lunes, 1 de agosto de 2011

El voto de los porteños


Con los resultados provisorios de la segunda vuelta en la Ciudad de Buenos Aires ya en la mano, es tiempo de empezar a completar un análisis que se inició al día siguiente de la primera rueda y en el que preveíamos un resultado casi idéntico al que finalmente se dio.
En este momento, muchos asistimos con perplejidad al volumen de apoyo obtenido por Mauricio Macri, aún cuando lo hayamos tomado como posible o haya sido parte de nuestras pesadillas. No es buen momento, creo yo, para enojarse con los porteños por lo que votaron. A mi entender, hay que tratar de entender el resultado y analizar qué cuestiones fallaron en el armado de una propuesta alternativa y en la comunicación de esa propuesta. Tratando de ser lo más sintético posible, algunas reflexiones.

Dos Ciudades

No hay muchos casos de ciudades autónomas del tamaño y la importancia de Buenos Aires. Me refiero específicamente al modo en que confluyen en una misma jurisdicción las responsabilidades propias de un gobierno municipal con las de un gobierno provincial. Es así que el mismo gobierno se encarga de cuestiones como el podado de un árbol y a la vez de gestionar un sistema de salud que cuenta con 33 hospitales. Podemos así movernos entre los distintos grados de responsabilidad del Gobierno con muchísimos ejemplos más.
Una primera cuestión que surge de este panorama es que existe en el tejido social de la Ciudad de Buenos Aires un importante sector de la población para el que los servicios que presta el Gobierno de la Ciudad son básicamente los municipales: el arreglo de baches y veredas, el mantenimiento del alumbrado, el cuidado de las plazas, etc. Para muchos de ellos, el sistema de salud pública sólo puede interponerse en su camino en caso de un accidente en la vía pública porque cuentan con obra social o medicina prepaga, la escuela de sus chicos es privada (aunque reciba un subsidio estatal nadie considera que el colegio de los chicos se paga más allá del esfuerzo personal de afrontar una cuota), no necesitan de las políticas de vivienda (por lo menos no de las orientadas a los sectores más postergados), ni de lo que haga desarrollo social.
Si por un momento nos detuviéramos a pensar cuáles son las políticas básicas para el desarrollo de cualquier individuo en la sociedad, tal vez podamos acordar en cinco: salud, educación, trabajo (me refiero en este caso a que genere un ingreso personal y familiar que garantice cuestiones también básicas como la alimentación y la vestimenta, por ejemplo), vivienda y seguridad. Todos estos temas forman parte de la agenda básica del gobierno de la Ciudad, (y habrá que agregarles la gestión del tránsito y transporte, obviamente no en lo referido al bache o pavimentación, y la prevención de inundaciones), en buena medida compartidos con la Nación. Muchos de los ciudadanos de Buenos Aires sólo demandan seguridad, habida cuenta que tienen cubierto el resto.
En este sentido, cabe hacer una primera diferenciación entre dos niveles de votantes, muy en bruto: los que votan sólo un Gobierno Municipal y los que votan también un Gobierno provincial.
Obviamente, se trata de extremos ideales y por supuesto que en medio de ellos hay una escala de grises, a medida que disminuye o aumenta la dependencia de los bienes públicos en materia de salud, educación, etc.
Es cierto que buena parte de las materias "municipales" deberían ser gestionadas en el futuro inmediato por las Comunas, pero sea por la casi nula información al respecto (algo que probablemente el macrismo hizo deliberadamente para que la agenda de campaña no se centrara en temas sociales), o porque las elecciones también son un balance de lo que se hizo en los últimos cuatro años, por lo menos por esta vez siguieron siendo parte de lo que votamos los porteños cuando votamos Jefe de Gobierno.
Ahora bien, primer problema para la campaña de Filmus: la gestión de Mauricio Macri contó con varios factores a su favor: el "viento de cola" de la economía nacional que impactó positivamente en los ingresos de la Ciudad, una fuerte política de endeudamiento y subas de impuestos (algunas ya olvidadas, parece, y otras que pasaron desapercibidas) que los hicieron aún más holgados, y una política de disminución de la participación de la inversión social en el gasto total de la Ciudad, todos factores que contribuyeron al aumento de las partidas destinadas al "embellecimiento" de Buenos Aires y que hemos detallado y demostrado en varios post anteriores.
Tal vez el ejemplo más extremo del votante "municipal" podría mostrarse con esta imagen, capturada de una conversación en twitter:


