupuesto.

Los números

Pasando al detalle de las cifras sobre las que hablamos con Gerardo, lo primero que hay que mencionar es que los números correspondientes a la ejecución del presupuesto de Vivienda durante la gestión de Mauricio Macri muestran que ni siquiera tomando la evolución de la inversión en términos nominales se puede utilizar el típico argumento de la comunicación PRO en el sentido de que durante el periodo de gestión del ingeniero se invirtió más que durante los gobiernos de Ibarra y Telerman. Es así que mientras los gastos totales de la Ciudad (según las correspondientes cuentas de inversión suministradas por el Ministerio de Hacienda) crecieron entre el 2007 y el 2009 un 63,10 %, el Instituto de la Vivienda de la Ciudad gastó un 17,42 % menos en 2009 que en el ejercicio en el que el actual Jefe de Gobierno ganó las elecciones:


Volviendo a insistir en el hecho de que se trata de inversión en términos nominales y no reales (el gasto total de la Ciudad fue en 2005 de $ 6.000 millones y rondará este año los $ 20.000 millones), la suma de lo invertido en el último trienio (con un trimestre pendiente de ejecución) es sensiblemente inferior a lo que la Ciudad invirtió en el trienio anterior (parte durante el Gobierno de Ibarra y parte durante el de Telerman): $ 638 millones contra $ 828 millones.
Por supuesto que no se trata de que la Legislatura se haya vuelto loca y votado presupuestos cada vez más bajos. Lo que descendió, y lo sigue haciendo, es el porcentaje de ejecución del presupuesto (el correspondiente al 2010 es el acumulado al tercer trimestre):



No es casualidad, entonces, que la participación de la Inversión en Vivienda sobre el total de gastos de la Ciudad, se haya derrumbado:


En este contexto, podemos observar que de los $ 77 millones que ejecutó el IVC este año, casi $ 38,5 son gastos en personal, por lo que el comportamiento de la ejecución en los distintos programas es el siguiente (clic en imagen para agrandar*):

Fuente: Ejecución Presupuestaria, Tercer Trimestre 2010, Ministerio de Hacienda.

Uno de los argumentos utilizados en su defensa por el Jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, en su visita a la Legislatura en el día de ayer, fue que había otras áreas que complementan la inversión en vivienda. La UGIS (Unidad De Gestión Intervención Social) lleva una ejecución aceptable de su presupuesto ($ 27 millones sobre $ 43 millones), pero en el rubro "construcciones" la ejecución es de $ 1.628.046,96 sobre $ 4.840.000. La Corporación del Sur lleva ejecutados $ 33 millones (no contamos con el desagregado, aunque no todo se utiliza para vivienda) y el programa de mejoramiento de villas del Ministerio de Espacio Público lleva ejecutados $ 1.696.967,95 sobre $ 5.000.000 (todo en subsidios, además), cifras que en modo alguno modifican el panorama de subejecución en la materia.
Poco puede hacer la Legislatura frente a este panorama. Sobre el cierre de 2009, y con la ejecución del tercer trimestre en la mano, que hasta ese momento el 85% de los cambios que la Legislatura había efectuado en el presupuesto 2009 enviado oportunamente por el Poder ejecutivo habían sufrido recortes (recortes que hemos mostrado claramente hacia dónde van en este post) o no habían sido ejecutados. Algunos ejemplos del resultado final de programas cuyo presupuesto fue incrementado por el Poder Legislativo (clic para agrandar):

Fuente: Cuenta de Inversión 2009, Ministerio de Hacienda.



* Nota: Como se puede notar, el crédito vigente es aproximadamente $ 6 millones superior al crédito de sanción. La razón es el aumento salarial que, como el resto del personal de la Ciudad, recibió el personal del IVC.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Redondeando el presupuesto de infraestructura escolar

(Clic en la imagen para agrandar)

Días atrás dábamos cuenta de la publicación en el Boletín Oficial de una Resolución del Ministerio de Hacienda que, en medio de una serie de modificaciones presupuestarias realizadas al amparo de facultades otorgadas al Jefe de Gobierno para modificar el presupuesto, recortaba recursos destinados a seguridad y comedores escolares (en cada caso por $ 5 millones) para ampliar en $ 10 millones el presupuesto para publicidad y propaganda del gobierno de Mauricio Macri.
La noticia, hasta entonces solamente levantada por el diario La Nación en una forma bastante particular, daba cuenta asimismo de las excusas del Ejecutivo de la Ciudad: "se trata de un redondeo de fin de año", "una cifra ínfima en el presupuesto porteño".
La Resolución había sido publicada el 25 de noviembre del 2010. Pocos días antes, salió una modificación presupuestaria mucho más grosera, utilizando la misma forma de esconder en el texto de la norma lo que luego aparece en el anexo: "la atención de otros gastos imprescindibles para el normal desarrollo de las actividades del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires". En este caso, se trata de la Resolución 2.846/MHGC/10 y fue publicada en el Boletín Oficial del día 18 de noviembre del año en curso.
En la página 12 del anexo se pueden encontrar los cuadros que ilustran este post. En ellos se amplía el presupuesto para alumbrado público en $ 12 millones, el presupuesto para arreglar veredas en otros $ 12 millones, la partida para arreglar plazas en $ 4 millones y se destinan $ 13 millones a las tareas de bacheo que realiza el Ente de Mantenimiento Urbano Integral (en el primer cuadro se pasa el dinero al Ministerio de Ambiente y Espacio Público y en el segundo se asigna ese mismo dinero al Ente).
El total de las ampliaciones es de $ 41 millones. Lo que no encuentro palabras para describir es de dónde salen esos recursos:

(Clic en la imagen para agrandar)
En efecto, el dinero destinado a todas las obras de embellecimiento urbano que se describen más arriba sale del presupuesto de Infraestructura Escolar.
Prioridades de la administración PRO. 

