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miércoles, 10 de noviembre de 2010

Ganadores y perdedores del Presupuesto III: Salud

La participación del Ministerio de Salud sobre el total del gasto viene cayendo abruptamente en la Ciudad de Buenos Aires. El gráfico que encabeza este post es muy claro al respecto. Desde el año 2006, en que llegó a representar el 23,65% de las erogaciones totales del Estado porteño cae cuatro puntos porcentuales (tres de ellos a lo largo de la gestión de Mauricio Macri). Para el 2011, el proyecto de presupuesto enviado a la Legislatura otorga una porción de la torta al Ministerio del 19,6% del total.
Cabe mencionar que mientras el promedio de crecimiento del presupuesto 2011 respecto del presupuesto 2011 ronda el 20%, la asignación al Ministerio de Salud, respecto del presupuesto vigente al 30 de septiembre de 2010 para este año, apenas crece un 17%, de $ 4.131 millones a $ 4.982 millones. No ha tenido, por cierto, la fortuna de otras áreas:
  • Justicia y Seguridad, de $ 865 millones a $ 1.305 millones, + 34%.
  • Desarrollo Urbano, de $ 1.013 millones a $ 1.859 millones, + 45%.
  • Ambiente y Espacio Público, de $ 2.210 millones a $ 2.850 millones, + 33%.
Si tenemos en cuenta que a números del presupuesto 2011 un punto porcentual equivale a $ 250 millones, la caída desde el 2006 implica que el presupuesto de Salud estará el año que viene $ 1.000 millones por debajo de lo que podría estar manteniendo la asignación del 2006.

Ejecución Presupuestaria

De la mano de la caída de la participación del Ministerio de Salud en el gasto total de la Ciudad cae también la ejecución del presupuesto de bienes de uso (básicamente infraestructura y equipamiento). El gráfico siguiente muestra la evolución de la ejecución desde el 2004, tomando como base el presupuesto sancionado:

Si bien tenemos que hacer la salvedad de que a la ejecución presupuestaria correspondiente al 2010 le resta aún un trimestre, también la ejecución presupuestaria es en este caso muy baja. No obstante, los funcionarios de Gobierno PRO insisten con dar cifras de altos niveles de ejecución. Tal vez podamos entender cómo se explica tomando algunos documentos de la Cuenta de Inversión 2008, en la que como vemos la ejecución presupuestaria en Bienes de Uso fue del 51,03%:

Esta captura de pantalla pertenece a uno de los documentos incluidos en la Cuenta de Inversión 2008. Como se puede observar, la ejecución en Bienes de Uso alcanzó los $ 131.709.427, lo que se presenta como una ejecución del 96,55%, pero, atención a este dato, sobre presupuesto "vigente". ¿Cuál es la trampita? En efecto, si se utilizan las facultades que el Jefe de Gobierno tiene para mover partidas para recortar un presupuesto, y luego se toma ese presupuesto ya recortado para medir la ejecución, es lógico que la cifra de ejecución sea alta, pero el presupuesto era otro.
No cuento con un cuadro similar que contenga el presupuesto sancionado, pero lo más cercano que puedo mostrar es lo siguiente, tomado del decreto de distribución de créditos para el 2008 (elaborado en base al presupuesto aprobado por la Legislatura):


Aquí podemos observar que sólo la Dirección General de Recursos Físicos en Salud contaba con un presupuesto para infraestructura y equipamiento de $ 244.541.550. No se trata, es cierto, de un presupuesto asignado solamente a Bienes de Uso (hay un gasto administrativo incluido), así como tampoco es toda la inversión en Bienes de Uso asignada al Ministerio (aunque sí concentraba en ese momento el grueso de la misma), pero me pareció importante mostrarlo para que podamos notar la enorme diferencia con el presupuesto "vigente" arriba expuesto.
El presupuesto sancionado para Bienes de Uso en Salud fue en 2008 de $ 258.123.549. Dicho presupuesto fue variando en las ejecuciones presupuestarias trimestrales durante ese año, incluso hacia arriba, de acuerdo al siguiente detalle:
  • Vigente al cierre del Primer Trimestre: $ 259.321.891.
  • Vigente al cierre del Segundo Trimestre: $ 254.902.948.
  • Vigente al cierre del Tercer Trimestre: $ 276.691.832.
 No obstante, y según la cuenta de Inversión, la ejecución del presupuesto al cierre del 2008 fue finalmente de $ 131.709.427, como se informa más arriba. Por eso, en función del presupuesto sancionado, la ejecución fue sólo del 51,03% y no del 96,55%. Ese mismo año, el programa de "Mantenimiento de la Vía Pública", terminó ejecutando $ 498.012.645, cuando el presupuesto sancionado por la Legislatura había sido de $ 203.375.091.
Prioridades de una gestión.

viernes, 19 de agosto de 2011

Publicidad oficial y campaña electoral PRO II


En una nota reciente acerca del gasto publicitario del Gobierno de la Ciudad, en la que trataba de analizar su relación con los procesos electorales, expuse una serie de datos que concluían con la cifra correspondiente a la ejecución del cuarto trimestre del 2010, cifra que normalmente puede sufrir alguna corrección hacia arriba cuando se presenta la Cuenta de Inversión (balance final del ejercicio). Por cierto, la corrección fue más que significativa: la ejecución del rubro "Publicidad y Propaganda" para la totalidad del Gobierno de la Ciudad correspondiente al ejercicio 2010, que de acuerdo a la ejecución del cuarto trimestre había alcanzado casi $ 155 millones, cerró finalmente en más de $ 196 millones. Como se puede observar en la imagen, los niveles de crecimiento del gasto publicitario difícilmente puedan explicarse por algún tipo de medición de inflación, no importa de dónde provenga.
Esta cifra hace necesario hacer una actualización de los gráficos restantes. Mientras que con los datos provisorios el gasto publicitario sobre el total parecía haber dejado de lado la espiral ascendente y mostraba una baja (de 0,8% al 0,74%), con el resultado definitivo el gasto publicitario alcanzó casi un punto porcentual del total de gastos de la administración:


Por su parte, el porcentaje de ejecución del presupuesto, que con los datos preliminares había alcanzado la cifra más alta de la serie (149,1%), con los resultados finales alcanzó un número cercano al doble del presupuesto asignado por la Legislatura:


 Ejecución 2011

En la nota anterior llamaba nuestra atención la muy baja ejecución del presupuesto correspondiente al primer trimestre y trazábamos un paralelo con lo ocurrido en 2009, año en el que habíamos tenido elecciones también a mitad de año. Los datos de la ejecución del segundo trimestre muestran una fuerte ejecución, diez veces la ejecución del trimestre anterior:

Fuente: Informes de ejecución del presupuesto correspondientes al primer y segundo trimestre 2011. Ministerio de Hacienda, Gobierno de la Ciudad.