Sin duda que se trata de un ejemplo muy extremo, pero en estos casos se hace necesario aplicar herramientas de análisis de opinión pública y cuantificar qué franja de la población tiene esta clase de razonamiento. Tengo de todas formas la impresión de que Durán Barba, así como en su momento contó con números que respaldaban la posición xenófoba e irresponsable del Jefe de Gobierno mientras se desarrollaba una crisis en el Parque Indoamericano, tiene números que le indican que muchos de los porteños tienen la necesidad de, al menos, quedarse tranquilos con su conciencia respecto a los temas sociales. Creo que eso se explica cuando vemos el importante despliegue de afiches que hacían referencia a la entrega de notebooks por parte de Clarín a los alumnos de las escuelas, las "historias para creer" que en algunos casos encima fueron falsas y debieron quitarse de difusión, y el fuerte blindaje por parte de los medios en torno a estos asuntos.
Creo que en estos temas la Campaña de Filmus estuvo ausente. El eje de la campaña se centró en temas sociales. No hay que mentirse, pero a pesar de que las calles de la Ciudad tienen muchos baches aún, no sería coherente con lo expresado más arriba no admitir que el macrismo puso mucho dinero en el tema y mostró, de la mano de la colocación de carteles amarillos por doquier, una actividad frenética. Más allá de eso, creo que de todas maneras no es razonable abandonar un eje de campaña en el que la complejidad de los problemas a solucionar siempre deja espacio a la crítica y a la propuesta superadora (en alguna nota anterior mostré deficiencias en la gestión del tema del bacheo que podrían servir de ejemplo).
Es posible que se haya creído que se trataba de un terreno donde precisamente quienes más interesados puedan mostrarse al respecto son los que votan por una cuestión ideológica al macrismo. Puede observarse que en las zonas más acomodadas de la Ciudad el macrismo sacó porcentajes en segunda vuelta cercanos al 80% (Comuna 2, por ejemplo). Tal vez el terreno no era nada fértil, pero sigo creyendo que se trata de una gran concesión.
Tampoco es cuestión de negar que el macrismo tenga algunos méritos para mostrar en la materia. La nivelación de la Avenida Patricios y su puesta en valor provocó una oleada de votos al PRO, así como seguramente mucha gente se debe haber quedado chocha con su vereda nueva. Con motivo de cumplirse un año y medio de la gestión de Macri, y bajo el título ¿Cuánto pagarías por tu vereda?, señalábamos:
Cabe preguntarse entonces, si la agenda de la administración que asumió en diciembre de 2007 reflejaba o no las aspiraciones de los porteños. ¿Estábamos convencidos de que se gasta demasiado en Salud y Educación?, ¿pensamos que es más necesario arreglar con nuestros impuestos la vereda de la sede del Citibank en la esquina de Mitre y San Martín -Macri parece haber llegado a la conclusión de que era necesario ayudar económicamente a los bancos antes que el propio George W. Bush- que dotar de una adecuada instalación de gas a una escuela?
Si bien queda claro que una importante porción de la población de la Ciudad de Buenos Aires sólo va a las escuelas públicas cuando le toca votar y que el único contacto con la salud pública se produce en caso de sufrir un accidente de tránsito, cuesta creer se prefiera una matriz de gasto como la que se gestó en el último año y medio. De otra manera no se entiende la necesidad de mostrar un lado humano por parte del macrismo y de gastar fortunas en verdades a medias -que no son más que mentiras- en spots publicitarios en los que se pone de relieve la dimensión del gasto educativo (en términos nominales y no en reales).
Tal vez haga falta trabajar mucho para difundir la forma en que se gastan los dineros de los porteños. Costará mucho (al fin y al cabo se debe enfrentar a una formidable máquina publicitaria como la que controla hoy el Gobierno de la Ciudad), pero se puede demostrar que así como se mintió respecto del aumento de impuestos (algo que volverá a ocurrir a fines de este año), también se mintió respecto de las áreas prioritarias para la inversión pública en la gestión PRO.
Tal vez haya una porción del electorado porteño que considera poco relevante invertir en salud, en vivienda y en educación pública, y que es más importante que ello reparar veredas en barrios acomodados. A ellos habrá que convencerlos de que la inclusión social y la igualdad de oportunidades generan más seguridad, mayor desarrollo económico y, al fin y al cabo, mayores posibilidades de que tengamos recursos para invertir en baldosas.
Creo francamente que nunca se remontó esa cuesta. No se trata de responsabilizar a nadie, leyéndome a mi mismo encuentro esa tendencia a hablarles de escuelas y hospitales a quienes lo único que les interesa es tener la vereda en condiciones. ¿Tenemos entonces que abandonar nuestras convicciones? Seguro que no, pero siempre tenemos que tener en claro que para llevarlas a cabo hay que acceder al gobierno, y para eso se necesitan votos. Además, y más allá de la importancia que demos a ciertos temas, mientras formen parte de las responsabilidades de Gobierno se hace necesario tener políticas específicas en carpeta y reitero, desarrollar críticas y propuestas alternativas a lo que se hace.
Se trata, además, de un terreno muy propicio para desarrollar el discurso "de gestión" en el que la política está ausente. Ceder terrenos en estos asuntos resulta a mi entender gravoso, aunque no tenga la posibilidad en este momento de cuantificarlo adecuadamente.


La nacionalización de la elección

Cuando se iniciaba la campaña, pensaba en lo difícil que podría serle a Macri remar la sensación de que cuatro años más de gobierno, con Cristina Fernández de Kirchner gobernando al país hasta el 2015, iban a redundar en más impotencia y excusas de su parte. Si se la había pasado todo el mandato echando la culpa al gobierno nacional de todo lo que le salía mal (su quejas respecto a la imposibilidad de "acceder a financiamiento" y la política de endeudamiento son clara muestra de que se utilizó hasta el hartazgo esta mentira), ¿a qué nos iba a estar invitando los próximos cuatro años?
Pues bien, la campaña de Filmus, apoyada en encuestas que daban alta intención de voto a CFK en la Ciudad, tomó este cariz:


Confieso que antes de la campaña me imaginaba lo difícil que le sería a Macri invitar a los porteños a cuatro años más de impotencia. Si sus falencias eran a causa de un gobierno nacional que caminaba hacia una segura reelección, ¿qué nos podía ofrecer a futuro? No obstante, cierta demora en la instalación de un candidato por parte del Frente para la Victoria más la certeza de que la decisión fue toda de CFK, contribuyó a generar la imagen de que el candidato no era más que un "delegado" del gobierno. De ahí a presentar la "sintonía" como una extorsión al porteño (los medios y el resto de los partidos también juegan), un pasito. Inteligentemente, la campaña de Macri llamó a defender la autonomía:


Ya para la segunda vuelta se intentó hacer eje en una comunicación que siguió hablándole a los convencidos. Esta vez, intentando sumarse a la onda de los globos de colores ofreciendo corazones. Con lo resultados en la mano, podemos decir que no sirvió de mucho:


En definitiva, mientras la campaña se basó en aglutinar a los votantes de Cristina y se hizo eje en los temas sociales (en los que así como ocurre con la mejora de los índices de mortalidad infantil el gobierno nacional también tiene algo que ver), se dejó libre el espacio para hacer campaña en las cuestiones relacionadas con el interés de una amplia proporción de votantes de la Ciudad, se permitió que en materia de seguridad prevalezca la imagen de que la policía metropolitana era el único intento serio por parte de alguien para resolver el problema (la implementación del refuerzo de la seguridad en el sur por parte de la Nación sólo una semana antes de la elección tuvo a mi entender un efecto contraproducente, una especie de demostración de que la voluntad de hacerse cargo del tema aparece sólo ante una inminente derrota electoral). En este esquema, haber renunciado a la que en definitiva fue la única posibilidad de acceder a un debate de candidatos más que un error fue una consecuencia.
El resultado hoy nos muestra a un macrismo que tendrá una Legislatura casi a su merced (tiene 26 votos seguros y 10 diputados más con los que negociar mayorías que incluyan apropiarse de fondos del Banco Ciudad, seguir endeudando a Buenos Aires y volver a aumentar los impuestos, entre una larga lista de temas que permanecen en agenda). Una legitimidad de casi el 65% para impulsar cualquier expediente pendiente (mudanza del gobierno de la Ciudad a los terrenos del Borda y Moyano, Puerto Madero 2, etc.).
Es muy probable que, así como ocurre en muchas zonas de la Ciudad, el avance de los negocios inmobiliarios desplace población dependiente de los bienes públicos y se acentúe la "municipalización". Sin dejar de lado el contenido antipolítico, mediático y corporativo del neomenemismo triunfante en Buenos Aires que genera también un apoyo en sectores sociales medios y bajos, tenemos que tener presente que la derecha en la Ciudad es probablemente más fuerte que nunca.
Cabe mencionar que además la instalación de una agenda de cambio social no sólo genera una esperable reacción entre los ricos, sino que muchas veces genera temor en clases medias y bajas. La reacción de muchos de los vecinos de la zona del Indoamericano, plegándose al discurso en contra de la entrega de viviendas a los sectores más postergados es una muestra de ello. El macrismo sabe jugar con estos efectos (no se puede negar que el tema de Shoklender les vino como anillo al dedo), lo cual invita a redoblar esfuerzos no sólo en materia de pelea cultural, sino en la atención de los problemas pendientes de solución en distintas capas de la sociedad (en materia de vivienda, por ejemplo, la clase media tiene un grave problema de acceso por una cuestión de costos, y se hace necesaria una agenda de política pública que comprenda y encare el fenómeno si es que se quiere avanzar con mayor sustento en resolver los problemas más acuciantes de quienes están aún fuera del sistema).
Tal vez tendríamos que dejar de lado ciertas lecturas que hablan de tercios (progresista, de derecha e independientes). Si tenemos en cuenta que la única victoria contundente del espacio progresista (más allá de la composición de la UCR, De la Rúa no expresaba eso) se dio en el año 2000 cuando Ibarra le ganó a Cavallo, y que a duras penas se logró la reelección en 2003 luego de perder en primera vuelta frente al actual Jefe de Gobierno, tal vez se haga necesario reorientar la mirada hacia una construcción que abarque en la forma los más amplia posible el espacio (durante la campaña se produjo el rídiculo de permitir la existencia de dos colectoras y luego hacer todo lo posible luego por invisibilizarlas) y formule una propuesta que interpele a todos los ciudadanos de Buenos Aires. En buena medida, se trata de una batalla cultural contra visiones instaladas a lo largo de décadas y consolidadas de la mano de la fiesta del menemismo, visiones que además cuentan con la fuerza de un complejo mediático que sostiene su poder en ellas y que juega permanentemente a retroalimentarlas.

miércoles, 27 de julio de 2011

El valor del voto en blanco

Se viene la segunda vuelta en la Ciudad y la diferencia obtenida en la primera vuelta por Mauricio Macri fue muy grande. Al punto que no pocos dirigentes han optado por apoyarlo explícitamente para la segunda vuelta (por odio al gobierno nacional o especulando con que los votantes de Macri los puedan apoyar en las presidenciales habida cuenta que el PRO los dejó huérfanos de candidato a Presidente). Otros han preferido no jugarse por un resultado casi imposible. De regalo habitual, algunos sectores de la izquierda postulan que da lo mismo Macri que Filmus e invitan a votar en blanco o nulo (impugnado es otra cosa, mamarrachos, tendrían que mandar a una tía a votar en lugar de ustedes).
Pues bien, la pregunta de siempre. ¿A quién se vota si se vota en blanco? Para los que tienen decidido esto, les tiro unos números con la mejor intención de que la conciencia no les quede tan tranquila como seguramente lograron tenerla luego de un arduo proceso de autoconvencimiento:
Tomando en cuenta los resultados de la elección, y sobre la base de los votos válidos emitidos el 10 de julio pasado, si todos los que no votaron ni Macri ni Filmus ese día votaran en blanco el 31 de julio próximo, Macri sacaría el 62,81%.
¿Qué pasaría si los que adoptan esa conducta fueran los que votaron a Pino Solanas? En ese caso, Macri tendría asegurado un 53,99%. 
Lo interesante es lo que ocurre de ahí para abajo. Si todos los que votaron a Estenssoro votaran en blanco, a Macri el piso sólo le subiría hasta el 48,67%.

