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lunes, 16 de noviembre de 2015

Más de mil palos en publicidad


Días atrás hablábamos del ajuste al Hospital Garrahan por parte del Gobierno de la Ciudad y mostrábamos que mientras en el caso del hospital el discurso era que había un presupuesto al cual ajustarse, el Gobierno de Mauricio Macri daba rienda suelta al gasto publicitario, utilizando recursos muy por encima de los autorizados por la Ley de Presupuesto y también por encima del monto que se adeudaba al hospital de pediatría ($ 450 millones):


El Gobierno acaba de presentar la ejecución presupuestaria correspondiente al tercer trimestre del año 2105 y podemos observar un aumento desproporcionado, una vez más, del gasto publicitario, que cuando todavía falta un trimestre para el fin de este año (en el que se desarrolla ni más ni menos que la campaña presidencial con Macri disputando con Scioli el sillón de Rivadavia) ya excede largamente lo presupuestado para todo el ejercicio.



De esta forma, lo que arrojan los datos indica que:
  • Ya se superó el presupuesto aprobado por la Legislatura para todo el año, que era de $ 855.191.758. Fue aumentado por el Jefe de Gobierno a un crédito vigente de $ 1.127.742.273 (vía facultades para mover partidas), de los cuales ya se gastaron $ 1.039.027.893,47 (un 21,49 % más que el presupuesto de sanción original).
  • Respecto del mismo periodo del año pasado ($ 449.812.472,92 al tercer trimestre), se gastó un 130,99% más.
  • Respecto del total gastado en el 2014 ($ 720.043.800,85), un 44,30% más.
  • Cada porteño aportó a la publicidad macrista $ 359,50 en lo que va del año.
  • El aumento del gasto publicitario durante la administración Macri respecto del año en que asumió (2007), es del 1.755,35%, como podemos ver en el gráfico que encabeza este post.
De ganar Mauricio Macri la presidencia, su fuerza política controlará las tres cajas publicitarias estatales más grandes: Nación, Provincia de Buenos Aires y Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


jueves, 24 de septiembre de 2015

El ajuste al Hospital Garrahan


Asistimos por estos días al reclamo de los trabajadores del Hospital Garrahan, que solicitan al Gobierno de la Ciudad que cumpla con el 50% del financiamiento del reconocido Hospital de Pediatría:
"El Hospital es financiado conjuntamente por el Estado Nacional y el Gobierno de la Ciudad en partes iguales, según el decreto ley 815, aprobado en 1989. Sin embargo, la Ciudad viene aplicando sucesivos recortes en los últimos dos años: en 2014, giró 113 millones de pesos menos, de los 990 solicitados, y en 2015, 226 millones de pesos menos de los 1.165 correspondientes.  Además este año otorgó sólo una partida de 44 millones de pesos, de los 158 millones solicitados, para responder a los compromisos asumidos por el Hospital en el marco del acuerdo paritario, homologado por el ministerio de Trabajo de la Nación. En total es un recorte de 453 millones de pesos." 
La respuesta del Gobierno de la Ciudad es escudarse en restricciones presupuestarias en función del presupuesto aprobado por la Legislatura. En tren de tomarnos a todos por tontos, pareciera que la formulación del presupuesto no corriera por cuenta del Poder Ejecutivo a cargo de Mauricio Macri ni que la fuerza política que tiene el PRO en la Legislatura no tuviera capacidad de incidir en el resultado de la votación (más aún cuando a ningún opositor se le ocurriría pedir un recorte al presupuesto de un hospital).
Lo cierto es que además el poder ejecutivo cuenta con amplias facultades para mover partidas presupuestarias allí donde surjan necesidades. Es de hecho lo que ha venido ocurriendo con las partidas para publicidad y propaganda, que tienen una ejecución muy superior al presupuesto que aprueba cada año la Legislatura:


En promedio, la sobreejecución del presupuesto en publicidad es del 58,33%, lo que en números se traduce de la siguiente manera:


 Como podemos ver, la sobreejecución del presupuesto en Publicidad y Propaganda duplica el monto que la Comunidad del Hospital Garrahan le reclama a la Ciudad, y en este caso el Gobierno de la Ciudad también sabía de antemano el presupuesto, pero por alguna razón decidió no ajustarse ni pedirle a nadie que se acomode a una restricción presupuestaria. 
Rodríguez Larreta no está diciendo la verdad. Se trata de un tema de prioridades (o sea, político), que se puede observar en el porcentaje cada vez menor que la inversión en Salud representa para el presupuesto local:


Macri le sacó 450 palos al Garrahan porque se atienden chicos que no son porteños. Decime que lo votás porque te importan los pibes de Chaco. Y juntá tapitas.