PD: Recomiendo leer el artículo que sobre este tema salió en Página 12.

martes, 30 de noviembre de 2010

Que en paz descanse el periodismo

(clic en la imagen para agrandar)

La política tiene sus complejidades, y más aún cuando se trata de representar a ciudadanos en distritos densamente poblados como la Ciudad de Buenos Aires. Por muchos esfuerzos que se hagan, y aún sin dejar de lado la militancia, el diálogo con ciudadanos y organizaciones, es virtualmente imposible comunicarse con los dos millones de votantes que tiene la Ciudad sin hacerlo a través de los medios de comunicación masiva.
Lograr captar la atención de la prensa depende muchas veces de una agenda que los dirigentes políticos no manejan, y de intereses que, en un mercado sumamente concentrado como el argentino, chocan con lo que uno cree que debería ser noticia.
El viernes pasado salió en el boletín oficial una resolución del Ministerio de Hacienda de la Ciudad sobre la que dimos cuenta en este post. Desde nuestra oficina, se hizo el esfuerzo de enviar comunicados de prensa a los medios (a muchos medios) e incluso hubo comunicaciones con algunos periodistas para interesarlos en el tema. Yo mismo participé de algunas.
Puede ser que por un error de apreciación de nuestra parte respecto de la importancia del hecho, o por fallas en nuestro acercamiento a la prensa, el tema no tuvo casi ningún impacto en los medios, a excepción del artículo que ilustra esta nota (link a la nota de la edición web). Me resulta extraño, dado que el día que publiqué la nota en mi blog la misma tuvo 316 visitas (record para mi blog y cifra muy superior al promedio de visitas diarias) y la cantidad de retweets de mi publicación en twitter (gente que lo va repitiendo) fue también la más alta que he alcanzado.
Más extraño aún me resulta que habiendo una publicación en el Boletín Oficial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que muestra cómo el Gobierno de Mauricio Macri recorta partidas destinadas a seguridad y a comedores escolares para ampliar el presupuesto destinado a publicidad oficial (presupuesto ya sobreejecutado al cierre del tercer trimestre), el hecho no llame la atención de ningún medio, salvo La Nación.
Ahora bien, francamente no sé si me produce más desilusión el hecho de que la información no salga en ningún lado o la forma de publicarlo que encontró el diario fundado por Mitre: página 18 del diario (además del lado izquierdo, algo que también incide negativamente en la atención que le puede prestar el lector),  en medio de los avisos fúnebres y mezclado con un tema que no tiene absolutamente nada que ver  (que además da el título al artículo). 
Me parece demasiado.
Tal vez sea porque las explicaciones del Poder Ejecutivo son poco menos que insólitas: "se trata de un redondeo de fin de año", "una cifra ínfima en el presupuesto porteño" (hace menos de dos meses la Legislatura trató una ampliación del presupuesto que entre otras cosas asignaba más recursos a comedores escolares, tal vez para disimular un poco que el grueso de la ampliación iba a parar a los contratistas del servicio de recolección de residuos.)
Tal vez, en el fondo, poner este asunto en medio de los avisos fúnebres sea señal de algo.

PD: Agradezco a Federico Armada por la colaboración en este artículo.

jueves, 25 de noviembre de 2010

De la comida en las escuelas a la propaganda oficial

La imagen (clic sobre ella para grandar) que encabeza este post pertenece al anexo del boletín Oficial del 25 de noviembre de 2010. En la misma podemos observar una modificación presupuestaria (realizada por el Ministerio de Hacienda de la Ciudad a través de la Resolución Nº 2.862/MHGC/10) en la que se aumenta el presupuesto de la Secretaría de Comunicación Social en $ 10 millones.
Mostrábamos ya en octubre (en este post) que a la par de una subejecución brutal en infraestructura escolar, el gasto en publicidad por parte de la administración encabezada por Mauricio Macri ya había totalizado al cierre del tercer trimestre el equivalente al 117,19% del presupuesto aprobado por la Legislatura. Tamaña ejecución sólo es posible utilizando facultades para reasignar partidas e incrementar los fondos disponibles.
Esta Resolución es un ejemplo de ello.
En la misma página 55 de la separata se puede encontrar de dónde salen esos $ 10 millones. Los primeros $ 5 millones son recortados a la que se supone (al menos la comunicación PRO así lo sostiene) como la principal prioridad de los habitantes de Buenos Aires: Seguridad:

Al final de la misma hoja, están los restantes $ 5 millones:

El recorte, en este caso, es nada más ni nada menos que la partida de Asistencia Alimentaria a través de Cooperadoras Escolares.


sábado, 20 de noviembre de 2010

Entrevista en "Conectados en la radio"

El jueves pasado tuve la oportunidad de charlar con Gerardo Fernández, conductor del programa "Conectados en la Radio" que se emite por Radio Cooperativa (AM 770, también por internet), de lunes a jueves de 22:30 hs. a 24:00 hs. El tema fue la subejecución del presupuesto en las áreas de salud y educación durante la gestión de Mauricio Macri.
En el blog de Gerardo, "Tirando al Medio" (uno de los que hace un tiempo aparecen en la lista de recomendados que se puede ver al costado de esta página), se puede encontrar un post sobre la nota, que incluye el audio de la misma, audio que me permito compartir también acá:


Aprovecho para agradecer una vez más a Gerardo por la nota y recomendar el programa. Vale la pena escucharlo.

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