lunes, 25 de julio de 2011

Sobre la elección en Santa Fe: primarias y boleta única


Como siempre, después de cada elección se pueden extraer muchas conclusiones y de todo tipo. El resultado de la elección en Santa Fe me parece muy útil en el sentido de poder analizar un poco el mecanismo de internas abiertas y el de boleta única. El primero de ellos porque estamos a punto de usarlo por primera vez a nivel nacional y el segundo porque es una alternativa que yo mismo he valorado positivamente pero que tras el resultado del comicio me ha dejado algunas dudas que deseo manifestar.
En oportunidad de analizar la presentación ante del Congreso de la Nación del proyecto para implementar las elecciones primarias, así como también una vez que se aprobó, manifesté que:
De los fundamentos del proyecto surge que esta forma de elección de candidatos "implica por una parte que el electorado se involucre y, por otra, imprime de mayor representatividad y legitimidad a los precandidatos electos por cada agrupación política". Verdaderamente es bastante opinable esta afirmación, básicamente porque la experiencia reciente de intentar obligar a los partidos a realizar internas abiertas tuvo exactamente el efecto contrario: la mayoría las abandonó por completo.
Pues bien, primer punto: las elecciones nacionales no tendrán competencias internas relevantes. Más bien será una elección para ver posicionamientos y desarrollar estrategias en función de ellos. Decíamos luego:
Nadie podría negar que un mayor caudal de votos en la interna puede dar mayor sustento a una candidatura, pero el rol de los afiliados (requisito que para la ley ni siquiera es obligatorio si se desea ser candidato) disminuye notablemente, y las candidaturas han de surgir ya no de quienes mejor representan a un partido, sino del resto de la sociedad, algo que claramente juega a favor de quienes puedan tener mayor exposición mediática.
(...)
Es seguramente mi punto de vista y puede no ser compartido, pero considero mejor para fortalecer los partidos brindar elementos para que crezca su actividad interna (el financiamiento para la actividad permanente de los partidos es casi inexistente, al menos la parte que se hace en blanco desde el Estado), y alentar el involucramiento de los ciudadanos a través de la afiliación y la participación dentro de los partidos, y no haciendo exactamente lo contrario. Más aún, si un candidato gana una interna abierta cuando la hubiera perdido en caso de ser cerrada, su fracaso en la gestión será una carga inmerecida para el partido así como ocurriría lo contrario con su éxito.
Pues bien, una de las cuestiones que ha llamado mi atención y la de muchas voces que analizan el resultado, es el visible corrimiento de electores del peronismo que perdieron la interna contra Agustín Rossi y terminaron votando a Miguel del Sel. Esto explicaría la enorme diferencia de los resultados de ambos en primera vuelta y el fuerte crecimiento electoral del cómico frente al candidato del kirchnerismo. También explica el resultado para la elección de legisladores, en la que la lista encabezada por Bielsa, del mismo "Frente Santa Fe para Todos" que salió tercera en la elección, terminó sacando un 34,7% que la depositó en primer lugar.
No obstante, me parece necesario poner el foco en el comportamiento del sistema de votación elegido: la forma en que se implemetó la boleta, con la foto y el nombre de los candidatos, pero dividiendo cada categoría en una boleta diferente, ayudó a que el "corte de boleta" fuera muy grande y produjera el resultado arriba comentado. Es muy posible, también, que dentro de ese efecto haya habido electores seducidos por el integrante de Midachi que no sintieron la misma atracción respecto de los candidatos a Diputados y Senadores y prefirieron no votar a su lista de legisladores, que obtuvo un magro 14,71% de los votos.

Por un pelito

Para quienes creen que Miguel del Sel no era un buen candidato, tal vez el hecho de que no haya logrado el triunfo haya generado un suspiro. Por mi parte, creo que el que se salvó fue él: la composición de las Cámaras hubiese sido catastrófica para cualquier intento de gestión de su parte: 7 Diputados sobre un total de 50 integrantes de la Cámara y ningún Senador de los 19 que se eligieron. 
Gobernabilidad cero y mandato pendiente de un hilo. Un resultado que también se produce por esta combinación de internas abiertas con un Peronismo que tiene de todo en su interior y una boleta única que elimina el efecto arrastre del candidato a Gobernador. Vuelvo entonces al razonamiento arriba expuesto: sin partidos políticos fuertes, con sistemas electorales que premian candidatos instalados mediáticamente pero sin los conocimientos necesarios para hacer frente a responsabilidades enormes, el resultado no sólo no es bueno sino que puede llegar a ser catastrófico, como estuvo cerca de serlo en Santa Fe: catastrófico para los que no querían que gane Miguel del Sel, y lo mismo para quienes lo apoyaron, con semejante minoría parlamentaria.

martes, 19 de julio de 2011

Escrutino Definitivo de las Elecciones del 10 de julio - Ciudad de Buenos Aires

Tras el trabajo de revisión de las actas y de las urnas efectuado la semana pasada, el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad entregó hoy los resultados definitivos (resta resolver algún tema puntual sobre la carga de los datos correspondientes a la Comuna 9 que presentaría el PRO) de las elecciones celebradas el 10 de julio pasado.

Jefe de Gobierno:

Sobre un padrón de 2.486.991 electores, votaron 1.819.295, es decir un 73,15 % (en las elecciones del 2009 votó un 74,15%). Los resultados más relevantes para la categoría de Jefe y Vicejefe de Gobierno han sido los siguientes:
PRO (Macri - Vidal): 836.608 votos, 47,07% de los votos válidos*
Frente para la Victoria (Filmus - Tomada): 495.339 votos, 27,87%.
Proyecto Sur (Solanas - Selser): 227.863 votos, 12,82%.
Coalición Cívica (Estenssoro - Sanchez): 58.817 votos, 3,31%.
Unión Cívica Radical (Giudici - Augugliaro): 36.203 votos, 2,04%.
Frente Progresista por Buenos Aires (Telerman - Kravetz): 31.326 votos, 1,76%.
El resto de los partidos obtuvo cifras inferiores a los 30.000 votos. Tres de ellos, incluso, no alcanzaron ni siquiera el equivalente en votos al piso de afiliados (4.000) que la ley exige para que un partido conserve la personería (casos de manual de sellos de goma).

Diputados:

Respecto de los resultados en la elección de Diputados, los números indican un total de 1.763.115 votos válidos, que principalmente se repartieron de la siguiente manera:
PRO (boleta encabezada por Bergman): 792.519 votos, 44,94%, con lo que obtuvo 16 bancas.
Frente Para la Victoria (Cabandié): 247.140 votos, 14,01%, 5 bancas.
Proyecto Sur (Bergel): 227.430 votos, 12,89%, 4 bancas.
Frente Progresista y Popular (Ibarra): 118.345 votos, 6,71%, 2 bancas.
Nuevo Encuentro (Cerruti): 114.693 votos, 6,50%, 2 bancas.
Coalición Cívica (Ferraro): 69.623 votos, 3,94%, 1 banca.
Ya por debajo de la cantidad de votos en blanco (40.894), podemos encontrar el mismo orden que para la elección de Jefe de Gobierno, con el radicalismo en 36.887 votos (2,09%) y el partido de Telerman, quien encabezaba también la boleta de legisladores de la Ciudad, con 33.164 votos (1,88%).