jueves, 4 de abril de 2013

Inundados de excusas


La Ciudad ha sufrido hace sólo cuestión de horas una nueva inundación que afectó a miles de personas, incluidas algunas víctimas fatales. Como suele ocurrir en estas ocasiones, se discute la responsabilidad del Gobierno de la Ciudad respecto de si se podría haber evitado o al menos paliado la situación.
Con la discusión ya instalada, Mauricio Macri volvió una vez más a victimizarse y a echar culpas por doquier. 
La verdad es que se hace un poco complicado discutir estos temas habiendo personas que perdieron su vida, pero tengo la sensación de que algunas cuestiones requieren ser planteadas para sentirnos un poco más cerca de evitar que haya una próxima vez. Dejar pasar que se mienta, y más cuando se cuenta con una protección mediática formidable que instala como datos de la realidad cosas que definitivamente son falsas, es algo que no nos debemos perdonar.
Dijo el Jefe de Gobierno: 
"No me parece nada bien que una vez más desde el gobierno nacional se pongan a hacer politiquería con esto, porque son los responsables de que las obras no se hagan"
El argumento central, que hemos escuchado hasta el cansancio, es que el Gobierno Nacional no otorga los avales que la Ciudad Necesita para endeudarse y concretar la obra, una obra que según la Ley 3226 cuesta u$s 123 millones y cuyo plazo de concreción va de tres a cuatro años.




La disponibilidad de recursos

La gestión de Mauricio Macri cuenta con un presupuesto para el año 2013 de $ 40.549.912.585. A lo largo de los primeros 5 años de gestión, la Ciudad ha tenido un presupuesto récord producto de la combinación de aumentos de impuestos, crecimiento de la economía y una política de endeudamiento que se ve reflejada en el cuadro expuesto arriba, que nos muestra el crecimiento del stock de deuda de la Ciudad medido en dólares: un total de u$s 832 millones.
Es decir, no es que la Ciudad no se haya endeudado o que no la dejen hacerlo. La deuda aumentó durante la gestión del PRO un 145% (en dólares, porque en pesos creció el 282%) y sólo el último año el crecimiento fue de casi cuatro veces el presupuesto que la obra tenía al momento de aprobarse la ley 3226: u$s 452 millones.
Hubo claramente otras prioridades.
El problema es que esas prioridades poco tuvieron que ver con la concreción de obras. La inversión, como porcentaje del presupuesto, se mantiene estable e incluso a la baja respecto de años en los que la Ciudad no se endeudaba. De hecho, a pesar de aumentar la deuda en 452 millones de dólares en el 2012, el porcentaje de inversión sobre el total del presupuesto fue el más bajo de los últimos 8 años: 13,38%.
Endeudarse por una cifra que multiplica el costo de una obra como la que necesita el Vega-Medrano, sin destinar ese endeudamiento a obras de infraestructura comparables (el crédito para el Maldonado se obtuvo antes y los 300 millones de dólares que se tomaron en abril del 2010 al 12,5% anual para hacer subtes todavía no se ejecutaron en su totalidad, casi un tercio del dinero no fue utilizado), es una forma de establecer prioridades.

La formulación, sanción, recorte y subejecución del presupuesto

Cuando el Poder ejecutivo envía el Proyecto de Ley de Presupuesto a La Legislatura, es habitual que los legisladores le hagan cambios. Esos cambios no se hacen en cada una de las planillas que tiene el proyecto de presupuesto porque es un trabajo muy complejo y la Legislatura no cuenta con la capacidad técnica de hacerlo. Por ese motivo, los cambios se vuelcan en una planilla que se adjunta al final del texto de la ley y sus anexos, y tiene un formato bastante sencillo en el que se detalla a qué políticas se le sube el presupuesto y, en contrapartida, a cuales se le baja.


Fragmento planilla de ajuste 2013

Históricamente la Legislatura se tomó el trabajo de detallar de dónde se obtenían los ahorros, cortando específicamente aquellas partidas que se consideraban excesivas. Desde el año 2011, el macrismo cambió este esquema: a partir de entonces, se detallan todos los aumentos, pero los recortes se dejan a cargo del Jefe de Gobierno, autorizándolo a podar a gusto del rubro “Obras Varias y Gastos de Capital”, como se puede ver en el renglón más bajo de la imagen.
Este cambio de sistema de trabajo tiene un primer problema: antes los legisladores tenían que recortar gastos superfluos y lo hacían respecto de gastos corrientes (por ejemplo, la partida de publicidad y propaganda) en su mayor parte. Ahora, todos los cambios se traducen en disminución de obras públicas.
La Autorización para recortar “obras varias” fue en el 2011 de $ 883.112.807[1], en el 2012 de $ 607.940.000[2] y en el 2013 de $ 600.300.000[3]. Como se puede observar más abajo, en las tres ocasiones el Jefe de Gobierno utilizó dichas facultades para recortar la partida por él mismo solicitada para hacer las obras de inundaciones que necesitan los barrios más afectados (entre los que destacan los aledaños a las cuencas Vega y Medrano).
Las modificaciones no se hicieron producto de un análisis de las condiciones de mercado, o luego de llegar a la conclusión de que el Gobierno Nacional no iba a ayudar en algo. En estos casos, hubo muy pocos días de diferencia entre la sanción del presupuesto por parte de la Legislatura y los recortes de Macri: el presupuesto 2011 se aprobó el 3 de marzo del mismo año y el decreto de distribución de créditos para todas las áreas de Gobierno es del 13 de abril. El presupuesto 2012 se aprobó el 24 de noviembre del 2011 y la distribución el 6 de enero del 2012. En cuanto al Presupuesto 2013, fue sancionado por la Legislatura el 13 de diciembre del 2012 y la distribución se hizo el 3 de enero.
Este es el detalle:

2011:
Presupuesto sancionado por la Legislatura: $ 18.752.546
Presupuesto luego de los recortes en el momento de la promulgación de la Ley: $ 5.610.882
Ejecución: $ 13.719.377,32
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 73,16% 

2012:
Presupuesto sancionado por la Legislatura: $ 294.977.900
Presupuesto luego de los recortes en el momento de la promulgación de la Ley: $ 233.911.660
Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 11.947.363,77
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 4,05% 

2013:
Presupuesto sancionado por la Legislatura: $ 26.722.829
Presupuesto luego de los recortes en el momento de la promulgación de la Ley: $ 20.722.829

El caso de recorte y subejecución más grave es sin duda el del año 2012 (igual de grave es no asignar presupuesto de todas formas). El Jefe de Gobierno, a la hora de definir de dónde iba a sacar recursos para aumentar el presupuesto a otras áreas, decidió podar más de $ 61 millones del presupuesto destinado a las obras de infraestructura de la red pluvial. No lo hizo tras llegar a la conclusión de que no iba a concretar las obras durante el año. No lo hizo tras pedir avales incesantemente o explorar otras alternativas de financiamiento. Lo hizo el 6 de enero. Aquí también estableció prioridades. 


Presupuesto sancionado por la Legislatura para el 2012


Decreto de Distribución de Créditos - Jefe de Gobierno



Ejecución presupuestaria 4to Trimestre 2012

También las estableció al formular el Presupuesto 2013, bajándolo a aproximadamente un 10% del presupuesto del 2012. No contento con eso, igual lo recortó al promulgar la Ley de Presupuesto.

La forma de contratar

La obra de la cuenca Vega-Medrano, cuya necesidad fue subrayada en el marco de un Plan presentado en febrero del 2008 por el Jefe de Gobierno, se encuentra en etapa de propuesta de preadjudicación desde mayo del año 2009. 
El más cercano antecedente de obras para mitigar inundaciones es el del Arroyo Maldonado. Luego de conseguirse, en el año 2004, un crédito del Banco Mundial para financiar la construcción de túneles aliviadores para el entubado que corre bajo la Avenida Juan B. Justo, se licitó la obra, adjudicada finalmente por Mauricio Macri a un consorcio integrado por una empresa italiana (Ghella) y la empresa del propio Jefe de Gobierno, IECSA, ahora gestionada por su primo, Ángelo Calcaterra, tema que ya abordamos en otro post.
El esquema de financiamiento separado de la concreción de la obra permite ampliar el número de oferentes y a la vez garantiza mayores posibilidades de llevar las tareas a cabo.
La obra del Maldonado, con el financiamiento y el proceso de licitación finalizado antes de que Macri asuma su Gobierno, con modificaciones al contrato que encarecieron la obra y la demoraron respecto de sus plazos originales, es hoy “vendida” como un logro del Gobierno del PRO mediante una millonaria campaña publicitaria.
Lo cierto es que tras casi cinco años de administración macrista, no hay prácticamente avances en el resto de las obras del Plan Hidráulico.
El esquema utilizado para concretar la obra del Maldonado fue dejado de lado por el macrismo. En los pliegos de la licitación para la obra del Vega Medrano se estableció que los oferentes debían proponer al Gobierno de la Ciudad un modo de financiamiento, es decir, a quién y cómo pedirle prestada la plata para hacerla.
La propuesta de preadjudicación de la Licitación Pública N° 1343/08 “Financiamiento, Proyecto Ejecutivo, Ingeniería de Detalle y Construcción de las Obras de Control de Inundaciones en las Cuencas Vega y Medrano”, recayó sobre una oferta que preveía la solicitud de un préstamo del tipo de garantía recíproca. Este tipo de préstamos se hace mediante un acuerdo multilateral firmado por los países miembros. En esta modalidad, los bancos centrales de los países avalan el pedido de los gobiernos locales, quienes deben, a su vez, ofrecer al banco central, una contragarantía. Entre los requisitos, se estipula que la contragarantía que la Ciudad debe ofrecer al Central estará compuesta por activos autoliquidables.
El Gobierno de la Ciudad necesita autorización de la Legislatura para contraer deuda, algo que no fue tenido en cuenta al momento de la licitación. Para subsanar esto, y más de un año después de haber licitado la obra que se pretendía pagar con un préstamo, el Jefe de Gobierno envió al parlamento local un proyecto de Ley que autorizaba el endeudamiento. Los legisladores aprobaron el proyecto, transformándolo en la Ley 3226.
El artículo 4° de la ley, un texto propuesto por el propio Jefe de Gobierno de la Ciudad, afectó en garantía de repago del préstamo los recursos provenientes de la Coparticipación Federal de Impuestos, cuando deberían ser títulos o letras emitidos en la moneda en que se solicita el préstamo.
Hemos escuchado una y otra vez a Mauricio Macri decir que esta obra está parada “a la espera de los avales del Banco Central”. En efecto, el convenio en cuestión estipula que para realizar financiamientos internacionales se debe contar con el aval del Banco Central. A su vez, la Ciudad debe ofrecer al Central una contragarantía con la cual el Gobierno de la Ciudad no contaba, por lo que el BCRA no podía nunca avalar el pedido.


