"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales" Bertolt Brecht

lunes, 25 de julio de 2011

Sobre la elección en Santa Fe: primarias y boleta única


Como siempre, después de cada elección se pueden extraer muchas conclusiones y de todo tipo. El resultado de la elección en Santa Fe me parece muy útil en el sentido de poder analizar un poco el mecanismo de internas abiertas y el de boleta única. El primero de ellos porque estamos a punto de usarlo por primera vez a nivel nacional y el segundo porque es una alternativa que yo mismo he valorado positivamente pero que tras el resultado del comicio me ha dejado algunas dudas que deseo manifestar.
En oportunidad de analizar la presentación ante del Congreso de la Nación del proyecto para implementar las elecciones primarias, así como también una vez que se aprobó, manifesté que:
De los fundamentos del proyecto surge que esta forma de elección de candidatos "implica por una parte que el electorado se involucre y, por otra, imprime de mayor representatividad y legitimidad a los precandidatos electos por cada agrupación política". Verdaderamente es bastante opinable esta afirmación, básicamente porque la experiencia reciente de intentar obligar a los partidos a realizar internas abiertas tuvo exactamente el efecto contrario: la mayoría las abandonó por completo.
Pues bien, primer punto: las elecciones nacionales no tendrán competencias internas relevantes. Más bien será una elección para ver posicionamientos y desarrollar estrategias en función de ellos. Decíamos luego:
Nadie podría negar que un mayor caudal de votos en la interna puede dar mayor sustento a una candidatura, pero el rol de los afiliados (requisito que para la ley ni siquiera es obligatorio si se desea ser candidato) disminuye notablemente, y las candidaturas han de surgir ya no de quienes mejor representan a un partido, sino del resto de la sociedad, algo que claramente juega a favor de quienes puedan tener mayor exposición mediática.
(...)
Es seguramente mi punto de vista y puede no ser compartido, pero considero mejor para fortalecer los partidos brindar elementos para que crezca su actividad interna (el financiamiento para la actividad permanente de los partidos es casi inexistente, al menos la parte que se hace en blanco desde el Estado), y alentar el involucramiento de los ciudadanos a través de la afiliación y la participación dentro de los partidos, y no haciendo exactamente lo contrario. Más aún, si un candidato gana una interna abierta cuando la hubiera perdido en caso de ser cerrada, su fracaso en la gestión será una carga inmerecida para el partido así como ocurriría lo contrario con su éxito.
Pues bien, una de las cuestiones que ha llamado mi atención y la de muchas voces que analizan el resultado, es el visible corrimiento de electores del peronismo que perdieron la interna contra Agustín Rossi y terminaron votando a Miguel del Sel. Esto explicaría la enorme diferencia de los resultados de ambos en primera vuelta y el fuerte crecimiento electoral del cómico frente al candidato del kirchnerismo. También explica el resultado para la elección de legisladores, en la que la lista encabezada por Bielsa, del mismo "Frente Santa Fe para Todos" que salió tercera en la elección, terminó sacando un 34,7% que la depositó en primer lugar.
No obstante, me parece necesario poner el foco en el comportamiento del sistema de votación elegido: la forma en que se implemetó la boleta, con la foto y el nombre de los candidatos, pero dividiendo cada categoría en una boleta diferente, ayudó a que el "corte de boleta" fuera muy grande y produjera el resultado arriba comentado. Es muy posible, también, que dentro de ese efecto haya habido electores seducidos por el integrante de Midachi que no sintieron la misma atracción respecto de los candidatos a Diputados y Senadores y prefirieron no votar a su lista de legisladores, que obtuvo un magro 14,71% de los votos.