Comunas:

Respecto de las Juntas Comunales, y para no aburrir con los números, me limitaré a describir cuantos miembros de cada Junta Comunal consiguieron las tres principales fuerzas (el sistema D' Hont exigía en estos casos un piso de votos que ningún otro partido o alianza logró alcanzar). En todos los casos hay que tener en cuenta que más allá de la distribución de los cargos, y debido a que las normas establecen que el ganador se alza con la presidencia de la junta comunal, el PRO presidirá las juntas comunales de las 15 comunas en que se divide la Ciudad:
  • En las Comunas 2 y 13 el PRO obtuvo cinco miembros de junta, en tanto que el Frente para la Victoria y Proyecto Sur obtuvieron uno cada uno.
  • En las Comunas 1, 3, 4, 6, 7, 10, 11, 12 y 14 el PRO obtuvo también una mayoría propia con cuatro de los siete lugares en disputa, en tanto que el Frente para la Victoria obtuvo dos y Proyecto Sur el restante.
  • Por su parte, en las Comunas 5, 8, 9 y 15, el PRO y el Frente para la Victoria consiguieron tres lugares cada uno, mientras que Proyecto Sur obtuvo uno al igual que en el resto de la Ciudad.


* Se computa el total de votos excluidos los votos en blanco y los votos nulos (art. 96 de la Constitución de la Ciudad). El total de votos válidos para la categoría asciende a 1.777.419.

jueves, 14 de julio de 2011

Responsables varios


Muchas veces pensé en tener, además de este blog sobre política, dos más: uno para hablar de fútbol y otro para hablar de tránsito, más precisamente de los denominados "accidentes" de tránsito. Como no hice ninguna de las dos cosas, me voy a permitir hablar en este post (al fin y al cabo, soy una especie de monarca de la línea editorial de esta página) de un choque que presencié ayer y que podría haber provocado una tragedia. Por suerte, a nadie le pasó nada serio, más allá de lo material.
No es mi intención caerle a nadie encima, más allá de que voy a señalar a algunos responsables. Las citas a la autoridad son solamente en la parte que les corresponde, porque considero que las normas de tránsito debemos interiorizarlas todos y no necesitar de vigilancia policial constante para hacer las cosas bien.
En la imagen se puede observar la esquina de Avenida de los Incas al 3900, lugar de constantes choques (un par de veces me tocó llamar ambulancias, incluso). Las flechas indican el sentido de la calle, y se puede ver (pido disculpas por la calidad de la foto), que en la parte de arriba un Vollkswagen Gol de color gris no se encuentra en el sentido de circulación. Su posición fue el resultado de haber sido embestido por un taxi que Circulaba por la Avenida en dirección oeste mientras el del Gol intentaba cruzarla. El golpe lo hizo girar, a riesgo de subirse a la vereda en donde se encuentra un conocido bar de la zona, que además tiene mesas en la vereda (alguna vez vi un taxi ahí mismo, junto a las mesas, encajado entre dos grandes canteros que se ve que pusieron como contención).
Ahora, la colección de responsables. En la imagen se puede ver marcados por un círculo dos autos (uno blanco y otro negro, ambos con vidrios polarizados) estacionados en el extremo del boulevard, obviamente en infracción (también hay uno al otro lado). Todos los accidentes que se producen en esa esquina tienen como particularidad que el paisaje se completa con coches que, al estar estacionados allí, impiden que el que cruza vea adecuadamente si alguien viene por la avenida.
Acá viene la parte del Estado: en la esquina frente al bar, suele haber un policía federal. Está muy bien que nos cuide de que alguien ponga en riesgo nuestra vida en un asalto, pero los coches estacionados de esta forma también ponen vidas en riesgo. No estaría mal que al menos se les haga una seña para que no estacionen (además no es un lugar donde sea difícil conseguir lugar ni mucho menos, en la avenida misma se puede estacionar desde las 21 a las 7). También tiene su parte el Gobierno de la Ciudad: en la columna de alumbrado que se ve en la foto, sobre el bar, hay una cámara de la Policía Metropolitana. La ciudad tiene además un cuerpo de tránsito, y puedo dar fe de que incluso desde la Legislatura se dio aviso al Ejecutivo del riesgo de permitir estacionar en los lugares señalados.
Por último, los involucrados en el accidente: el del Gol, que cruzó como si estuviera en su propio garage. Más allá del obstáculo visual, no me dio para nada la impresión que estuviera muy atento a si venía alguien. De hecho, no frenó al lado del coche blanco para tratar de mirar mejor. El taxista, que en lugar de las luces cortas traía las de posición. No sólo somos una de las pocas ciudades que conozco donde los taxis son negros, sino que además la gran mayoría de ellos circulan de noche casi a oscuras (no es un reto, es un ruego para que entiendan la peligrosidad que entraña y que cambien). ¿Qué necesidad tiene ser invisibles?
Chocaron sin ni siquiera llegar a frenar. El compendio de irresponsabilidades, esta vez, no produjo por suerte víctimas.