El informe de Auditoría

Estos problemas fueron señalados por un informe de la Auditoría General de la Ciudad, aprobado en forma unánime por el Colegio de Auditores. En el informe se revela que de las cinco obras auditadas durante el año 2011, todas incluidas en el Plan Hidráulico, tres de ellas no registran ejecución: las obras de la cuenca de los arroyos Ochoa y Elia, la cuenca del arroyo Erézcano y la cuenca de los arroyos Vega y Medrano. Respecto al mecanismo de financiamiento:
"los pliegos licitatorios establecían que los oferentes debían proponer al GCABA un modo de financiamiento, a pesar de no contar éste con la aprobación de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para dicha operación. Esta situación debió ser subsanada más de un año después a través de la sanción de la Ley 3226. Sin embargo, dicho instrumento legal, oportunamente propuesto por el Ejecutivo de la Ciudad y votado por el cuerpo legislativo, autoriza un mecanismo de garantía del financiamiento que no se adecua a la normativa que regula el marco de aplicación del Convenio CCR-ALADI, propuesto como forma de financiamiento de la obra en cuestión por parte del oferente." (la negrita es mía)
El informe fue aprobado el día 18 de julio del 2012 y recibido en la Legislatura el 16 de agosto. Fue en función de los planteos que la Legislatura trató sobre tablas el 1º de noviembre un proyecto de Ley que autorizaba al Ejecutivo a endeudarse para las obras del Vega, en un monto hasta u$s 250 millones, y abriendo la posibilidad de recurrir a cualquier clase de acreedor, tal como se expresa en el artículo segundo de la ley aprobada con el número 4352:
Artículo 2º.- Autorízase al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Hacienda, a contraer, en el mercado Internacional y/o nacional, uno o más empréstitos con Organismos Multilaterales de Crédito, Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y/o Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y/o CAF Banco de Desarrollo de América Latina y/o cualquier otro Banco y/u Organismos Multilaterales, y/o con Bancos e Instituciones de Desarrollo y Fomento Internacionales, y/u Organismos y/o Agencias Gubernamentales. El monto del/los empréstito/s será de hasta dólares estadounidense doscientos cincuenta millones (U$S 250.000.000.-) o su equivalente en pesos, otra u otras monedas y estará representado por una o más series y/o tramos y/odesembolsos.
La ley fue promulgada de hecho el día 22 de noviembre y recién se publicó en el Boletín Oficial el 18 de enero de 2013. Lo importante es que recién cinco años después de anunciadas las obras se disocia el financiamiento de la construcción de la obra.

Prioridades. Ejecución 2012.

Cabe destacar que pretender que una obra sea de alto interés para la Ciudad y dejarla atada a la obtención de un crédito no es una definición técnica sino política. Más aún cuando se trata de una obra que se va a realizar en un plazo de tres a cuatro años: los pagos se van haciendo a medida que avanza la obra y no hay que poner todo el dinero junto. 
Claramente, sean u$s 123 millones o el doble, la tercera o cuarta parte de ese dinero representa un porcentaje muy pequeño del presupuesto de la Ciudad como para dejar su concreción librada a la obtención de un préstamo. Hacerlo es una definición política, es una definición de prioridades.
Estas prioridades también se pueden observar en lo que es la ejecución del presupuesto, tomando los datos del 2012. Algunos ejemplos:


Dirección General de Educación Privada: 

Presupuesto de sanción: $ 1.332.869.952

Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 1.576.362.526,95
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 118,27%

Dirección General de Limpieza (recolección de residuos a través de empresas privadas):
Presupuesto de sanción: $ 1.873.317.663
Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 2.831.034.080,71
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 151,12%
Instituto de Vivienda
Presupuesto de sanción: $ 755.448.433
Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 555.802.479,79
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 72,21%

Ministerio de Salud - Bienes de Uso (Contrucciones y equipamiento):

Presupuesto de sanción: $ 471.036.360

Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 376.163.460,74
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 79,86%

Transferencias a Subterráneos de Buenos Aires para obras (el porcentaje de ejecución no implica que se haya utilizado el dinero, sino que sólo se lo transfirió):