Por su parte, la Secretaría de Comunicación Social, que concentra casi toda la política publicitaria oficial, ejecutó al 30 de junio el 85,36% de su presupuesto ($ 128.431.599,12 sobre $ 150.445.763 de presupuesto vigente). Cabe mencionar que en el primer trimestre sólo se habían ejecutado $ 13.682.822,43. Si tenemos en cuenta el monto destinado a los contratos de publicidad ($ 122.894.164), la ejecución es del 93,18% ($114.509.427,57, apenas dos millones por debajo del total gastado por el conjunto de los organismos del gobierno). En el primer trimestre había sido de $ 10.826.456,96 (7,89%).
Es fácil prever una ejecución muy por encima del presupuesto originalmente asignado como ocurrió en años anteriores. Ya dimos ejemplos respecto de cómo se reasignan partidas con este fin. Cabe sí preguntarse si estamos frente a un nuevo récord de ejecución o la principal concentración del gasto se dará en el segundo trimestre. De mantenerse el ritmo alcanzado en los meses de abril, mayo y junio la Ciudad estará gastando a fin de año más de $ 300 millones en publicidad de gestión.

jueves, 19 de septiembre de 2013

La ejecución, al ritmo de la campaña


Anduve echando un vistazo a la ejecución presupuestaria (la plata que se lleva gastada del Presupuesto aprobado por la Legislatura para todo el año) correspondiente al segundo trimestre de 2013, publicada por el Ministerio de Hacienda de la Ciudad en la página web del Gobierno local.
A esta altura no vamos a mostrar resultados de gestión muy distintos de lo de siempre: bajo porcentaje de ejecución en inversión social, mientras que lo relacionado con el maquillaje de la Ciudad, con el gasto en publicidad y en los contratos y transferencias vinculados a actores privados muestra una tendencia a una fuerte sobreejecución. Les dejo algunos datos que surgen de la ejecución del segundo trimestre:

Inversiones de Campaña:
  • De los $ 221 millones que tiene el Jefe de Gobierno para gastar en publicidad a través de la Secretaría de Comunicación Social, al 30 de junio ya había gastado el 66,58%: $ 147 millones.
  • El arreglo de veredas tiene una ejecución del 95,05% ($ 79 millones sobre $ 84 millones).
  • El cuidado y puesta en valor de espacios verdes lleva una ejecución del 65,96% ($ 213 millones sobre $ 329 millones).
  • La Dirección General de arbolado ejecutó el 75% de su presupuesto ($ 30 millones sobre $ 40 millones).
  • El bacheo y asfaltado que realiza el Ente de Mantenimiento Urbano integral tiene una ejecución del 93,59% ($ 355 millones sobre $ 379 millones).
Respecto de temas de fondo, la ejecución es mucho más baja:
  • El Ministerio de Salud lleva ejecutado el 29,53% del presupuesto para construcciones ($ 118 millones sobre $ 401 millones) y sólo el 10,45% del presupuesto para equipamiento ($ 14 millones sobre 135 millones).
  • El Ministerio de Educación ejecutó el 13,93% del presupuesto para equipamiento. La Dirección General de Infraestructura y Equipamiento del Ministerio de Educación ejecutó el 30,78% de su presupuesto ($ 79 millones sobre $ 256 millones).
  • Del dinero destinado al subterráneo ($ 1.859 millones), se ejecutó el 34% ($ 637 millones).
  • La Policía Metropolitana ejecutó el 40% de su presupuesto, pero solamente invirtió el 0,57% del presupuesto para la construcción de nuevas comisarías ($ 89.000 sobre $ 15,5 millones) y el 19,09% del presupuesto destinado a equipar a la fuerza en la primera mitad del año.
  • Las obras para los arroyos Vega y Medrano no tienen presupuesto. El Programa de Desarrollo de la Infraestructura de la Red Pluvial , con el que se planea hacer sólo 160 metros de desagüe en todo el año, tiene una ejecución del 22,42% ($ 6,6 millones sobre $ 29 millones).
  • El Instituto de la Vivienda ejecutó el 31,12% de su presupuesto ($ 236 millones sobre $ 760 millones).
Otros datos importantes de la ejecución
  • Los contratos de recolección de basura a través de empresas privadas tienen una ejecución del 52,73% ($ 1.238 millones sobre $ 2.347 millones).
  • La deuda de la Ciudad pasó de $ 7.056,5 millones al cierre del 2012 (sin contar deuda flotante) a $ 9.204,6 al 30 de junio del 2013 (un 30,44% más). La deuda nominada en moneda extranjera o atada a su valor (bonos dólar linked) es el 97% del total.
  • Las transferencias a escuelas privadas tienen una ejecución del 55,63% ($ 903 millones sobre $ 1.623 millones).
Imagen: web del GCBA

jueves, 4 de abril de 2013

Inundados de excusas


La Ciudad ha sufrido hace sólo cuestión de horas una nueva inundación que afectó a miles de personas, incluidas algunas víctimas fatales. Como suele ocurrir en estas ocasiones, se discute la responsabilidad del Gobierno de la Ciudad respecto de si se podría haber evitado o al menos paliado la situación.
Con la discusión ya instalada, Mauricio Macri volvió una vez más a victimizarse y a echar culpas por doquier. 
La verdad es que se hace un poco complicado discutir estos temas habiendo personas que perdieron su vida, pero tengo la sensación de que algunas cuestiones requieren ser planteadas para sentirnos un poco más cerca de evitar que haya una próxima vez. Dejar pasar que se mienta, y más cuando se cuenta con una protección mediática formidable que instala como datos de la realidad cosas que definitivamente son falsas, es algo que no nos debemos perdonar.
Dijo el Jefe de Gobierno: 
"No me parece nada bien que una vez más desde el gobierno nacional se pongan a hacer politiquería con esto, porque son los responsables de que las obras no se hagan"
El argumento central, que hemos escuchado hasta el cansancio, es que el Gobierno Nacional no otorga los avales que la Ciudad Necesita para endeudarse y concretar la obra, una obra que según la Ley 3226 cuesta u$s 123 millones y cuyo plazo de concreción va de tres a cuatro años.