martes, 12 de julio de 2011

La calidad del voto


Parte de este post me hubiera gustado publicarlo la semana pasada, pero el final de la campaña y la organización de las tareas de fiscalización el día de la elección me hicieron imposible contar con el tiempo necesario para escribir. Supongo que me hubiera servido para mostrar alguna coherencia entre lo que pensaba antes del resultado de la elección y lo que pienso ahora, por lo que no me queda otra que confiar en la buena fe de los lectores y en los amigos que me hayan escuchado opinar sobre lo que voy a referir a continuación.
Lo que pretendía comentar era el fallo del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad respecto de la validez del voto a las autoridades comunales, a pesar de que se votara con una boleta perteneciente a una comuna diferente. Para hacerlo lo más corto posible, el Tribunal accedió a una petición de Proyecto Sur y del PRO (el mismo partido que gobierna y que debía encargarse de difundir todo lo relativo a las elecciones comunales) para que se computen como válidos los votos para autoridades comunales de cada partido aunque se haya votado con la boleta del mismo partido pero para otra comuna. Dijo al respecto el Tribunal:
"Vale señalar que la hipótesis de confusión de comuna que los requirentes conceptúan probable, queda, en el caso del elector que incorpora la boleta de extraña comuna, acreditada por esa misma circunstancia;"
En definitiva, que el elector es un tonto que no sabe lo que hace. De ahí a postular el voto calificado, sólo un paso. Tal vez sería bueno recordar los tiempos en que unos pocos iluminados (que destruyeron el país, además) decían que la ciudadanía no estaba "madura" para votar. A contramano de ello, podemos citar uno de los fallos más reiterados por la jurisprudencia:
Uno de los presupuestos en que se basa la filosofía del Estado de Derecho y de la forma democrática es la información y la participación conciente de cada ciudadano en la vida política, a fin de poder conocer y establecer las diferencias entre los distintos programas partidarios y plataformas electorales. Todo ello con la suprema finalidad de que el sufragio tenga una fundamentación racional. Son los partidos políticos los que, mediante actividades de divulgación doctrinaria, deben despejar las dudas que, en cuanto a las ideas sostenidas por los mismos, puedan abrigar los ciudadanos, y estos, a fin de concienciar su voto, participar en dichas actividades (cf Fallo 113/85 Cámara Nacional Electoral)” (la negrita es mía)
El voto por Macri

Aunque me disguste lo que la gente votó el domingo, aunque crea lo que crea, tengo necesariamente que respetar la racionalidad del elector porteño. Hay algunas cosas que me parece importante destacar:
1. El voto es siempre racional, como sostengo más arriba, pero el razonamiento no es lineal: cada uno construye su realidad a partir de la información que recibe y proyecta un futuro de acuerdo a su propio bagaje.
2. El voto es racional pero en las elecciones no se vota para "dar la razón" a nadie. Como electores, nos arrepentimos más de una vez de haber votado a alguien o haber dejado de votar a algún otro. Lo que se elige es lo que se considera con mejores perspectivas de acuerdo a los valores de cada uno y luego de ello la comparación resulta imposible: jamás podremos saber qué hubiera sido de un gobierno con Filmus o Solanas al frente en el mismo tiempo y lugar. 
3. Hay que respetar la decisión de la mayoría y, en todo caso, cuestionarnos a nosotros mismos (que no vamos a renunciar a nuestras ideas así como los macristas no renunciaron a las suyas cuando fueron derrotados en 2003) respecto de las razones por las que no pudimos ofrecer a los porteños una alternativa más atractiva para votar.
Creo que Nicolás Furfaro resume muy bien en este post mucho de lo que pienso. (Edit: también este post de RDM)

La segunda vuelta

Lo que no podemos perder de vista es que el futuro empezó anoche y la mirada soberbia sobre los resultados sólo nos puede acarrear mayores disgustos. Mal que nos pese, aunque el desierto en el que nadan estas sardinas parezca más grande que lo que era el sábado, hay que mirar al futuro con autocrítica y reflexión, pero sobre todo con alguna visión estratégica. Por eso creo modestamente que no debería presentarse Filmus a la segunda vuelta. No se trata de bajar los brazos, que se entienda. Los números son más que contundentes: Filmus debería sacar alrededor del 90% de los votos de quienes no optaron ni por él ni por Macri en primera vuelta para ganar, todos los antecedentes del mundo le juegan en contra y ninguno de los otros candidatos se va a inmolar apoyando a Filmus en la segunda vuelta ante una derrota segura del candidato. 
En el mejor de los casos darán "libertad" a sus votantes, y algunos partidos apoyarán a Macri con la esperanza de poder sumar algunos de sus votos en las elecciones presidenciales. Precisamente esto último hay que tenerlo bien presente: la segunda vuelta de la Ciudad es apenas dos semanas antes de las primarias presidenciales. Exponer a Cristina Fernández de Kirchner a la aplastante derrota de su candidato en unas elecciones que van a generar malhumor en los porteños (porque nadie va a esperar un resultado diferente y todos preferirían usar ese día para dedicarse a otras cosas) tiene costos. Seguir prolongando el festejo macrista tiene costos, y otorgar una legitimidad mayor al 65% al desmantelamiento brutal del Estado en la Ciudad tendrá costos también.
Por algo los grandes medios de comunicación no presionan para que Filmus se baje. Lo quieren ahí donde está, seguir un poco con la campaña, y seguramente los últimos días previos a la elección se lanzaran con todo a la conquista del malhumor de los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires al grito de que el capricho de Cristina les hace perder valioso tiempo a todos.
De mi parte, solamente dejar claro que el compromiso que expreso desde este blog seguirá presente (incluso pretendo hacer esfuerzos para escribir más seguido) y que por nada del mundo estoy hablando de rendirse o de algo parecido sino de seguir aportando ideas e información aunque la corriente vaya para otro lado. El nombre de mi blog lo acredita.

jueves, 7 de julio de 2011

Limados


Este invierno viene bastante frío. No es que lo diga yo o que sea un efecto de la caída del pelo. Según el Servicio Meteorológico Nacional tendremos el invierno más frío de la última década. Hasta se animaron a pronosticar que nevaría de nuevo en Buenos Aires (párrafo aparte para el cambio climático si aciertan).
Es por ello que el Gobierno de la Ciudad se preparó con todo, al punto que se recurrió a una ingeniosa idea: la entrega del objeto que aparece en la imagen que ilustra este post: una lima de uñas, en el marco del denominado "Operativo Frío".
Pudimos acceder al remito correspondiente a la entrega de 5000 "limas destinadas al operativo frío 2011", como bien se puede leer en la siguiente imagen. De mi parte, nada más que felicitar a la Ministra de Desarrollo Social de la Ciudad y candidata a Vicejefa de Gobierno de Mauricio Macri, María Eugenia Vidal, por tan brillante idea. Sin duda generará una enorme calentura en los destinatarios del programa.