Por un pelito

Para quienes creen que Miguel del Sel no era un buen candidato, tal vez el hecho de que no haya logrado el triunfo haya generado un suspiro. Por mi parte, creo que el que se salvó fue él: la composición de las Cámaras hubiese sido catastrófica para cualquier intento de gestión de su parte: 7 Diputados sobre un total de 50 integrantes de la Cámara y ningún Senador de los 19 que se eligieron. 
Gobernabilidad cero y mandato pendiente de un hilo. Un resultado que también se produce por esta combinación de internas abiertas con un Peronismo que tiene de todo en su interior y una boleta única que elimina el efecto arrastre del candidato a Gobernador. Vuelvo entonces al razonamiento arriba expuesto: sin partidos políticos fuertes, con sistemas electorales que premian candidatos instalados mediáticamente pero sin los conocimientos necesarios para hacer frente a responsabilidades enormes, el resultado no sólo no es bueno sino que puede llegar a ser catastrófico, como estuvo cerca de serlo en Santa Fe: catastrófico para los que no querían que gane Miguel del Sel, y lo mismo para quienes lo apoyaron, con semejante minoría parlamentaria.

3 comentarios:

  1. El razonamiento me parece muy acertado.
    Está muy bien fomentar la participación ciudadana, pero no en desmedro del rol de los partidos políticos.

    Saludos.

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  2. No sé si estoy tan de acuerdo. Es claro que la boleta única, así como está implementada (operando como cinco actos electorales diferentes, con boletas y urnas distintas), permite algunas divergencias que la sábana tradicional, en el peor de los casos, moderaría bastante.

    Pero la debilidad del sistema de partidos en Santa Fe es muy anterior a las primarias. No hay que olvidar que la ley de Lemas se aplicó durante años, como forma de evitar que los partidos estallaran hacia adentro. Las PASO ordenaron eso y, en su segunda aplicación, redujeron la oferta final (real) a tres candidatos, frente a las decenas que había durante los 90. Podemos discutir si esto es bueno o no, pero nada que ver con las primarias, sobre todo en un escenario que tiene un partido duramente segmentado por un lado y un frente multipartidario por el otro.

    Además, mi amigo, los afiliados dejaron de tener peso en las decisiones sobre las candidaturas en (casi) todos los partidos desde mucho antes de la reforma electoral. En algunos partidos nunca la tuvieron.

    Para terminar, la influencia de los medios en la instalación de candidatos es ampliamente superadora de cualquier mecanismo de selección, con o sin primarias abiertas. Ningún partido con aspiraciones reales lleva candidatos que no pasen por ese filtro. Es más, ha demostrado ser una máquina capaz de hacernos comprar a algunos cretinos importantes, con internas abiertas, cerradas, obligatorias, simultáneas, escalonadas, asambleas, dedos sabios de cualqueira, roscas de bar, etc. Si quiere le hago la lista, pero no es necesario, ¿no?

    Abrazo.
    RDM

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  3. Ricardo: muchas gracias por citar esta nota en tu blog
    (para el resto, Los Huevos y las ideas, que pueden encontrar en la columna de la derecha de este blog)

    Ruso:
    Estoy de acuerdo con que la crisis de los partidos en Santa Fe viene de mucho antes que la boleta única, y es muy probable que las PASO al lado de la ley de lemas sean mucho mejores. También concuerdo con que la debilidad de los partidos es un problemón que tiene la Argentina y desde siempre, así como también que es difícil competir con la instalación mediática de tipos como Del Sel o Macri.
    Por eso lo que planteo es de fondo. Si no se estimula la vida partidaria, y me refiero claramente a invertir dinero en serio en ello, el fenómeno de estos muchachos llegando al poder no lo podremos parar nunca. Siendo muy grosero, me parece que se puede diferenciar entre lo que es el modelo norteamericano, en el que los candidatos a presidente suelen ser multimillonarios y ganan en función de lo que las corporaciones pagan por las campañas y lo que ocurre en varias democracias europeas donde los partidos reciben mucho dinero para formar dirigentes y dar vida a una competencia interna que luego tiene recursos suficientes para presentar sus propuestas a la sociedad.
    Son modelos ideales, probablemente lejanos, pero me parece que tenemos que tratar de lograr perfeccionar el sistema permitiendo que los tipos honestos puedan competir de igual a igual. La implementación de la boleta única al estilo Santa Fe, según mi humilde modo de ver, nos aleja del objetivo.

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