La disponibilidad de recursos

La gestión de Mauricio Macri cuenta con un presupuesto para el año 2013 de $ 40.549.912.585. A lo largo de los primeros 5 años de gestión, la Ciudad ha tenido un presupuesto récord producto de la combinación de aumentos de impuestos, crecimiento de la economía y una política de endeudamiento que se ve reflejada en el cuadro expuesto arriba, que nos muestra el crecimiento del stock de deuda de la Ciudad medido en dólares: un total de u$s 832 millones.
Es decir, no es que la Ciudad no se haya endeudado o que no la dejen hacerlo. La deuda aumentó durante la gestión del PRO un 145% (en dólares, porque en pesos creció el 282%) y sólo el último año el crecimiento fue de casi cuatro veces el presupuesto que la obra tenía al momento de aprobarse la ley 3226: u$s 452 millones.
Hubo claramente otras prioridades.
El problema es que esas prioridades poco tuvieron que ver con la concreción de obras. La inversión, como porcentaje del presupuesto, se mantiene estable e incluso a la baja respecto de años en los que la Ciudad no se endeudaba. De hecho, a pesar de aumentar la deuda en 452 millones de dólares en el 2012, el porcentaje de inversión sobre el total del presupuesto fue el más bajo de los últimos 8 años: 13,38%.
Endeudarse por una cifra que multiplica el costo de una obra como la que necesita el Vega-Medrano, sin destinar ese endeudamiento a obras de infraestructura comparables (el crédito para el Maldonado se obtuvo antes y los 300 millones de dólares que se tomaron en abril del 2010 al 12,5% anual para hacer subtes todavía no se ejecutaron en su totalidad, casi un tercio del dinero no fue utilizado), es una forma de establecer prioridades.

La formulación, sanción, recorte y subejecución del presupuesto

Cuando el Poder ejecutivo envía el Proyecto de Ley de Presupuesto a La Legislatura, es habitual que los legisladores le hagan cambios. Esos cambios no se hacen en cada una de las planillas que tiene el proyecto de presupuesto porque es un trabajo muy complejo y la Legislatura no cuenta con la capacidad técnica de hacerlo. Por ese motivo, los cambios se vuelcan en una planilla que se adjunta al final del texto de la ley y sus anexos, y tiene un formato bastante sencillo en el que se detalla a qué políticas se le sube el presupuesto y, en contrapartida, a cuales se le baja.


Fragmento planilla de ajuste 2013

Históricamente la Legislatura se tomó el trabajo de detallar de dónde se obtenían los ahorros, cortando específicamente aquellas partidas que se consideraban excesivas. Desde el año 2011, el macrismo cambió este esquema: a partir de entonces, se detallan todos los aumentos, pero los recortes se dejan a cargo del Jefe de Gobierno, autorizándolo a podar a gusto del rubro “Obras Varias y Gastos de Capital”, como se puede ver en el renglón más bajo de la imagen.
Este cambio de sistema de trabajo tiene un primer problema: antes los legisladores tenían que recortar gastos superfluos y lo hacían respecto de gastos corrientes (por ejemplo, la partida de publicidad y propaganda) en su mayor parte. Ahora, todos los cambios se traducen en disminución de obras públicas.
La Autorización para recortar “obras varias” fue en el 2011 de $ 883.112.807[1], en el 2012 de $ 607.940.000[2] y en el 2013 de $ 600.300.000[3]. Como se puede observar más abajo, en las tres ocasiones el Jefe de Gobierno utilizó dichas facultades para recortar la partida por él mismo solicitada para hacer las obras de inundaciones que necesitan los barrios más afectados (entre los que destacan los aledaños a las cuencas Vega y Medrano).
Las modificaciones no se hicieron producto de un análisis de las condiciones de mercado, o luego de llegar a la conclusión de que el Gobierno Nacional no iba a ayudar en algo. En estos casos, hubo muy pocos días de diferencia entre la sanción del presupuesto por parte de la Legislatura y los recortes de Macri: el presupuesto 2011 se aprobó el 3 de marzo del mismo año y el decreto de distribución de créditos para todas las áreas de Gobierno es del 13 de abril. El presupuesto 2012 se aprobó el 24 de noviembre del 2011 y la distribución el 6 de enero del 2012. En cuanto al Presupuesto 2013, fue sancionado por la Legislatura el 13 de diciembre del 2012 y la distribución se hizo el 3 de enero.
Este es el detalle:

2011:
Presupuesto sancionado por la Legislatura: $ 18.752.546
Presupuesto luego de los recortes en el momento de la promulgación de la Ley: $ 5.610.882
Ejecución: $ 13.719.377,32
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 73,16% 

2012:
Presupuesto sancionado por la Legislatura: $ 294.977.900
Presupuesto luego de los recortes en el momento de la promulgación de la Ley: $ 233.911.660
Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 11.947.363,77
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 4,05% 

2013:
Presupuesto sancionado por la Legislatura: $ 26.722.829
Presupuesto luego de los recortes en el momento de la promulgación de la Ley: $ 20.722.829

El caso de recorte y subejecución más grave es sin duda el del año 2012 (igual de grave es no asignar presupuesto de todas formas). El Jefe de Gobierno, a la hora de definir de dónde iba a sacar recursos para aumentar el presupuesto a otras áreas, decidió podar más de $ 61 millones del presupuesto destinado a las obras de infraestructura de la red pluvial. No lo hizo tras llegar a la conclusión de que no iba a concretar las obras durante el año. No lo hizo tras pedir avales incesantemente o explorar otras alternativas de financiamiento. Lo hizo el 6 de enero. Aquí también estableció prioridades. 


Presupuesto sancionado por la Legislatura para el 2012


Decreto de Distribución de Créditos - Jefe de Gobierno



Ejecución presupuestaria 4to Trimestre 2012

También las estableció al formular el Presupuesto 2013, bajándolo a aproximadamente un 10% del presupuesto del 2012. No contento con eso, igual lo recortó al promulgar la Ley de Presupuesto.