Presupuesto sancionado por la Legislatura: $ 1.178.325.200

Presupuesto luego de los recortes en el momento de la promulgación de la Ley: $ 884.376.984
Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 527.954.631
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 44,80%

Infraestructura escolar: 
Presupuesto de sanción:  $ 293.436.883

Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 230.467.081,13

Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 78,54%

Secretaría de Comunicación Social (maneja la pauta del Gobierno):
Presupuesto de Sanción: $ 217.189.884
Ejecución: $ 265.254.265,84
Porcentaje de ejecución: 122,13% 


Estos ejemplos muestran que también con la ejecución del presupuesto se establecen prioridades. Mientras el presupuesto para las obras de infraestructura de la red pluvial fue ejecutado en un porcentaje insignificante, el dinero destinado a las empresas de recolección de residuos creció de modo desorbitante, alcanzando una ejecución del 151,12%, lo que implica casi 1.000 millones de pesos más que lo presupuestado para el 2012. Dinero que habría sobrado para hacer las obras que el Jefe de Gobierno dice no poder financiar y que tanto necesitan los barrios del norte de la Ciudad.



[1] Versión Taquigráfica del 3 de marzo de 2011, pág. 166, Legislatura de la Ciudad.
[2] Versión Taquigráfica del 24 de noviembre de 2011, pág. 771, Legislatura de la Ciudad.
[3] Versión Taquigráfica del 13 de diciembre de 2012, pág. 76, Legislatura de la Ciudad.
La imagen que encabeza esta nota pertenece al Gobierno de la Ciudad.

viernes, 20 de julio de 2012

El Subte y cómo "fundir a la Ciudad" por mano propia


Publicidad Oficial del Gobierno de la Ciudad durante la Campaña
 electoral del 2011,  anunciando la inauguración de las estaciones
 del Subte en Villa Urquiza que aún hoy no concretó


Macri se niega a hacerse cargo del Subte aduciendo una supuesta “deuda de obras” del Gobierno Nacional y la falta de “financiamiento” para avanzar en obras futuras. ¿Realidad o excusas?

Todos conocemos la promesa electoral que allá por 2007 hizo Mauricio Macri: 10 kilómetros de Subte por cada año de gestión. Todos sabemos, al mismo tiempo, que la administración del PRO quedó muy lejos del objetivo planteado. El Jefe de Gobierno adujo una y otra vez supuestas trabas al financiamiento de las obras por parte del Gobierno Nacional. Esa discusión da marco a la disputa en torno al convenio firmado a principios de este año por el que la Ciudad se comprometía a hacerse cargo del Subte y por el que luego se aumentó un 127% la tarifa. El Jefe de Gobierno, que por decreto llevó el valor del boleto de Subte a $ 2,50, decidió luego no hacerse cargo en medio de denuncias de obras inconclusas y, nuevamente, de falta de financiamiento.
Un recorrido por la gestión y sus números pinta un panorama bastante disímil de lo que aduce Macri.

La deuda para el Subte como caso testigo

La Ley 23.514 asigna parte de la recaudación de ABL y Patentes a obras del Subte. En la última década, todos los gobiernos destinaron recursos del Tesoro por encima de esos fondos para las obras del Subte. En promedio, durante ese periodo la Ciudad destinó a la ampliación de la red el 2% del gasto total. La gran excepción fue en 2009, cuando Macri recortó vía decreto el presupuesto asignado por la Legislatura ($ 447 millones de los que sólo se ejecutaron $ 145 millones).
A partir de entonces el Tesoro dejó de aportar fondos para el Subte. Se usan los recursos de la Ley 23.514 y lo que se pueda sumar a partir de aumentar el endeudamiento. Al día de hoy no hay cambios en esta política.
En 2010 la Ciudad consiguió colocar un bono de u$s 475 millones de dólares (300 millones para el Subte y 175 millones para otras obras), por el que se pagó una tasa del 12,5% anual y comisiones del 2% que son objeto de investigación judicial. La deuda de la Ciudad cerró el 2010 con un aumento de $ 4000 millones respecto de lo heredado. A pesar de ello, Macri insistió con el argumento de que el Gobierno Nacional le bloqueaba el acceso al financiamiento incluso hasta la campaña electoral del 2011.
Según los balances de SBASE, presentados en la Cuenta de Inversión, en el 2010 la Ciudad entregó un total de $ 167.071.219 de lo conseguido con el bono.
Es decir, se tomó deuda por 300 millones de dólares a una tasa del 12,5% y se utilizaron $ 167.071.219 Además, SBASE cerró el año con un saldo en Cuenta Corriente que saltó de $ 4.355.118 en 2009 a $ 61.728.216.
O sea que les sobró la plata. Peor aún, los u$s 37,5 millones que se pagan al año de intereses hubieran sobrado para cubrir lo que se terminó gastando (a un cambio de $ 4 por dólar, la cuenta es sencilla).
La razón de este despropósito fue que se tomó la deuda sin contar con los proyectos para realizar las obras.
Por su parte, en el año 2011 la empresa recibió, provenientes del Bono $ 623.807.142. Es decir, la suma de lo que recibió SBASE, al cabo de dos años, fue de $ 790.878.361. Y quedaron de saldo en las cuentas de la empresa $ 71.495.760,80 a fin de año.
Es decir, de una operación de crédito de $ 1.200 millones por la que se pagó un interés del 12,5% anual en dólares, la Ciudad usó en dos años apenas el 60%. Al cierre del mes de abril SBASE había recibido $ 76.173.009 más del bono, pero SBASE tiene colocado un plazo fijo por $ 50 millones y además un saldo en cuentas de $ 42.259.176,53
En resumen:

Fuente: Cuentas anuales de inversión 2010-2011 (Ministerio de Hacienda, Gobierno de la Ciudad), más informe de aplicación de los Fondos Ley 23.514 (SBASE). 

Como si esto fuera poco, en el balance de SBASE se consigna que el Gobierno de la Ciudad le debe a la empresa fondos provenientes de la ley 23.514: “bajo el concepto “Créditos con el GCBA” se incluyen $ 96.199.120 correspondientes a créditos con el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en virtud de las solicitudes efectuadas en el marco de la Ley Nº 23.514, entre otros conceptos. Del importe antes indicado $ 35.942.486 tienen fecha de origen en ejercicios anteriores y no han sido cancelados a la fecha de emisión del presente informe”.
La deuda de la Ciudad no ha parado de crecer durante la gestión Macri. Supera los $ 7000 millones (incluida la deuda flotante) según datos del primer trimestre de este año suministrados por el Ministerio de Hacienda, lo que implica aproximadamente el doble en dólares de lo que se debía en 2007. Todo ello en un contexto de fuerte crecimiento económico y de aumento de impuestos durante el transcurso del periodo de Gobierno. Lo increíble es que se grita a los cuatro vientos que no se permite acceder a un dinero que luego termina pagando tasas altísimas por dormir en cuentas bancarias.
Y las obras bien, gracias.

viernes, 19 de agosto de 2011

Publicidad oficial y campaña electoral PRO II


En una nota reciente acerca del gasto publicitario del Gobierno de la Ciudad, en la que trataba de analizar su relación con los procesos electorales, expuse una serie de datos que concluían con la cifra correspondiente a la ejecución del cuarto trimestre del 2010, cifra que normalmente puede sufrir alguna corrección hacia arriba cuando se presenta la Cuenta de Inversión (balance final del ejercicio). Por cierto, la corrección fue más que significativa: la ejecución del rubro "Publicidad y Propaganda" para la totalidad del Gobierno de la Ciudad correspondiente al ejercicio 2010, que de acuerdo a la ejecución del cuarto trimestre había alcanzado casi $ 155 millones, cerró finalmente en más de $ 196 millones. Como se puede observar en la imagen, los niveles de crecimiento del gasto publicitario difícilmente puedan explicarse por algún tipo de medición de inflación, no importa de dónde provenga.
Esta cifra hace necesario hacer una actualización de los gráficos restantes. Mientras que con los datos provisorios el gasto publicitario sobre el total parecía haber dejado de lado la espiral ascendente y mostraba una baja (de 0,8% al 0,74%), con el resultado definitivo el gasto publicitario alcanzó casi un punto porcentual del total de gastos de la administración:


Por su parte, el porcentaje de ejecución del presupuesto, que con los datos preliminares había alcanzado la cifra más alta de la serie (149,1%), con los resultados finales alcanzó un número cercano al doble del presupuesto asignado por la Legislatura:


 Ejecución 2011

En la nota anterior llamaba nuestra atención la muy baja ejecución del presupuesto correspondiente al primer trimestre y trazábamos un paralelo con lo ocurrido en 2009, año en el que habíamos tenido elecciones también a mitad de año. Los datos de la ejecución del segundo trimestre muestran una fuerte ejecución, diez veces la ejecución del trimestre anterior:

Fuente: Informes de ejecución del presupuesto correspondientes al primer y segundo trimestre 2011. Ministerio de Hacienda, Gobierno de la Ciudad.

Por su parte, la Secretaría de Comunicación Social, que concentra casi toda la política publicitaria oficial, ejecutó al 30 de junio el 85,36% de su presupuesto ($ 128.431.599,12 sobre $ 150.445.763 de presupuesto vigente). Cabe mencionar que en el primer trimestre sólo se habían ejecutado $ 13.682.822,43. Si tenemos en cuenta el monto destinado a los contratos de publicidad ($ 122.894.164), la ejecución es del 93,18% ($114.509.427,57, apenas dos millones por debajo del total gastado por el conjunto de los organismos del gobierno). En el primer trimestre había sido de $ 10.826.456,96 (7,89%).
Es fácil prever una ejecución muy por encima del presupuesto originalmente asignado como ocurrió en años anteriores. Ya dimos ejemplos respecto de cómo se reasignan partidas con este fin. Cabe sí preguntarse si estamos frente a un nuevo récord de ejecución o la principal concentración del gasto se dará en el segundo trimestre. De mantenerse el ritmo alcanzado en los meses de abril, mayo y junio la Ciudad estará gastando a fin de año más de $ 300 millones en publicidad de gestión.