martes, 5 de julio de 2011

Tapar o hacer tapa III


En algunas oportunidades he comentado el tipo de tratamiento que el diario Clarín hace de las noticias vinculadas a la política del macrismo en la Ciudad y cómo protegen la figura de Mauricio Macri. Tal vez en estos días de tanto frío, con el Hospital Borda sin gas hace meses, no venga mal recordar este artículo que salió tan sólo cuatro días después de que el diario se enterara del problema y que ilustra este post.
Tras esa nota, la etiqueta "Hospital Borda" del buscador de Clarín nos da pie a encontrar solamente cuatro artículos, el último de ellos de hace más de un mes (1º de junio):



En todo este tiempo, y a pesar de que el gas no volvió el 26 de abril pasado, ni en mayo, ni en junio, solamente una aparición del tema en cartas de lectores y nada más.
Eso que los locos no votan. ¿Será que algunos cuerdos no votarían a Macri ni locos si se enteraran?

viernes, 1 de julio de 2011

Publicidad oficial y campaña electoral PRO


Siempre hay tiempo para incumplir promesas

En las campañas hay todo tipo de apuros. Uno de ellos es lograr cumplir desde el gobierno con las promesas que se hicieron en la campaña en que se logró la victoria.
Historia antigua parece ser la promesa de 10 kilómetros al año de subtes. Una docena de colectivos articulados en un carril exclusivo y un centenar de ciclorodados para utilizar en lujosas bicicendas construidas a un costo de medio millón de pesos el kilómetro parecen haber sido más que suficiente para garantizar un excelente desempeño electoral de Mauricio Macri. No obstante, la promesa incumplida debe generar algún tipo de ruido en los comandos de campaña del PRO. Por eso se hace necesario publicitar profusamente en estos días la promesa de que el subte llegará a Villa Urquiza allá por noviembre de este año.
Más allá de lo extraño de publicitar con semejante antelación una obra que de por sí ya viene demasiado demorada, aún a pesar de que el gobierno de Macri se endeudó a tasas siderales para hacer subtes (debiendo luego dar otro destino al dinero ya que no había proyectos listos para ejecutar las obras), me parece necesario recordar lo que en un artículo anterior, referido al veto sobre publicidad oficial, hacíamos referencia a este tema del uso de la publicidad oficial en los días previos a una elección:
Respecto del artículo 9º, el veto es definitivamente cínico: la ley prohibía la publicidad oficial (con excepciones vinculadas al desarrollo de los comicios, temas de salud o de servicios públicos) durante los 30 días previos a la elección. En el decreto de veto Macri afirma que “el plazo allí establecido resulta ser excesivo y contrario al estipulado en similares términos por la Ley Nacional 26.571, que fija un plazo de quince (15) días de prohibición a la fecha prevista para la realización de las elecciones primarias y la elección general, plazo que aparece como más razonable en relación con la necesidad de comunicar las acciones de gobierno aún en épocas electorales.”
Puede que sea discutible la razonabilidad del plazo. Se puede argumentar por más o por menos días. Lo que no se puede es contradecir la propia postura tan groseramente, ya que en una conferencia de prensa que brindó el propio Macri en mayo de 2007 y que podemos encontrar en el diario La Nación bajo el título “Macri se quejó de la ‘campaña sucia’ en afiches y en la prensa”, el actual Jefe de Gobierno prometió que en 2011 “no realizará publicidad oficial ni inauguraciones de obras públicas en los 30 días previos a los comicios”
 Es evidente que se trata de otra promesa que se llevó el viento.

Gasto en publicidad oficial

Hoy mismo recuerda este tema en una nota chequeado.com. Me llamó la atención específicamente este párrafo: 
Sin embargo, existen formas de determinar cuándo se usa la publicidad oficial como elemento de propaganda. En términos cuantitativos, Charosky remarcó que se manifiesta con un incremento en el gasto de publicidad en años electorales. Sobre este punto, la directora del Área de Libertad de Expresión de la Asociación por los Derechos Civiles (ADC),  Eleonora Rabinovich, contó a Chequeado.com “que desde el ADC, se solicitó al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires un pedido de informes sobre el gasto en publicidad oficial de los últimos meses, pero, desafortunadamente, no contestaron.
Resulta extraño que la ADC no haya accedido a la información, puesto que es pública y debería estar en este link de la página web de la Ciudad. Es cierto que hay un atraso inexplicable en la publicación, ya que la información disponible en la web es la correspondiente al segundo trimestre del 2010. Pero es información que el Gobierno de la Ciudad entrega a la Legislatura, casi con puntualidad de acuerdo a la Ley 70.
También es cierto que el segundo trimestre de este año acaba de cerrar, por lo que la última información disponible es la correspondiente al cierre de marzo del 2011, aunque como veremos se puede sacar alguna conclusión de esos datos.
Una primera aproximación que podemos hacer es mencionar el gasto publicitario total de la Ciudad (Publicidad y Propaganda) tomando como punto de partida el último ejercicio previo a la asunción de Mauricio Macri (2007):


 Como se puede observar, el gasto crece fuertemente a partir del primer año de gestión. Sigue creciendo en 2010, aunque en forma más moderada, pero en 2010 cada habitante de la Ciudad aportó en promedio $ 50 al gasto publicitario de la administración macrista. El gráfico siguiente muestra claramente cómo impactan las variaciones si tomamos en cuenta el gasto total del la Ciudad:


Como se puede observar, en el 2009 el gasto publicitario alcanza el punto más alto del periodo midiendolo respecto del total de erogaciones de la Ciudad. El aumento del 2010 no alcanza para sostener un gasto que medido en estos términos se había ido al doble del año anterior, aunque tanto en ese año como en los dos primeros años de gobierno del PRO la ejecución del presupuesto fue espectacular, sin lugar a dudas:


Tratando de ver en más detalle si existe alguna concentración del gasto publicitario en los meses electorales, analicé el gasto por trimestre y asimismo lo hice por semestre, comparando el primero y el segundo semestre de cada año y tomando también como referencia el gasto entre abril y septiembre (lo que vendría a ser el semestre del medio). Eso puede tener alguna utilidad para analizar incluso el primer trimestre del 2011 y extraer conclusiones también.
Lo primero que llamó mi atención es que en no todos los casos el primer trimestre tiene baja ejecución (excusa habitual de los funcionarios macristas). Si bien parece existir el síndrome del recien llegado en el 2008 (la ejecución del presupuesto fue en el primer trimestre del 0,24% del presupuesto, con $ 139.715,84), no es algo que se repita a lo largo de todo el periodo. El año electoral de 2009 alcanza una ejecución del 6,33% en el primer trimestre, pero en 2010 el primer trimestre es extrañamente el de mayor ejecución del año: 28,8% del presupuesto de ejecución, con $ 44.692.432,15. Por eso resulta muy llamativo que en el 2011, que también es electoral como todos sabemos, la ejecución del primer trimestre alcance apenas $ 10.930.531, es decir una cuarta parte de lo gastado en el mismo trimestre del año pasado y apenas un 6,93% de los $157.723.630 presupuestados (cifra que por lo similar a lo efectivamente gastado el año anterior esperamos que se vuelva a sobreejecutar).
Casualmente las elecciones del 2009 fueron también a mitad de año: un 28 de junio. Ese año, el gasto publicitario entre abril y septiembre concentró un 56,23% del total, mientras que en el 2010, la mayor concentración del gasto se dio en el primer semestre (56,02%). Es probable que este año, si Macri logra su reelección, observemos en el gasto publicitario el mismo recorrido que en 2009.
Para finalizar, les dejo el detalle de la ejecución en Publicidad y Propaganda durante el gobierno de Mauricio Macri (clic en la imagen para agrandar):


jueves, 2 de junio de 2011

Inversión en Tercera Edad y publicidad engañosa


Entre los muchos balances que se pueden hacer sobre la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad, hemos marcado muchas veces el desprecio de su gobierno por la inversión social y la fuerte impronta publicitaria del mismo, a punto de llegar a recortar partidas de comedores escolares para aumentar el gasto en propaganda o de vetar la ley que la Legislatura aprobó para limitar el abuso de la pauta oficial.
La fuerte cobertura mediática, principalmente por parte del Grupo Clarín y del diario La Nación, sumado a los carteles amarillos por doquier y el uso intensivo de las redes sociales, especialmente el twitter, han completado la conformación de una máquina publicitaria destinada a hacer honor a la frase que se puede leer bajo el título de este blog. Ciudadanos desinformados, obras de alto impacto visual y escasa efectividad (12 buses articulados, avenidas convertidas en doble mano y 100 bicicletas presentados como una revolución en materia de tránsito mientras se dejan de lado las obras del subte a pesar de haberse prometido 40 kilómentros nuevos y endeudar a la Ciudad a altas tasas en dólares) son parte del combo que da la bienvenida en su propia Ciudad a quienes la habitan: los dueños de los negocios, que la han administrado como si fuera la propia empresa nos invitan a repetir la experiencia por los próximos cuatro años.
El aviso del que habla el video que encabeza este post es parte de ello. A pesar de lidiar desde cerca con el PRO, y destinar parte de mi tiempo a tratar de difundir ideas y datos que permitan debatir con fundamento porqué los porteños debemos decir basta a esta reencarnación del menemismo en la Ciudad, me cuesta no asombrarme cuando veo la denuncia que hace Eduardo Epszteyn.
Las reacciones del macrismo fueron las clásicas: no hacerse cargo de nada, que el tema no salga en los "medios independientes" y sigamos repartiendo globos de colores. En medio de eso, decidí analizar la ejecución del presupuesto del área de tercera edad del Gobierno de la Ciudad durante la gestión Macri (el Ministerio de Desarrollo Social, del que depende la Subsecretaría, está precisamente a cargo de la candidata a Vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal). Los resultados poco tienen que ver con el relato guionado de "Pedro":


Varias cosas se pueden decir respecto del contenido de este cuadro: la primera de ellas, hacer notar la fuerte pendiente en la asignación de presupuesto para Construcciones y Maquinaria y Equipo (principales componentes del inciso Bienes de Uso).
También es fácil ver que salvo en el 2010, la ejecución ha sido muy baja. Es así que la ejecución del año 2008 fue de tan sólo el 39,48% ($ 16.777.731 sobre $ 42.501.678).  La correspondiente al año 2009 fue un desastre: 0,02%, con la particularidad de que solamente se ejecutaron $ 7.337 correspondientes a Maquinaria y Equipo (del total, $ 31,505,791 correspondían a construcciones y $ 1,130,655 a Maquinaria y Equipo) y la totalidad del presupuesto sancionado para construcciones fue recortado tiempo antes de finalizar el ejercicio y destinado a otras finalidades.
En el 2010 se alcanza una ejecución muy alta del presupuesto: 88,35% ($ 12.856.047,13 sobre $ 14.551.890) y en lo que va del 2011 la ejecución es de sólo el 4,7% ($ 456.817,26 sobre $ 9.726.227). Ahora bien, si sumamos todo lo ejecutado a lo largo del periodo de gestión de gobierno del PRO, el total alzanza la suma de $ 30.097.932, es decir el 70,81 % del presupuesto sancionado solamente para el año 2008. Incluso es imposible que el macrismo alcance a ejecutar lo que se planteó para ese primer año utilizando la totalidad del dinero disponible para el 2011.
Estas cifras en nada tienen que ver con lo que se intenta publicitar. 
Pero hay más. Tal vez habiendo notado la fuerte caída interanual de la inversión en Tercera Edad, el Poder Ejecutivo envió un proyecto de Ley de Presupuesto que preveía una inversión de $ 43,126,227, pero merced a una reducción generalizada en "obras varias" decidida por el macrismo en la votación de ese mismo presupuesto ($ 883.112.807), la partida se redujo sustancialmente a la cifra arriba indicada. ¿Dónde fue a parar el dinero? Entre varios ítems, a recolección de residuos, arbolado y... publicidad.

Video: Télam.

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