La forma de contratar

La obra de la cuenca Vega-Medrano, cuya necesidad fue subrayada en el marco de un Plan presentado en febrero del 2008 por el Jefe de Gobierno, se encuentra en etapa de propuesta de preadjudicación desde mayo del año 2009. 
El más cercano antecedente de obras para mitigar inundaciones es el del Arroyo Maldonado. Luego de conseguirse, en el año 2004, un crédito del Banco Mundial para financiar la construcción de túneles aliviadores para el entubado que corre bajo la Avenida Juan B. Justo, se licitó la obra, adjudicada finalmente por Mauricio Macri a un consorcio integrado por una empresa italiana (Ghella) y la empresa del propio Jefe de Gobierno, IECSA, ahora gestionada por su primo, Ángelo Calcaterra, tema que ya abordamos en otro post.
El esquema de financiamiento separado de la concreción de la obra permite ampliar el número de oferentes y a la vez garantiza mayores posibilidades de llevar las tareas a cabo.
La obra del Maldonado, con el financiamiento y el proceso de licitación finalizado antes de que Macri asuma su Gobierno, con modificaciones al contrato que encarecieron la obra y la demoraron respecto de sus plazos originales, es hoy “vendida” como un logro del Gobierno del PRO mediante una millonaria campaña publicitaria.
Lo cierto es que tras casi cinco años de administración macrista, no hay prácticamente avances en el resto de las obras del Plan Hidráulico.
El esquema utilizado para concretar la obra del Maldonado fue dejado de lado por el macrismo. En los pliegos de la licitación para la obra del Vega Medrano se estableció que los oferentes debían proponer al Gobierno de la Ciudad un modo de financiamiento, es decir, a quién y cómo pedirle prestada la plata para hacerla.
La propuesta de preadjudicación de la Licitación Pública N° 1343/08 “Financiamiento, Proyecto Ejecutivo, Ingeniería de Detalle y Construcción de las Obras de Control de Inundaciones en las Cuencas Vega y Medrano”, recayó sobre una oferta que preveía la solicitud de un préstamo del tipo de garantía recíproca. Este tipo de préstamos se hace mediante un acuerdo multilateral firmado por los países miembros. En esta modalidad, los bancos centrales de los países avalan el pedido de los gobiernos locales, quienes deben, a su vez, ofrecer al banco central, una contragarantía. Entre los requisitos, se estipula que la contragarantía que la Ciudad debe ofrecer al Central estará compuesta por activos autoliquidables.
El Gobierno de la Ciudad necesita autorización de la Legislatura para contraer deuda, algo que no fue tenido en cuenta al momento de la licitación. Para subsanar esto, y más de un año después de haber licitado la obra que se pretendía pagar con un préstamo, el Jefe de Gobierno envió al parlamento local un proyecto de Ley que autorizaba el endeudamiento. Los legisladores aprobaron el proyecto, transformándolo en la Ley 3226.
El artículo 4° de la ley, un texto propuesto por el propio Jefe de Gobierno de la Ciudad, afectó en garantía de repago del préstamo los recursos provenientes de la Coparticipación Federal de Impuestos, cuando deberían ser títulos o letras emitidos en la moneda en que se solicita el préstamo.
Hemos escuchado una y otra vez a Mauricio Macri decir que esta obra está parada “a la espera de los avales del Banco Central”. En efecto, el convenio en cuestión estipula que para realizar financiamientos internacionales se debe contar con el aval del Banco Central. A su vez, la Ciudad debe ofrecer al Central una contragarantía con la cual el Gobierno de la Ciudad no contaba, por lo que el BCRA no podía nunca avalar el pedido.


El informe de Auditoría

Estos problemas fueron señalados por un informe de la Auditoría General de la Ciudad, aprobado en forma unánime por el Colegio de Auditores. En el informe se revela que de las cinco obras auditadas durante el año 2011, todas incluidas en el Plan Hidráulico, tres de ellas no registran ejecución: las obras de la cuenca de los arroyos Ochoa y Elia, la cuenca del arroyo Erézcano y la cuenca de los arroyos Vega y Medrano. Respecto al mecanismo de financiamiento:
"los pliegos licitatorios establecían que los oferentes debían proponer al GCABA un modo de financiamiento, a pesar de no contar éste con la aprobación de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para dicha operación. Esta situación debió ser subsanada más de un año después a través de la sanción de la Ley 3226. Sin embargo, dicho instrumento legal, oportunamente propuesto por el Ejecutivo de la Ciudad y votado por el cuerpo legislativo, autoriza un mecanismo de garantía del financiamiento que no se adecua a la normativa que regula el marco de aplicación del Convenio CCR-ALADI, propuesto como forma de financiamiento de la obra en cuestión por parte del oferente." (la negrita es mía)
El informe fue aprobado el día 18 de julio del 2012 y recibido en la Legislatura el 16 de agosto. Fue en función de los planteos que la Legislatura trató sobre tablas el 1º de noviembre un proyecto de Ley que autorizaba al Ejecutivo a endeudarse para las obras del Vega, en un monto hasta u$s 250 millones, y abriendo la posibilidad de recurrir a cualquier clase de acreedor, tal como se expresa en el artículo segundo de la ley aprobada con el número 4352:
Artículo 2º.- Autorízase al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Hacienda, a contraer, en el mercado Internacional y/o nacional, uno o más empréstitos con Organismos Multilaterales de Crédito, Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y/o Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y/o CAF Banco de Desarrollo de América Latina y/o cualquier otro Banco y/u Organismos Multilaterales, y/o con Bancos e Instituciones de Desarrollo y Fomento Internacionales, y/u Organismos y/o Agencias Gubernamentales. El monto del/los empréstito/s será de hasta dólares estadounidense doscientos cincuenta millones (U$S 250.000.000.-) o su equivalente en pesos, otra u otras monedas y estará representado por una o más series y/o tramos y/odesembolsos.
La ley fue promulgada de hecho el día 22 de noviembre y recién se publicó en el Boletín Oficial el 18 de enero de 2013. Lo importante es que recién cinco años después de anunciadas las obras se disocia el financiamiento de la construcción de la obra.

Prioridades. Ejecución 2012.