jueves, 2 de junio de 2011

Inversión en Tercera Edad y publicidad engañosa


Entre los muchos balances que se pueden hacer sobre la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad, hemos marcado muchas veces el desprecio de su gobierno por la inversión social y la fuerte impronta publicitaria del mismo, a punto de llegar a recortar partidas de comedores escolares para aumentar el gasto en propaganda o de vetar la ley que la Legislatura aprobó para limitar el abuso de la pauta oficial.
La fuerte cobertura mediática, principalmente por parte del Grupo Clarín y del diario La Nación, sumado a los carteles amarillos por doquier y el uso intensivo de las redes sociales, especialmente el twitter, han completado la conformación de una máquina publicitaria destinada a hacer honor a la frase que se puede leer bajo el título de este blog. Ciudadanos desinformados, obras de alto impacto visual y escasa efectividad (12 buses articulados, avenidas convertidas en doble mano y 100 bicicletas presentados como una revolución en materia de tránsito mientras se dejan de lado las obras del subte a pesar de haberse prometido 40 kilómentros nuevos y endeudar a la Ciudad a altas tasas en dólares) son parte del combo que da la bienvenida en su propia Ciudad a quienes la habitan: los dueños de los negocios, que la han administrado como si fuera la propia empresa nos invitan a repetir la experiencia por los próximos cuatro años.
El aviso del que habla el video que encabeza este post es parte de ello. A pesar de lidiar desde cerca con el PRO, y destinar parte de mi tiempo a tratar de difundir ideas y datos que permitan debatir con fundamento porqué los porteños debemos decir basta a esta reencarnación del menemismo en la Ciudad, me cuesta no asombrarme cuando veo la denuncia que hace Eduardo Epszteyn.
Las reacciones del macrismo fueron las clásicas: no hacerse cargo de nada, que el tema no salga en los "medios independientes" y sigamos repartiendo globos de colores. En medio de eso, decidí analizar la ejecución del presupuesto del área de tercera edad del Gobierno de la Ciudad durante la gestión Macri (el Ministerio de Desarrollo Social, del que depende la Subsecretaría, está precisamente a cargo de la candidata a Vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal). Los resultados poco tienen que ver con el relato guionado de "Pedro":


Varias cosas se pueden decir respecto del contenido de este cuadro: la primera de ellas, hacer notar la fuerte pendiente en la asignación de presupuesto para Construcciones y Maquinaria y Equipo (principales componentes del inciso Bienes de Uso).
También es fácil ver que salvo en el 2010, la ejecución ha sido muy baja. Es así que la ejecución del año 2008 fue de tan sólo el 39,48% ($ 16.777.731 sobre $ 42.501.678).  La correspondiente al año 2009 fue un desastre: 0,02%, con la particularidad de que solamente se ejecutaron $ 7.337 correspondientes a Maquinaria y Equipo (del total, $ 31,505,791 correspondían a construcciones y $ 1,130,655 a Maquinaria y Equipo) y la totalidad del presupuesto sancionado para construcciones fue recortado tiempo antes de finalizar el ejercicio y destinado a otras finalidades.
En el 2010 se alcanza una ejecución muy alta del presupuesto: 88,35% ($ 12.856.047,13 sobre $ 14.551.890) y en lo que va del 2011 la ejecución es de sólo el 4,7% ($ 456.817,26 sobre $ 9.726.227). Ahora bien, si sumamos todo lo ejecutado a lo largo del periodo de gestión de gobierno del PRO, el total alzanza la suma de $ 30.097.932, es decir el 70,81 % del presupuesto sancionado solamente para el año 2008. Incluso es imposible que el macrismo alcance a ejecutar lo que se planteó para ese primer año utilizando la totalidad del dinero disponible para el 2011.
Estas cifras en nada tienen que ver con lo que se intenta publicitar. 
Pero hay más. Tal vez habiendo notado la fuerte caída interanual de la inversión en Tercera Edad, el Poder Ejecutivo envió un proyecto de Ley de Presupuesto que preveía una inversión de $ 43,126,227, pero merced a una reducción generalizada en "obras varias" decidida por el macrismo en la votación de ese mismo presupuesto ($ 883.112.807), la partida se redujo sustancialmente a la cifra arriba indicada. ¿Dónde fue a parar el dinero? Entre varios ítems, a recolección de residuos, arbolado y... publicidad.