Cabe destacar que pretender que una obra sea de alto interés para la Ciudad y dejarla atada a la obtención de un crédito no es una definición técnica sino política. Más aún cuando se trata de una obra que se va a realizar en un plazo de tres a cuatro años: los pagos se van haciendo a medida que avanza la obra y no hay que poner todo el dinero junto. 
Claramente, sean u$s 123 millones o el doble, la tercera o cuarta parte de ese dinero representa un porcentaje muy pequeño del presupuesto de la Ciudad como para dejar su concreción librada a la obtención de un préstamo. Hacerlo es una definición política, es una definición de prioridades.
Estas prioridades también se pueden observar en lo que es la ejecución del presupuesto, tomando los datos del 2012. Algunos ejemplos:


Dirección General de Educación Privada: 

Presupuesto de sanción: $ 1.332.869.952

Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 1.576.362.526,95
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 118,27%

Dirección General de Limpieza (recolección de residuos a través de empresas privadas):
Presupuesto de sanción: $ 1.873.317.663
Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 2.831.034.080,71
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 151,12%
Instituto de Vivienda
Presupuesto de sanción: $ 755.448.433
Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 555.802.479,79
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 72,21%

Ministerio de Salud - Bienes de Uso (Contrucciones y equipamiento):

Presupuesto de sanción: $ 471.036.360

Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 376.163.460,74
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 79,86%

Transferencias a Subterráneos de Buenos Aires para obras (el porcentaje de ejecución no implica que se haya utilizado el dinero, sino que sólo se lo transfirió):


Presupuesto sancionado por la Legislatura: $ 1.178.325.200

Presupuesto luego de los recortes en el momento de la promulgación de la Ley: $ 884.376.984
Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 527.954.631
Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 44,80%

Infraestructura escolar: 
Presupuesto de sanción:  $ 293.436.883

Ejecución al cierre del cuarto trimestre: $ 230.467.081,13

Ejecución respecto del presupuesto de sanción: 78,54%

Secretaría de Comunicación Social (maneja la pauta del Gobierno):
Presupuesto de Sanción: $ 217.189.884
Ejecución: $ 265.254.265,84
Porcentaje de ejecución: 122,13% 


Estos ejemplos muestran que también con la ejecución del presupuesto se establecen prioridades. Mientras el presupuesto para las obras de infraestructura de la red pluvial fue ejecutado en un porcentaje insignificante, el dinero destinado a las empresas de recolección de residuos creció de modo desorbitante, alcanzando una ejecución del 151,12%, lo que implica casi 1.000 millones de pesos más que lo presupuestado para el 2012. Dinero que habría sobrado para hacer las obras que el Jefe de Gobierno dice no poder financiar y que tanto necesitan los barrios del norte de la Ciudad.



[1] Versión Taquigráfica del 3 de marzo de 2011, pág. 166, Legislatura de la Ciudad.
[2] Versión Taquigráfica del 24 de noviembre de 2011, pág. 771, Legislatura de la Ciudad.
[3] Versión Taquigráfica del 13 de diciembre de 2012, pág. 76, Legislatura de la Ciudad.
La imagen que encabeza esta nota pertenece al Gobierno de la Ciudad.

viernes, 28 de mayo de 2010

Decorado de ocasión

El título no es mío. Lo tomé de una frase de Martín Hourest que me sirve para expresar la sensación que produce observar la ejecución presupuestaria de la gestión Macri (en este caso la del primer trimestre del año 2010): “si Macri replica lo que su asesor de imagen, Durán Barba, le dice que es más vistoso, como el año pasado lo hizo con las veredas y nos encontramos con una sobre-ejecución alarmante, y este año con Cultura gastando sólo en 3 meses el 45% del Presupuesto (Bicentenario-Colón), entonces el Jefe de Gobierno confunde el decorado de ocasión con lo que es la verdadera administración de una Ciudad que en materia educativa y social arroja índices paupérrimos”. “El eje que siempre prima en la gestión de Mauricio Macri es el de la visibilidad.”
Tiempo atrás expliqué en una serie de notas sobre la relación del gasto en mantenimiento de la vía pública y la inversión en escuelas y hospitales que, lejos del discurso de la carencia de fondos, lo que se podía palpar en la forma en que se asignaban recursos era que claramente se ponía por encima de las necesidades en materia de infraestructura social todo aquello que tuviera que ver con la comunicación de la gestión, poniendo énfasis en el gasto visible por encima del que no lo es tanto.
También señalamos las prioridades en materia de gasto a lo largo de estos dos años y pico de gobierno, en los que se observa que el dinero no fue a engrosar la masa salarial de los empleados públicos ni la inversión real directa, y que los grandes ganadores del reparto han sido las consultoras, las empresas de recolección de residuos, la educación privada y los medios de comunicación (a través del crecimiento exponencial del gasto publicitario sin ningún tipo de control). Otro gran destinatario de las erogaciones públicas han sido los tenedores del abanico de títulos emitidos para engordar el gasto a través del fuerte crecimiento de la deuda pública.
Es así que, en una situación de asfixia financiera provocada por una matriz de gasto corriente en continua expansión y el peso de los intereses y el pago de amortizaciones de una deuda de alto costo y corto plazo en la que el macrismo tiene total responsabilidad, podemos ver en la ejecución correspondiente al primer trimestre una acentuación del esquema explicado en el párrafo anterior que ha debido disminuir el gasto en mantenimiento de la vía pública para volcar los recursos de caja a las obras del Colón.
De esta forma, la inversión real directa ha sido por poco más de $ 185 millones, representando un 5,02% del total de gastos del trimestre ($ 3.684.282.621,38) y un 6,68% del presupuesto vigente que se debe ejecutar a tal fin ($ 2.770.013.683).
De estos $ 185 millones, el rubro construcciones del área de cultura (básicamente las obras del Colón y probablemente sólo las obras del Colón), se han llevado $ 45 millones, lo que implica la cuarta parte de la inversión de todo el primer trimestre y que significa una ejecución del presupuesto correspondiente al mencionado rubro superior al 40% (un total de $ 116.811.894). 
Como contrapartida, la ejecución en Educación es del 1% en construcciones ($ 3.457.188,03 sobre un presupuesto vigente de $ 349.252.974), con el agravante de que buena parte del financiamiento de ese gasto ha sido con recursos transferidos por el Gobierno Federal ($ 2.678.129,87). La inversión en maquinaria y equipo significó $ 4.227,97, es decir un 0,02 % del total vigente ($ 16.407.356) y no se gastó un centavo en material de lectura, a pesar de un presupuesto vigente de casi $ 17 millones.
En Salud la situación es muy similar. Aunque la ejecución en construcciones alcanzó poco más del 10% del presupuesto ($ 17 millones sobre $ 153 millones), debemos tener en cuenta de que se trata de un presupuesto sustancialmente menor al de los años 2008 y 2009 ($ 244 millones y $ 199 millones), que tuvieron las ejecuciones más bajas de los últimos años y que explican la evolución de la siguiente curva que muestra cómo la inversión en hospitales fue creciendo hasta el año 2006 y como se derrumbó a partir de entonces para perder la totalidad del terreno ganado:

Así las cosas, aún con una ejecución de la totalidad del presupuesto para construcciones en Salud este año (algo difícil de esperar por parte de quienes ejecutaron el 44% en 2008 y el 32% en 2009), y de acuerdo con el presupuesto vigente, el porcentaje sobre el gasto total de la Ciudad seguiría por debajo del registrado en 2008. Cabe mencionar que un punto porcentual, a valores del actual presupuesto, representa casi $ 200 millones.
Por su parte, la inversión en equipamiento hospitalario tuvo una ejecución del 0,27% ($ 147.808,79 sobre $ 53.794.950), que exime de mayores comentarios.
Respecto de otras áreas, resulta muy evidente la subejecución del programa Ciudadanía Porteña por parte del Ministerio de Desarrollo Social. Dadas las características del Programa, debería ejecutarse el presupuesto de forma que se erogue la cuarta parte del mismo en cada trimestre (unos $ 100 millones sobre un total de $ 401 millones). No obstante, sólo se han transferido a las familias beneficiarias del programa $ 58 millones.
Otra gran víctima ha sido sin lugar a dudas la política de vivienda: las planillas suministradas por el Gobierno de la Ciudad muestran ejecución Cero en los programas referidos a los Créditos Ley 341/964 (presupuesto de casi $ 69 millones), Integración y Transformación en Villas (presupuesto de $ 35 millones), Rehabilitación de Conjuntos Urbanos (presupuesto de $ 37 millones) y en Viviendas Colectivas con Ahorro Previo (presupuesto de $ 101 millones). En regularización dominial se ejecutaron $ 12.995 sobre un presupuesto total de $ 8,4 millones).
La expansión de la red de subterráneos también tiene un porcentaje de ejecución preocupante (apenas $ 1,8 millones sobre 150 millones de presupuesto vigente al cierre del primer trimestre). Además hay que tener en cuenta que en el Banco Central se encuentran depositados los u$s 300 millones que se han colocado a una tasa anual del 12,5% y que no se pueden utilizar debido a que no están listos los pliegos de licitación para las obras que se deben hacer con esos fondos. El costo para la Ciudad es altísimo.
El mantenimiento de la red pluvial (después cuando la Ciudad se inunda la culpa es de otros) tiene una ejecución del 4,47 % ($ 1.907.829,41 sobre $ 42.613.760).
Por supuesto que a tono de lo expresado más arriba hay ganadores en la ejecución presupuestaria: hay que destacar el constante crecimiento del gasto en Recolección de Residuos: el contrato de Higiene Urbana ha sido ejecutado en un tercio del total en sólo un trimestre, lo que amerita esperar un aumento de al menos el 25% por sobre el presupuesto vigente para el año 2010. Son $ 331 millones los que se han gastado cuando el presupuesto es de $ 997 millones.
El otro rubro que ostenta un alto nivel de ejecución es el gasto en publicidad y propaganda, en el que se pautó por $ 44.692.432 cuando el presupuesto total para el año es de $ 110.068.923, representando un 40,6% del total, explicando en parte (hay otros componentes por supuesto), la tapa que encabeza esta nota y, por qué no, algunos otros comportamientos:




martes, 26 de octubre de 2010

Más propaganda y menos escuelas.


Tras la presentación, por parte del Poder Ejecutivo de la Ciudad, de la información correspondiente a la ejecución presupuestaria del segundo trimestre del 2010, publiqué una serie de notas vinculadas específicamente al preocupante estado de la ejecución en materia de infraestructura escolar e hice comparaciones con otras áreas. Estas comparaciones arrojan luz respecto de las prioridades de la administración encabezada por Mauricio Macri, y se me había ocurrido graficar con este ejemplo: "No es un detalle menor que podamos observar en la ejecución de la primera mitad de este año que mientras se lleva gastado el 75,12% del presupuesto en publicidad y propaganda, en infraestructura escolar sólo se ha  invertido el 7,38%."
Los links a las cuatro notas son los siguientes:
Ganadores y perdedores del presupuesto de la Ciudad: Educación
Veredas, escuelas y hospitales III
Comunicación PRO: Twitter y educación
¿4% o 7%?  
La ejecución del tercer trimestre muestra obviamente similitudes con el derrotero exhibido hasta ahora: según se puede observar en la captura de pantalla que encabeza este post, la ejecución al tercer trimestre del 2010 de la Dirección de Infraestructura Escolar del Ministerio de Educación equivale al 15,34% del presupuesto, con un monto de $ 70.615.601,33 sobre un presupuesto vigente de $ 460.100.017. Por su parte, el presupuesto para publicidad y propaganda que depende de Jefatura de Gobierno (jurisdicción 20), tiene una ejecución del 95,85% del presupuesto vigente, ya que se llevan gastados $ 112.394.469,57 sobre $ 117.255.767.
Ya estos datos alcanzan para sacar jugosas conclusiones, pero hay que agregar algunos detalles que agravan el cuadro. El primero de ellos es que el presupuesto "vigente" no necesariamente es el aprobado por la Legislatura, ya que el Poder Ejecutivo cuenta con facultades para modificar partidas. Es así que el presupuesto de publicidad y propaganda que encontramos como vigente supera en alrededor de 21 millones de pesos el presupuesto votado originalmente por la Legislatura, que era de $ 95.900.697. Esto significa que aún con un trimestre por delante, el presupuesto para convencernos a todos de las bondades de la gestión PRO ya está ejecutado de sobra: respecto de ese presupuesto original, la ejecución al cierre del tercer trimestre de 2010 sería de un 117,19%.
Por su parte, el presupuesto vigente en materia de infraestructura escolar dista mucho del que debería ser. Decíamos en ocasión de contrastar algunas cifras del Gobierno de la Ciudad (nota sobre twitter y educación):
Con la aprobación de la Ley 3528, de fecha 5 de agosto de 2010, el presupuesto para infraestructura escolar se incrementó en $ 144.058.000, con lo que sumado al vigente al segundo trimestre, el presupuesto actual de infraestructura escolar es de $ 587.641.202.
Ahora bien, el presupuesto que encontramos vigente al cierre del trimestre (casi dos meses después de sancionada la ley) muestra una disminución de aproximadamente $ 127 millones. Para esto hay dos explicaciones posibles: o bien se usó las facultades para modificar partidas recortando presupuesto a Educación o la autorización pedida a la Legislatura para destinar parte de el endeudamiento que se solicitó para subtes (más detalles en esta nota) a fin de ponerse al día con los problemas de las escuelas no se está utilizando. En este último caso es importante tener en cuenta el monto de aumento autorizado que cité más arriba.
De esta forma, si el nivel de ejecución lo calculáramos respecto del presupuesto votado por el Poder Legislativo, el porcentaje sería un paupérrimo 12,01%.
Como dato adicional cabe consignar que, a pesar de la inflación del último año (los invito a elegir la que quieran) la ejecución del tercer trimestre del 2010 es casi la misma que la del segundo trimestre del 2009. Leyó bien, no me equivoqué al tipear: al 30 de junio del 2009 la Dirección de Infraestructura Escolar del Ministerio de Educación llevaba gastados $ 70.341.837,93 mientras que al 30 de septiembre de 2010 la ejecución es de $ 70.615.601,33.
Semejante involución en la inversión en infraestructura escolar explica porqué a pesar de que el Poder Ejecutivo de la Ciudad tiene autorizaciones de gasto en este rubro que multiplican casi por cinco las destinadas a la propaganda oficial (que dicho sea de paso por algo sigue sin control), Macri lleva gastado este año en publicidad casi el doble que en arreglar escuelas.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

¿4% o 7%?


En estos días en que se discute el tema del estado de las escuelas en la Ciudad de Buenos Aires, y las cuestiones vinculadas a la gestión en materia educativa del gobierno de Mauricio Macri, mucha gente ha empezado a familiarizarse con lo que se denomina "ejecución presupuestaria":
"Los recursos se devengan cuando, por una relación jurídica, se establece un derecho de cobro y, simultáneamente, una obligación de pago por parte de personas físicas o jurídicas, las cuales pueden ser de naturaleza pública o privada." (Reglamentación art. 31º Ley 70)
Dicho en lo más castellano posible: el constructor termina la obra (o la parte que corresponda de la misma) y recibe a cambio una documentación que le va a servir para cobrar. 
De esta forma, a través de los datos del dinero que gasta el Gobierno en diversos asuntos, se intenta ver si la inversión es la que debiera o no.
He tratado de aclarar algunos puntos en un post anterior, intentando mostrar algunas de las mentiras utilizadas por los funcionarios de la Ciudad. En base a los comentarios recibidos y a algunas dudas que han quedado planteadas en el debate a través de los medios, he encontrado cierta confusión respecto de si la ejecución presupuestaria al segundo trimestre del año 2010, respecto del presupuesto para arreglar y construir escuelas es del 4% o del 7% (cualquier otra cifra que se tire es falsa, como se puede ver en el post arriba citado y en esta misma nota).
La confusión surge de la fuente de datos que se utilice para abordar el análisis. Una posibilidad es tomar la planilla que encabeza esta nota (clic en la imagen para agrandar) que detalla de acuerdo al objeto del gasto lo que se ha utilizado del crédito presupuestario vigente. Así, muchos han mirado el inciso 4 (bienes de uso) y en particular la partida correspondiente a construcciones. De esta forma, podemos encontrar que sobre un presupuesto para todo el 2010 de $ 337.809.073 se han ejecutado (la que vale es la columna del devengado como podemos ver en la definición arriba citada) $ 15.250.253,15, es decir un 4,51%. También se puede ver aquí la baja ejecución del presupuesto de equipamiento (por ejemplo, computadoras), ya que de $ 17.523.746 se ejcutaron $ 575.698,99, o sea un 3,28 %, y ni hablar de la ejecución de material de lectura en la que se llevan gastados $ 1.380, un 0,008 % del presupuesto anual fijado en $ 16.567.904.
De yapa, se puede cotejar el inciso correspondiente a transferencias, en la que podemos encontrar dentro de las "transferencias al sector privado para financiar gastos corrientes" los subsidios a Educación Privada. Es importante, en este caso, destacar que la cifra puede inducir a error, ya que en ese monto hay algo más que esos subsidios. Cuando miramos la planilla excel en la que se puede observar la ejecución del presupuesto (disponible en la web de la Ciudad aunque por algún motivo que desconozco la correspondiente al segundo trimestre todavía no está), la Dirección de Gestión Privada cuenta con un presupuesto de $ 806.800.997 de los cuales $ 801.600.000 son para "transferencias". La ejecución, en este caso es de $ 439.073.291,04 oara la Dirección General, y en el caso de las transferencias es de $ 436.629.812,62, lo que nos lleva a un escenario hacia fin de año de una erogación cercana a los 900 millones de pesos.
En parte por motivos como estos, pero básicamente porque los arreglos en las escuelas también se hacen con partidas para transferencias (los subsidios a las cooperadoras que en algún momento fueron recortados por la actual administración), es que prefiero utilizar los datos de la planilla que hace referencia a la Dirección General de Infraestructura y Equipamiento:


En este caso, la columna final corresponde a la ejecución: $ 32.746.250,40, lo que implica un 7,38% del presupuesto de $ 443.583.202 con que cuenta el área. Sé que de esta forma estoy contemplando gastos en personal, por ejemplo, que podrían no considerarse correctos a la hora de hacer un análisis, pero en mi caso considero que una dotación de personal adecuada y bien paga en el área hace también a una buena ejecución del presupuesto y es parte de la inversión que debe hacer el Estado para mantener en estado a los establecimientos educativos.
En definitiva, son criterios, pueden ser más o menos discutibles. Lo que no deja mucho lugar a la discusión es que el nivel de ejecución, tomemos el número que tomemos, es realmente muy bajo.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Entrevista en "Conectados en la radio" II: Vivienda



Ayer por la noche tuve nuevamente la oportunidad de dialogar con Gerardo Fernández, conductor del programa "Conectados en la Radio" que se emite por Radio Cooperativa (AM 770, también por internet), de lunes a jueves de 22:30 hs. a 24:00 hs. El tema fue la subejecución del presupuesto en materia de Vivienda durante la gestión de Mauricio Macri.
En el blog de Gerardo, "Tirando al Medio" se puede encontrar un post sobre la nota, que incluye el audio de la misma (audio que además encabeza este artículo).