Video: Télam.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Redondeando el presupuesto de infraestructura escolar

(Clic en la imagen para agrandar)

Días atrás dábamos cuenta de la publicación en el Boletín Oficial de una Resolución del Ministerio de Hacienda que, en medio de una serie de modificaciones presupuestarias realizadas al amparo de facultades otorgadas al Jefe de Gobierno para modificar el presupuesto, recortaba recursos destinados a seguridad y comedores escolares (en cada caso por $ 5 millones) para ampliar en $ 10 millones el presupuesto para publicidad y propaganda del gobierno de Mauricio Macri.
La noticia, hasta entonces solamente levantada por el diario La Nación en una forma bastante particular, daba cuenta asimismo de las excusas del Ejecutivo de la Ciudad: "se trata de un redondeo de fin de año", "una cifra ínfima en el presupuesto porteño".
La Resolución había sido publicada el 25 de noviembre del 2010. Pocos días antes, salió una modificación presupuestaria mucho más grosera, utilizando la misma forma de esconder en el texto de la norma lo que luego aparece en el anexo: "la atención de otros gastos imprescindibles para el normal desarrollo de las actividades del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires". En este caso, se trata de la Resolución 2.846/MHGC/10 y fue publicada en el Boletín Oficial del día 18 de noviembre del año en curso.
En la página 12 del anexo se pueden encontrar los cuadros que ilustran este post. En ellos se amplía el presupuesto para alumbrado público en $ 12 millones, el presupuesto para arreglar veredas en otros $ 12 millones, la partida para arreglar plazas en $ 4 millones y se destinan $ 13 millones a las tareas de bacheo que realiza el Ente de Mantenimiento Urbano Integral (en el primer cuadro se pasa el dinero al Ministerio de Ambiente y Espacio Público y en el segundo se asigna ese mismo dinero al Ente).
El total de las ampliaciones es de $ 41 millones. Lo que no encuentro palabras para describir es de dónde salen esos recursos:

(Clic en la imagen para agrandar)
En efecto, el dinero destinado a todas las obras de embellecimiento urbano que se describen más arriba sale del presupuesto de Infraestructura Escolar.
Prioridades de la administración PRO. 

PD: Recomiendo leer el artículo que sobre este tema salió en Página 12.

martes, 30 de noviembre de 2010

Que en paz descanse el periodismo

(clic en la imagen para agrandar)

La política tiene sus complejidades, y más aún cuando se trata de representar a ciudadanos en distritos densamente poblados como la Ciudad de Buenos Aires. Por muchos esfuerzos que se hagan, y aún sin dejar de lado la militancia, el diálogo con ciudadanos y organizaciones, es virtualmente imposible comunicarse con los dos millones de votantes que tiene la Ciudad sin hacerlo a través de los medios de comunicación masiva.
Lograr captar la atención de la prensa depende muchas veces de una agenda que los dirigentes políticos no manejan, y de intereses que, en un mercado sumamente concentrado como el argentino, chocan con lo que uno cree que debería ser noticia.
El viernes pasado salió en el boletín oficial una resolución del Ministerio de Hacienda de la Ciudad sobre la que dimos cuenta en este post. Desde nuestra oficina, se hizo el esfuerzo de enviar comunicados de prensa a los medios (a muchos medios) e incluso hubo comunicaciones con algunos periodistas para interesarlos en el tema. Yo mismo participé de algunas.
Puede ser que por un error de apreciación de nuestra parte respecto de la importancia del hecho, o por fallas en nuestro acercamiento a la prensa, el tema no tuvo casi ningún impacto en los medios, a excepción del artículo que ilustra esta nota (link a la nota de la edición web). Me resulta extraño, dado que el día que publiqué la nota en mi blog la misma tuvo 316 visitas (record para mi blog y cifra muy superior al promedio de visitas diarias) y la cantidad de retweets de mi publicación en twitter (gente que lo va repitiendo) fue también la más alta que he alcanzado.
Más extraño aún me resulta que habiendo una publicación en el Boletín Oficial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que muestra cómo el Gobierno de Mauricio Macri recorta partidas destinadas a seguridad y a comedores escolares para ampliar el presupuesto destinado a publicidad oficial (presupuesto ya sobreejecutado al cierre del tercer trimestre), el hecho no llame la atención de ningún medio, salvo La Nación.
Ahora bien, francamente no sé si me produce más desilusión el hecho de que la información no salga en ningún lado o la forma de publicarlo que encontró el diario fundado por Mitre: página 18 del diario (además del lado izquierdo, algo que también incide negativamente en la atención que le puede prestar el lector),  en medio de los avisos fúnebres y mezclado con un tema que no tiene absolutamente nada que ver  (que además da el título al artículo). 
Me parece demasiado.
Tal vez sea porque las explicaciones del Poder Ejecutivo son poco menos que insólitas: "se trata de un redondeo de fin de año", "una cifra ínfima en el presupuesto porteño" (hace menos de dos meses la Legislatura trató una ampliación del presupuesto que entre otras cosas asignaba más recursos a comedores escolares, tal vez para disimular un poco que el grueso de la ampliación iba a parar a los contratistas del servicio de recolección de residuos.)
Tal vez, en el fondo, poner este asunto en medio de los avisos fúnebres sea señal de algo.

PD: Agradezco a Federico Armada por la colaboración en este artículo.

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