Derechos básicos: Vivienda

Entre tanta discusión cruzada a partir de la toma del parque indoamericano y tanta apelación vergonzosa a la xenofobia y el racismo por parte de quienes tienen a su cargo nada menos que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, me parece importante hacer eje en el necesario debate acerca de cuál es el piso de derechos que el Estado debe garantizar. Así como todos somos constestes en que entre esos derechos sin duda se cuentan la educación y la salud, cabe preguntarse porqué se reacciona en forma tan violenta cuando de lo que se trata es de garantizar que todos podamos tener un espacio donde vivir y no terminemos tirados en la calle.
Nada tiene eso que ver con que existan situaciones de injusticia ni con justificar la toma compulsiva de terrenos públicos o privados. Tampoco con dejar de lado que la vivienda es un problema para amplias franjas de la población, no sólo los pobres, ya que la acción del Estado no se hace sentir al momento de generar alternativas de crédito para la población ni incentivos para la construcción de viviendas a precios razonables. Lamentablemente, en este tema la política está en manos de un mercado que prefiere construir inmensas moles vacías en Puerto Madero o agotar la infraestructura de barrios densamente poblados en los que el valor del metro cuadrado construido es el más alto.
En medio del fárrago de normas que se blanden de todos lados, una de las leyes que hay que cumplir es el presupuesto. Podemos discutir si los montos asignados en la misma son correctos o no, si corresponde gastar o invertir el dinero en uno u otro asunto, lo que no podemos hacer es no invertir los fondos que se asignan en dicha ley, mucho menos cuando se trata de dinero que se debe destinar a garantizar derechos básicos. Porque cuando existen conflictos como el de Soldati, una de las cuestiones que salta inmediatamente es la puja por acceder a los programas estatales en materia de vivienda, que se tornan aún más insuficientes si no se ejecuta el presupuesto.

Los números

Pasando al detalle de las cifras sobre las que hablamos con Gerardo, lo primero que hay que mencionar es que los números correspondientes a la ejecución del presupuesto de Vivienda durante la gestión de Mauricio Macri muestran que ni siquiera tomando la evolución de la inversión en términos nominales se puede utilizar el típico argumento de la comunicación PRO en el sentido de que durante el periodo de gestión del ingeniero se invirtió más que durante los gobiernos de Ibarra y Telerman. Es así que mientras los gastos totales de la Ciudad (según las correspondientes cuentas de inversión suministradas por el Ministerio de Hacienda) crecieron entre el 2007 y el 2009 un 63,10 %, el Instituto de la Vivienda de la Ciudad gastó un 17,42 % menos en 2009 que en el ejercicio en el que el actual Jefe de Gobierno ganó las elecciones:


Volviendo a insistir en el hecho de que se trata de inversión en términos nominales y no reales (el gasto total de la Ciudad fue en 2005 de $ 6.000 millones y rondará este año los $ 20.000 millones), la suma de lo invertido en el último trienio (con un trimestre pendiente de ejecución) es sensiblemente inferior a lo que la Ciudad invirtió en el trienio anterior (parte durante el Gobierno de Ibarra y parte durante el de Telerman): $ 638 millones contra $ 828 millones.
Por supuesto que no se trata de que la Legislatura se haya vuelto loca y votado presupuestos cada vez más bajos. Lo que descendió, y lo sigue haciendo, es el porcentaje de ejecución del presupuesto (el correspondiente al 2010 es el acumulado al tercer trimestre):



No es casualidad, entonces, que la participación de la Inversión en Vivienda sobre el total de gastos de la Ciudad, se haya derrumbado:


En este contexto, podemos observar que de los $ 77 millones que ejecutó el IVC este año, casi $ 38,5 son gastos en personal, por lo que el comportamiento de la ejecución en los distintos programas es el siguiente (clic en imagen para agrandar*):

Fuente: Ejecución Presupuestaria, Tercer Trimestre 2010, Ministerio de Hacienda.

Uno de los argumentos utilizados en su defensa por el Jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, en su visita a la Legislatura en el día de ayer, fue que había otras áreas que complementan la inversión en vivienda. La UGIS (Unidad De Gestión Intervención Social) lleva una ejecución aceptable de su presupuesto ($ 27 millones sobre $ 43 millones), pero en el rubro "construcciones" la ejecución es de $ 1.628.046,96 sobre $ 4.840.000. La Corporación del Sur lleva ejecutados $ 33 millones (no contamos con el desagregado, aunque no todo se utiliza para vivienda) y el programa de mejoramiento de villas del Ministerio de Espacio Público lleva ejecutados $ 1.696.967,95 sobre $ 5.000.000 (todo en subsidios, además), cifras que en modo alguno modifican el panorama de subejecución en la materia.
Poco puede hacer la Legislatura frente a este panorama. Sobre el cierre de 2009, y con la ejecución del tercer trimestre en la mano, que hasta ese momento el 85% de los cambios que la Legislatura había efectuado en el presupuesto 2009 enviado oportunamente por el Poder ejecutivo habían sufrido recortes (recortes que hemos mostrado claramente hacia dónde van en este post) o no habían sido ejecutados. Algunos ejemplos del resultado final de programas cuyo presupuesto fue incrementado por el Poder Legislativo (clic para agrandar):

Fuente: Cuenta de Inversión 2009, Ministerio de Hacienda.



* Nota: Como se puede notar, el crédito vigente es aproximadamente $ 6 millones superior al crédito de sanción. La razón es el aumento salarial que, como el resto del personal de la Ciudad, recibió el personal del IVC.

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